El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, durante su comparecencia de ayer
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Las falacias y contradicciones de Torres: de su vínculo con la trama a su excusa del «interés general»
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, compareció ayer tras el informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, y sacó pecho de su gestión durante su etapa como presidente de Canarias a la vez que exigió disculpas, a pesar de que el dosier le señala de forma expresa. El miembro del Ejecutivo de Pedro Sánchez –que cayó en numerosas incongruencias– afirmó al principio de su discurso que «después de la lectura perennizara y detenida de este informe completo y largo, de años de investigación, se concluye que en ninguna de sus páginas hay comisión que yo haya solicitado ni nadie del Gobierno de Canarias».
«No hay mordidas por parte de quien les habla ni nadie del Gobierno de Canarias. No hay pisos en Atocha, no hay mujeres explotadas sexualmente, no hay nada refinerías en Canarias que yo quisiera introducir de manera anormal o ilegal. No hay nada que tenga que ver con mi etapa de alcalde de Arucas», añadió.
No obstante, el título del dosier del Instituto Armado –de 348 páginas– es «análisis de las contrataciones formalizadas por parte de la Comunidad Autónoma de Canarias», así que gran parte de los aspectos a los que hizo referencia Torres simplemente no son objeto de esta investigación.
Su relación con la trama
El actual titular de la cartera de Política Territorial esgrimió ayer que «no participé en esa contratación, lo que ocurrió fue en que un momento determinado –y ante una evidencia, porque la empresa lo había presentado por escrito– había pagos que no se habían realizado con un contrato que decía que había que pagar el 50 % a la hora de hacer el pedido, y el otro 50 % cuando el material llegase, habían pasado meses y el material no se había solventado el pago».
No obstante, en la mayoría de los mensajes de Torres que se recogen en el informe no son para contactar con la empresa o sus directivos porque reclamaran pagos. El presidente de Canarias despachaba con Koldo García, el imputado por el Tribunal Supremo en el caso PSOE, que era asesor de José Luis Ábalos en el Ministerio de Transportes y también miembro del Consejo Rector de Puertos del Estado. Por ende, en principio Koldo, por su cargo, no debiera ser la persona para solicitar o lidiar con los pagos, sino algún representante de la compañía.
Igualmente, el ministro subrayó que «había desencuentros con la empresa», debido a que «la empresa nos expresó por escrito que estaba en disposición de acudir a otros órganos, e, incluso –está en los mensajes del asesor del Ministerio, que era con el que yo fundamentalmente interlocutaba– porque quien hablaba yo era con el Ministerio de Transportes». «El señor (Koldo) García era el asesor del Ministerio de Transportes. Formaba parte de la estructura del Ministerio de Transportes. Y mi relación fue con el Ministerio de Transportes», agregó.
Sin embargo, el dosier relata que «estas conversaciones sobre el pago de la Administración canaria a Soluciones de Gestión aportarían un indicio más del papel desarrollado por Koldo en el seno de la presunta organización criminal investigada, llegando a ponerse en contacto con el presidente de la Comunidad Autónoma de Canarias para conseguir agilizar que se transfiriera el dinero en favor de la citada empresa».
Por ejemplo, el dosier recopila una captura de pantalla que el exasesor de Ábalos envió al comisionista Víctor de Aldama, y que demuestra la intermediación de este en los pagos administrativos. En ella, el ministro le dice a Koldo: «Pagado hoy. Les llegará a empresa mañana o el lunes. Vice consejero de Hacienda. Los cinco millones: el resto arreglándolo Olivera (entonces viceconsejero de Presidencia) para paga inmediata».
«Interés general»
En varios momentos de su discurso, el miembro del Ejecutivo recalcó en que «siempre defendí el interés general» y que «lo que se hizo fue defender el interés general». Ello contrasta con las «reticencias» que mostraron algunos funcionarios para contratar con la trama. La jefa del servicio de contratación y asuntos generales del Servicio Canario de Salud, María Salomé Ballesteros, remarcó que el primer pedido de se había «dado el visto bueno a las mascarillas 'sin la ficha', desconociendo a qué se refiere, consultando si hay dinero suficiente para este pedido y asegurando que se han 'comprado mascarillas más baratas'».
«¿Sigo adelante y te pago el pedido?», preguntó esta trabajadora pública a la directora general económica del Servicio Canario de Salud, que contestó «seguimos adelante. Seguro que te diste cuenta de dónde procede la propuesta». «Pudiéndose inferir que se refiere al Ministerio de Fomento y Transportes, a través del Viceconsejero de Presidencia de la Comunidad Autónoma de Canarias», añade la UCO.
