Fundado en 1910
Perfil Juanma Serrano

El Perfil

Juanma Serrano, Balas, Primarias y cintas de audio

Era una relación casi familiar: de hecho, la pareja Sánchez-Gómez salía frecuentemente con el matrimonio Serrano-Leal

Un Mercedes blanco clase C conduce a Pedro Sánchez por esos pueblos de Dios. Arranca 2014 y a bordo de ese coche –que nunca fue un Peugeot, como se repite en la novelada historia– viajan junto al candidato, Maritcha Ruiz Mateos, la que sería jefa de prensa de Ferraz, y un madrileño que tiene entonces 40 años, diplomado en Ingeniería Técnica Informática, gerente de la Federación Española de Municipios y Provincias, y –sobre todo– marido de una compañera del PSOE de Madrid de Pedro. Se llama Juan Manuel Serrano Quintana, al que la UCO acaba de asignar una «participación preminente» en la trama Leire y en la «desestabilización» de causas judiciales socialistas; compinche, según los investigadores, de la misma fontanera a la que «enchufó» como jefa de Relaciones Externas de Correos cuando él dirigía ese ente público. De hecho, solo cuando en 2024 sale de esa empresa de la SEPI, Leire pierde poder y es desplazada a una división de Filatelia.

Pero la historia del obediente amigo de Sánchez comienza en aquellas primarias de hace doce años, la zona cero del sanchismo. Serrano controla cada entrevista, cada paso, cada movimiento y cada encuentro con la Prensa del que hasta cuatro años antes había sido concejal del Ayuntamiento de Madrid y colega de su esposa, Isaura Leal, un peso pesado en el PSM. En su Manual de Resistencia, Pedro lo describe como uno de los «compañeros que luego se convirtieron en personas a las que quiero en lo personal y valoro en lo político».

Tanto es así que, en el convulso Comité Federal del pucherazo, uno de sus grandes apoyos es precisamente Juanma, como le llaman todos, que le convence, al alimón con Begoña Gómez, de que dé de nuevo la batalla en las primarias de 2017, en las que termina ganando a Susana Díaz. El líder socialista pinta así a su fiel camarada: «Mucho de lo que he logrado es gracias a Juanma Serrano, que me apoyó en los momentos más difíciles siendo un amigo y colaborador leal, algo que siempre agradeceré».

Era una relación casi familiar: de hecho, la pareja Sánchez-Gómez salía frecuentemente con el matrimonio Serrano-Leal. Es Juanma quien consigue para su jefe la oficina de la madrileña calle del Marqués de Riscal, cuartel general de la candidata sanchista; inmueble conocido porque fue donde Koldo durmió con los avales bajo el colchón.

Ya en 2014, Pedro incorpora a Serrano como jefe de gabinete de la Comisión Ejecutiva Federal socialista: es su alter ego, su mano derecha, su persona de mayor cercanía, el que ejecuta órdenes sin preguntar. De su mano, recorre la travesía del desierto contra los barones socialistas hasta que gana la moción de censura contra Mariano Rajoy. Y entonces, cuando todo el mundo cree que el fiel Juanma va a trasladar su despacho a Moncloa como jefe de Gabinete del flamante presidente, Iván Redondo le quita el puesto.

Leire Díez y Juanma Serrano, en un acto por el Día de la Mujer de 2023

Leire Díez y Juanma Serrano, en un acto por el Día de la Mujer de 2023Correos

Nunca dijo nada públicamente por su afinidad a Sánchez, pero era un secreto a voces que no le sentó nada bien. A cambio de su silencio, fue designado presidente de una de las mayores empresas públicas de España: Correos y Telégrafos, con un sueldo anual de 200.000 euros.

Allí dejó un agujero de unos 1.200 millones de euros, un enfrentamiento abierto con sindicatos como Comisiones Obreras y extendidas sospechas de «pelotazo» en la empresa de paquetería, a la que descapitalizó. La convirtió en un turbio engranaje del poder.

