El exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García en el banquillo de los acusados del Tribunal Supremo
Amantes, sobres en Ferraz y las primeras contradicciones: así ha sido la primera semana del juicio del caso PSOE
Tanto el hermano de Koldo como la empresaria Carmen Pano hablaron de la entrega de dinero en efectivo en la sede del PSOE
Joseba García y Jésica Rodríguez dieron versiones diferentes sobre la relación de esta con Aldama
Altos cargos de Transportes comentaron las contrataciones de las ex amantes de Ábalos
El caso PSOE ha llegado a los tribunales. El exministro de Fomento, José Luis Ábalos, el que fuera su asesor, Koldo García, y el comisionista Víctor de Aldama se han sentado en el banquillo de los acusados del Tribunal Supremo el martes, miércoles y jueves de esta semana, y lo seguirán haciendo hasta —previsiblemente— el 30 de abril. Se enfrentan a más de 40 años de prisión —24 para el extitular de Transportes y 19 para su antigua mano derecha— por supuestas irregularidades en la contratación de material sanitario, adjudicado desde la cartera de Transportes.
Ministros, amantes, familiares y directivos de empresas públicas han testificado ante el Alto Tribunal, quedando en evidencia las primeras contradicciones en los discursos.
Ángel Víctor Torres y Francina Armengol
El juicio abrió su primer día —7 de abril— con el testimonio por escrito del ministro Ángel Víctor Torres y la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol.
El primero reconoció comunicaciones con Koldo una vez «entregadas las mascarillas», manifestándole «su preocupación por el incumplimiento del contrato en cuanto al pago a Soluciones de Gestión» —empresa que las había proporcionado a Canarias— y negaba haber dado alguna orden al respecto. Mientras, la segunda se desmarcaba de la contratación de las mascarillas, negando cualquier contacto con Ábalos en la cuestión. Sin embargo, admitía que Koldo se puso en contacto con su Administración para ofrecerle la posibilidad de compra de material sanitario. «No recuerdo sus mensajes», decía, agregando que lo remitió «al órgano responsable».
Víctor Ábalos y Joseba García
Otra de las figuras que se presentaría es el hijo de Ábalos, Víctor Manuel, quien mencionaba su trabajo como consultor para la internacionalización de empresas no españolas «íntegramente» en Colombia. Explicaba que traía «café» del país hispanoamericano para Koldo, su hermano Joseba o Víctor de Aldama. Asimismo, mencionaba que conocía a este último solamente por ser una persona «de actualidad».
Víctor Ábalos asegura haber dejado dinero a su padre: «Le hice un préstamo personal de 20.000 €»
«Yo nunca he prestado a mi padre ningún dinero procedente de empresas de Colombia», decía en el Supremo, agregando en otro momento que José Luis «nunca ha necesitado ayuda familiar», a excepción de aportaciones «puntuales tras el divorcio» de su última mujer, Carolina Preles.
En cuanto a Joseba García, hermano del exasesor ministerial e imputado en la causa sobre esta trama que se encuentra en la Audiencia Nacional, mantenía su negativa a contestar. Pese a ello, dio pie a uno de los momentos más relevantes del juicio. Extendiéndose en los detalles de su relación profesional con Jésica Rodríguez —ex amante del que fuera titular de Transportes—, detallaba que la vio junto a Aldama hasta en dos ocasiones y fue testigo de cómo el empresario le entregaba 400 euros.
Joseba García, hermano de Koldo García, en el Supremo
Y, ahondando en la presunta corrupción en Ferraz, asegura haber sido designado para entregar sobres con dinero en efectivo —cerrado uno de ellos en su presencia— que tenían como destinatarios a su hermano Koldo y a la entonces mujer de este, Patricia Úriz. A la entrada de la sede del PSOE, relataba, tuvo que presentar el DNI para identificarse y accedió preguntando por «Celia», en referencia a Celia Rodríguez, la encargada de ejecutar los pagos a Ábalos contra los gastos presentados por el que era secretario de Organización socialista.
Ella me dice 'toma, aquí tienes el dinero'. Yo cojo el sobre con el dinero (...) y se lo llevo a Patricia o a Koldo
Jésica Rodríguez y Claudia Montes
La examante de Ábalos, Jésica Rodríguez, fue preguntada acerca del apartamento de Plaza de España de Madrid, que la trama le puso sin tener que pagarlo. Aseguraba que no se metía en «quién pagara o no pagara» el alquiler porque «lo único que quería es que no me echaran del piso». El contrato estaba a nombre de Alberto Escolano.
Sobre sus supuestos enchufes, mencionaba desconocer que se tratasen de empresas públicas. De Ineco afirmó que fue Koldo quien la llevó a hacer una entrevista y que su currículum se lo entregó a Ábalos. Tanto en esta como en Tragsatec manifestó que lo que le dijo Koldo es «que trabajaba como auxiliar administrativa del señor Joseba». Sin embargo, este era empleado en Ineco y Adif. «Simplemente me cambiaban el puesto de trabajo, pero supuestamente el puesto de trabajo era el mismo. Yo no tenía una confianza con el señor Joseba como para preguntarle en qué empresa trabajaba», apostillaba.
El segundo día —8 de abril— acudió al Alto Tribunal Claudia Montes, Miss Asturias 2017 y contratada presuntamente de manera irregular en Logirail; decía que su relación con Ábalos era «virtual» y que, en confianza, le trasladó la delicada situación personal que atravesaba y su necesidad de trabajar. Como respuesta, acabó en la filial del Grupo Renfe en Oviedo y, pese a que nunca se le comunicó el «enchufe» de manera explícita, le parecía evidente que tanto el exministro como Koldo «algo hicieron».