«María Salomé Ballesteros responde alegando que están cubiertos para dos meses con los pedidos que han realizado hasta el momento. Además, insiste en que el precio está fuera de mercado y pone en duda si se puede hacer una compra de 12 millones sin pasar por el Gobierno, apuntando que habría que convalidarlo, y muestra sus dudas de hacerlo a través de un correo. Del mismo modo, también señala, en cuanto a la propuesta, que 'a mí me da igual de dónde venga; soy funcionaria y tengo que comprobar unos mínimos'», recopila el informe.
No obstante, el mismo día que esta funcionaria planteó sus quejas sobre asuntos como el precio y la falta de necesidad del material se formalizó «el pedido de mascarillas a la empresa SOLUCIONES DE GESTIÓN», la empresa de la trama.
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres
Aldama y la empresa de las mordidas
En otro orden de cosas, Torres manifestó en relación con Víctor de Aldama que «es él el que dice que tiene una estrecha relación conmigo», y que «hoy la UCO, después de analizar todas mis conversaciones durante cinco años con todas las personas que están en la investigación, concluye que solo hay un mensaje que él me envía, que no lo tengo yo agendado, en el que me dice que quiere hablar conmigo de los test, y que lo había visto el día anterior por la tarde un momento, por lo tanto, yo no cené con él, cené con Ábalos».
Sin embargo, la Guardia Civil recoge un audio de Torres a Koldo el 21 de julio de 2020 que dice: «Buenos días, Koldo. Llevo desde el viernes, e incluso ayer con el consejero, centrado en este asunto. Hay resistencia de Ana, no a pagar esa factura, sino a hacer los abonos sin las comprobaciones de las validaciones, porque hay un conjunto de empresas que tienen dificultades. Le he trasladado la excepcionalidad de esta factura y, durante el día de hoy, espero tener ya las respuestas. Estoy encima de ello. No obstante, hablaré hoy con la persona que conocí el otro día en el restaurante. Estate tranquilo, que estoy haciendo todos los esfuerzos, ¿eh?».
«En cuanto a la persona a la que se refiere como 'la que conoció el otro día', podría ser Víctor de Aldama, ya que, según se ha detallado anteriormente, se habría reunido con él, y supuestamente con Koldo, el día 15 de julio de 2020», apostilla el dosier en relación con la persona con la que no cenó el ministro.
Un mes después, Torres mandó al exasesor ministerial un audio en el que le dijo que «lo que quiero es que se pague ya de una vez, todo lo suministrado y todo lo que está de manera correcta para, o sea todo lo que ha recibido Canarias, para ver quién es el que ha estado desde dentro torpedeando, retrasando y demás». Y tras, ello, «inmediatamente después, Koldo envía a Víctor de Aldama el audio que recibió de Víctor Torres y le indica que lo borre cuando lo escuche; indicio que viene a exponer las medidas de seguridad que la organización criminal tomaría para ocultar su actividad», lo que pone de relevancia que aunque Torres no despachaba con Aldama, este último era informado de sus conversaciones a través de Koldo.
Asimismo, queda acreditado que Torres sí habló con Íñigo Rotaeche, el director ejecutivo de Soluciones de Gestión y socio de Aldama: «Durante la madrugada del día 23 de julio, a las 04:43 horas, según la franja horaria de la Comunidad Canaria, Víctor Torres se pone en contacto con Koldo para informarle de que ya ha hablado con Íñigo Rotaeche».
«Hola, Koldo. Anoche me metí pronto en cama porque estaba agotadísimo. Hablé con Íñigo y me remitió el certificado. A la vez, he activado el último paso de comprobación requerido por los servicios técnico-jurídicos del departamento. Lo tenían todo parado, y he dado el golpe preciso en la mesa para acabar con esto», decía ese mensaje.
Presión en la contratación
Por su parte, el martes afirmó que «yo no tuve que ordenar nada» porque «yo no tengo capacidad de orden, de ejecución administrativa». En este contexto, la UCO señala que, por ejemplo, en un momento le dijo a Koldo «déjame el día de hoy que me voy a cagar en todos los santos con la responsable económica, y o lo soluciona o la levanto para el aire».
En otro momento se dice que «Unas horas más tarde, Víctor Torres vuelve a contactar con Koldo para decirle que está 'encerrado con tu asunto', y que en ese mismo momento está hablando con Antonio Olivera». Además, una de estas conversaciones con García, el hoy ministro, la concluyó con una frase contundente: «Esta mierda te la resuelvo sí o sí».