Javier Rupérez, este martes en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas
Javier Rupérez toma posesión de su plaza en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas
El nuevo académico pronunció su discurso sobre El lugar de España en el mundo que fue contestado, en nombre de la corporación, por Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, expresidente de esa docta Casa
Javier Rupérez, exembajador de España en Estados Unidos y representante permanente ante la OTAN, ha tomado posesión de su plaza de número en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas.
El nuevo académico pronunció su discurso sobre El lugar de España en el mundo que fue contestado, en nombre de la corporación, por Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, expresidente de esa docta Casa. En esa lectura, Rupérez defendió este martes el papel que corresponde a España en el escenario global como «potencia de nivel medio», una condición que, a su juicio, implica asumir responsabilidades activas para preservar la continuidad de un sistema internacional sustentado en Naciones Unidas, la Alianza Atlántica y la Unión Europea.
Durante su intervención, Rupérez, nacido en Madrid en 1941, advirtió de que el entramado internacional atraviesa «una complicada encrucijada» y se encuentra en «grave entredicho». En su análisis, este debilitamiento responde en buena medida al «poco afecto» que muestran algunos líderes mundiales hacia el derecho internacional y las normas básicas de convivencia entre Estados. En este punto, citó de manera expresa al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y al presidente de Rusia, Vladimir Putin, como ejemplos de dirigentes cuya actitud cuestiona los consensos construidos tras la Segunda Guerra Mundial.
Imagen del acto de toma de posesión de Javier Rupérez como miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas
El exdiplomático y colaborador habitual de El Debate aprovechó su discurso para reivindicar el valor de las instituciones multilaterales y de los tratados que, desde 1945, han contribuido a garantizar décadas de paz y de libertad en amplias zonas del mundo. Según explicó, estos marcos de cooperación siguen siendo esenciales para ofrecer estabilidad y certidumbre en un contexto marcado por tensiones geopolíticas crecientes y por el repliegue de algunos actores hacia posiciones unilaterales.
«Es ahí donde debe encontrar su lugar España, la potencia de nivel medio que sigue teniendo como obligación y esperanza la de ofrecer a sus ciudadanos orden y concierto y a sus conexiones internacionales previsibilidad, capacidad y fortaleza», subrayó Rupérez. Sus palabras se produjeron en el marco del acto en el que se formalizó su incorporación a la academia, donde ocupará la vacante dejada tras el fallecimiento del sociólogo Salustiano del Campo en 2024, una figura destacada del pensamiento social español.
En paralelo a su reflexión sobre la política internacional, Rupérez amplió el foco para analizar la situación interna de las democracias occidentales.
A su entender, las democracias parlamentarias están inmersas en etapas de notable incertidumbre, caracterizadas por un clima político en el que «la confrontación reina sobre cualquier método de apaciguamiento». Este escenario, añadió, dificulta la búsqueda de consensos y erosiona la confianza ciudadana en las instituciones.
En este contexto, el exembajador fue especialmente crítico con la «radicalización de las opciones populistas a derecha e izquierda». Alertó de que en estos movimientos ya se percibe «una evidente tentación hacia el autoritarismo y la exclusión», una deriva que, en su opinión, amenaza los principios básicos del pluralismo democrático y del respeto a las minorías. Aun así, insistió en la necesidad de reforzar las estructuras democráticas frente a estos desafíos, en lugar de resignarse a su deterioro.
El presidente de la Real Academia de Ciencias Políticas y Morales Benigno Pendás (c), el presidente del Senado, Pedro Rollán (5i), Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón (6i), Javier Rupérez (7i), el expresidente José María Aznar (6d) y su mujer Ana Botella (5d), durante el acto de ingreso en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas del diplomático Javier Rupérez, exembajador de España en Estados Unidos y ante la OTAN.
El acto contó con una nutrida representación del ámbito político e institucional. Entre los asistentes se encontraban el expresidente del Gobierno José María Aznar, varios exministros y exparlamentarios del Partido Popular, así como el presidente del Senado, Pedro Rollán. Junto a ellos, acudieron también numerosos diplomáticos y otras personalidades del mundo académico y político, que quisieron respaldar con su presencia la trayectoria y el mensaje de Rupérez.
La ceremonia, más allá de su carácter protocolario, sirvió para articular una reflexión de fondo sobre el papel de España en un mundo en transformación y sobre los riesgos que afrontan tanto el orden internacional como las democracias liberales. Queda por ver, como apuntan algunos observadores, cómo se traducirán estas advertencias en el debate político y estratégico de los próximos años.