Imagen de archivo de José Vicente Berlanga
Imputado el filósofo amigo íntimo de Ábalos que inició las cloacas del PSOE en la empresa nacional de uranio
José Vicente Berlanga fichó a la fontanera Leire Díez en ENUSA y mantuvo conversaciones con la trama de la SEPI para vender participaciones vinculadas a la gestión de residuos radioactivos
Las primeras decisiones siempre son una declaración de intenciones. Nada más llegar a la presidencia de la SEPI a finales de junio de 2018, Vicente Fernández Guerrero, estrecho colaborador de la entonces ministra María Jesús Montero, que antes le había nombrado Interventor General de la Junta de Andalucía cuando era consejera de Hacienda y Administración Pública, incorporó a la que sería su sucesora en el cargo, Belén Gualda, para llevar los designios de Navantia, una empresa de titularidad pública dependiente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales.
A su vez, como cuota de José Luis Ábalos, ministro de Fomento con el mayor presupuesto del Gobierno de Pedro Sánchez, se propuso a José Vicente Berlanga Arona, licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación, como consejero ejecutivo de ENUSA (Empresa Nacional del Uranio), participada al 60 % de la SEPI, sustituyendo al ingeniero industrial José Luis González en la presidencia. Berlanga Arona es uno de los 25 nuevos imputados por el juez Santiago Pedraz en la trama SEPI, que traza una presunta red de influencias con «un patrón de actuación estructurado» para intervenir en contratos, operaciones empresariales y ayudas públicas cuya finalidad última era obtener mordidas.
El fichaje de Leire Díez y el inicio de las cloacas del PSOE
El mérito de Berlanga para llegar a la cúpula de ENUSA fue ser amigo íntimo de Ábalos, con el que había coincidido cuando era asesor municipal del Ayuntamiento de Valencia (2005-2015), además de tener el carnet de militante del Partido Socialista. Un filósofo con un salario de 210.000 euros anuales para ejecutar el programa del PSOE de saldar la energía nuclear.
¿Y a quién fichó el filósofo en octubre de 2018 en la empresa que juega un papel clave en la gestión de residuos radiactivos? En esos primeros meses en el poder de Pedro Sánchez contrató a la conocida como fontanera socialista Leire Díez como responsable de Comunicación, aunque entre sus misiones se contemple el inicio de las cloacas del PSOE para «desestabilizar de forma sistemática y continuada» causas judiciales. Su primer objetivo: la jueza Mercedes Alaya. Hasta el punto de comentar que «tenemos que exterminar socialmente a Alaya. El dolor gratuito ya no puede ser gratis».
Asimismo, Berlanga habría mantenido reuniones y conversaciones con el grupo organizado por su responsable de Comunicación, Hirurok, que inició su andadura en junio de 2021, cuando Guerrero ejercía como presidente en la sombra de la SEPI tras dimitir por estar imputado en el caso Aznalcóllar, y fichó por Servinabar 2000, del empresario guipuzcoano Antxón Alonso, íntimo de Santos Cerdán, y muy bien relacionado con el PNV y EH Bildu. Entre las manos de Berlanga estuvo una operación relacionada con la venta de activos de la empresa pública y el interés mostrado por Acciona, también investigada por su conexión con Servinabar por el desdoblamiento del túnel de Belate en Navarra, por hacerse con determinadas participaciones vinculadas a la gestión de residuos radiactivos.
Tras la caída de Ábalos, Berlanga fue sustituido en ENUSA a finales de 2021 por Mariano Moreno, exgerente del PSOE, y fichado por Carlos Fernández Bielsa, secretario general provincial del PSPV y alcalde de Mislata, como jefe de Comunicación y Relaciones Institucionales del ayuntamiento. Por su parte, Leire Díez, al no conseguir ser nombrada jefa de Gabinete de Gualda para «recuperar el control de SEPI», fue solicitada directamente por el entonces presidente de Correos, Juan Manuel Serrano, amigo íntimo del presidente del Gobierno, que la incorporó como jefa del área de Relaciones Institucionales.