La ex Miss Asturias Claudia Montes declara en el Supremo, como testigo, por su contratación presidenta irregular en Logirail
Firmó un contrato laboral como auxiliar administrativa después de los cursos de formación y continuó vinculada a Logirail entre diciembre de 2019 y febrero de 2022. En su oficina, narraba, no había ni una silla; debía permanecer de pie «de cara a la pared» por un supuesto enfrentamiento interno entre los exdirectores gerentes de la compañía Óscar Gómez Barbero y José Ángel Menéndez. Montes asevera que «ellos lógicamente intermediaron y hablaron con Óscar o con quien hayan hablado» ante una situación cada vez más tensa e «injusta» a su parecer.
A la pregunta del fiscal jefe Anticorrupción Alejandro Luzón, ex Miss Asturias mencionó que Koldo le dijo ser «su jefe» en tanto en cuanto «era consejero» de la entidad ferroviaria. Antes de su contratación, el exasesor realizó tres pagos por valor de 1.300 euros y con el concepto «un amigo».
Cuatro testigos en las empresas públicas
Durante la segunda jornada del juicio también comparecieron cuatro personas vinculadas a las empresas en las que fueron 'colocadas' las amantes de Ábalos: los dos exdirectores de Logirail —filial de Renfe— Menéndez y Gómez Barbero; el alto cargo de Ineco, Angélica Martínez; y el exjefe de proyecto de Jésica en Tragsatec —dependiente de Adif— Ignacio Zaldívar.
Anticorrupción acusa a Ábalos de ejercer cierta «presión moral» para que se ejecutaran las contrataciones. Así lo manifestaron los exdirectores de Logirail, revelando que los perfiles de los candidatos a los puestos no estaban tasados y que el de Jésica se recibió a través de Renfe.
Sobre Montes, Gómez Barbero afirmó que la llamó sin conocerla —fue contratada antes de su llegada a la filial de Renfe— porque el puesto que ocupaba representaba un 5 % de los ingresos comerciales del grupo. Asimismo, preocupado en solucionar su absentismo, mencionaba que «el lugar asignado para prestar su actividad no era el adecuado». Por otro lado, decía desconocer cómo había recibido el CV de la mujer y que, a partir de ese momento, trató de que se articularan procedimientos «más transparentes y basados en criterios de concurrencia».
El absentismo laboral de la ex Miss Asturias fue el motivo por el que Menéndez, predecesor de Gómez Barbero, pretendía abrirle un «expediente disciplinario», aunque se limitó a una amonestación. Agregaba que contaba con los requisitos para el «perfil básico» del puesto, pero no la «específica», por lo que recibió cursos de formación.
Ignacio Zaldívar, ex jefe de Jésica en Adif
Zaldívar comentaba que fue contactado por Isabel Pardo de Vera, quien le advertía que estaban «molestando a Jésica», en relación a unas quejas porque no acudía a su puesto y por un asunto sobre los cheques gourmet. «Ese contrato era especial», añadía sobre la ex amante de Ábalos.
Junto a estos cuatro cargos declaró Amparo Monterrey, secretaria general de Ineco, aludiendo a que Jésica «prestaba sus servicios» profesionales de manera correcta «a todos los ojos para Ineco» y que fue «una sorpresa» que en la fase de instrucción se dijera que no había trabajado ningún día.
Carmen Pano en Ferraz
En el tercer día del juicio —9 de abril— la empresaria Carmen Pano, su chófer Álvaro Gallego y su hija Leonor González estaban citados por el Tribunal Supremo. Pano, imputada en la trama de hidrocarburos, confesó haber llevado dos bolsas con 90.000 euros en efectivo a Ferraz.
El primero en testificar fue Gallego, quien habría llevado a la empresaria a la sede del PSOE con unas bolsas que contenían «tacos de billetes» de 50 euros. Previamente, habría trasladado a Pano a la oficina de Aldama en la calle Alfonso XIII de Madrid con la misma bolsa.
Un paso más allá fue Pano, reiterando haber entregado en el cuartel general del PSOE 90.000 euros en dos viajes diferentes —45.000 en cada uno, en billetes de 50 y de 100—. «No sé para qué era ese dinero ni a quién correspondía. Evidentemente, eso tenía relación con la licencia», apostillaba, en relación a la causa de las licencias de hidrocarburos y por la que el ex titular de Transportes adquirió un chalé en la provincia de Cádiz en contraprestación.
La empresaria Carmen Pano, durante su declaración como testigo en el 'caso mascarillas' en el Supremo
La empresaria comunicaba a la Sala haber estado presente cuando Aldama le dijo a Claudio Rivas que «todo va muy bien, pero que el señor ministro quiere una casa, y por eso se compra el chalé de La Alcaidesa». Pano exponía, a su vez, cómo Claudio Rivas le «hacía transferencias» a sus cuentas en la empresa, de las que ella «sacaba el dinero» que, con posterioridad, le llevaba a Aldama «al despacho de Alfonso XIII en efectivo». Un monto que, en total, y desde que se iniciase la operativa en octubre de 2021, pudo ascender a «más de 600.000 euros».
Finalmente, Leonor González confirmaba que Aldama le confesó que la trama había recibido «500.000 euros» de la familia Hidalgo, propietaria de la aerolínea Air Europa, por su rescate.