Miguel de la Quadra-Salcedo
Misa en memoria de Miguel de la Quadra-Salcedo al cumplirse diez años de su fallecimiento
Los expedicionarios que le acompañaron en alguno de sus viajes han organizado una ceremonia religiosa que se oficiará este miércoles a las 10 horas en la Iglesia de la Inmaculada y San Pedro Claver de Madrid
Este miércoles se cumplen diez años de la muerte de Miguel de la Quadra-Salcedo y con ese motivo los expedicionarios que le acompañaron en alguno de sus viajes han organizado una misa en su recuerdo que se oficiará a las 10 de la mañana en la Iglesia de la Inmaculada y San Pedro Claver de la Universidad Pontificia de Madrid (calle Alberto Aguilera, 23).
Los organizadores de la ceremonia invitan a asistir a la misa y a rendir homenaje al legado de De la Quadra por la unión de Hispanoamérica y a su incansable pasión por inspirar a generaciones. «Será un momento emocionante de recuerdo, gratitud y unión para todos aquellos que vivieron a su lado tantas aventuras y para quienes siguen manteniendo viva su huella».
Miguel de la Quadra-Salcedo falleció el 20 de mayo de 2016 a los 84 años y dejó huérfanos, además de a sus tres hijos -Rodrigo, Sol e Íñigo- a unos diez mil jóvenes europeos y americanos que le acompañaron en alguna de sus expediciones y a los que inculcó una forma mucho más apasionante de vivir la vida.
Convocatoria de la misa en recuerdo de Miguel de la Quadra-Salcedo
Reportero, explorador, atleta, amante de la aventura y de la historia, De la Quadra se propuso acercar las dos orillas del Atlántico. Decía que no se puede conocer bien España sin conocer América y, con el apoyo de la Corona, empezó a organizar las expediciones de estudiantes -Aventura 92 y Ruta Quetzal- que transformaron la vida de tantos jóvenes.
Miguel falleció el mismo día que murió Cristóbal Colón 510 años antes. Falleció en su casa de Pozuelo de Alarcón, acompañado por su mujer, Marisol de Asumendi, que siempre le entendió y le acompañó en sus más osados proyectos, igual que sus hijos.
Una referencia para periodistas
De la Quadra-Salcedo batió el récord mundial en lanzamiento de jabalina en los Juegos Olímpicos de 1956, aunque no se le reconoció. Ese mismo año, «descubrió» América, gracias a una beca para estudiar Ingeniería Agrónoma y Civil en Puerto Rico. Exploró durante tres años el Amazonas realizando clasificaciones etnobotánicas y empezó a emitir reportajes para TVE, que le nombró su primer corresponsal en Iberoamérica. Viajó por todo el mundo, siempre con libros y mapas en su maleta; cubrió las guerras de Vietnam, Eritrea y Congo, el golpe de Estado de Pinochet y la muerte del Che Guevara, y se convirtió en una referencia para toda una generación de periodistas.