Quien es una de las personas de más confianza del líder socialista mantuvo, según el sumario, una relación tan intensa con Leire Díez que ambos intercambiaron por WhatsApp 9.355 mensajes entre 2020 y 2024, a los que se unen otros 1.487 correos cruzados en otro servicio de mensajería.

En su último informe, la policía judicial no solo le vincula con las cloacas sino con hechos relacionados con el presunto amaño de contratos para un despacho de abogados sevillano, amén de operaciones dirigidas contra jueces, fiscales y miembros de los cuerpos de seguridad del Estado que investigaban en sumarios de la familia del presidente y de su partido.

Y toda esa relación epistolar, hasta noviembre del año pasado. Lo relevante es que algunas de estas comunicaciones coinciden en el tiempo con hitos de la trama de guerra sucia socialista.

Juanma Serrano, exjefe de Correos

Juanma Serrano, expresidente de Correos

Por eso, los investigadores concluyen que el exalto cargo de Ferraz no solo conocía los movimientos del comando, sino que supervisaba algunas de las operaciones. Una de sus conversaciones con la fontanera es muy elocuente: Leire informa a Serrano, en referencia al excomisario Villarejo, que «el de la boina ha dado algunos papeles muy buenos para el jefe».

Lady Cloacas alude a documentación comprometida sobre el PP y es posible que también del juez del Supremo, Manuel Marchena. De hecho, el día siguiente a la publicación por parte de Sánchez de su «Carta a la ciudadanía», en la que aparentemente no cerraba la puerta a dimitir, la exmilitante convoca a Serrano: «Juanma –escribe–, súper urgente, llámame en cuanto puedas, que tiene que ver con la decisión del jefe de ayer».

La fontanera insiste: «Dime que mañana puedes estar a las 9:30 en Ferraz». Contesta Juanma: «Estoy libre, sí». Es decir, todos los indicios apuntan a que el estrecho colaborador de Pedro recibía puntual información de todo lo que hacía el operativo de Cerdán. E incluso le consultaba qué hacer.

A la espera de instrucciones, Leire le pregunta en esos días de abril de 2024 si sigue con los movimientos, una vez que Sánchez ha dicho que se queda. «En principio sí –dice el exalto cargo–, pero vamos a ver cómo van los acontecimientos». Esto se deduce del volcado del móvil de la interlocutora de Serrano; ahora el juez ha autorizado que se haga lo propio con el del amigo de Sánchez.

Juanma Serrano, exjefe de Correos

Juanma Serrano

Puede ser una mina que le ponga al borde de la imputación. El instructor Pedraz tiene sobre su mesa un detallado dibujo probatorio que señala que la permanencia del amigo de Sánchez en Correos era esencial para que la trama siguiera actuando en el ente público.

El expresidente de la SEPI, que fue detenido y es considerado líder de la organización, le escribe a la brillante «periodista de investigación»: «Sería ideal que tuvieran formalizado el contrato cuanto antes. Para que cuando tenga lugar la fecha de la prórroga todavía esté Juanma en la presidencia de Correos».

Pero tiene este capataz para todo de Sánchez tiene más sospechas sobre sus espaldas. Cómo olvidar el revuelo generado por las cartas de amenaza –balas y armas blancas incluidas–, recibidas en el Ministerio de Grande-Marlaska durante la campaña electoral a las autonómicas, que adelantó Díaz Ayuso, y que motivaron la dimisión de Pablo Iglesias del Gobierno y su conversión en aspirante –derrotado– a la Comunidad de Madrid.

Esas misivas amenazantes tenían, hipotéticamente, como destinatarios al propio líder de Podemos, al titular del Interior, a la entonces directora de la Guardia Civil, María Gámez, y a la ministra de Industria, Reyes Maroto –hoy aspirante a alcaldesa de la capital–, a la que desde aquella hilarante comparecencia en la que mostró una foto con un cuchillo ensangrentado se la conoce en el Ayuntamiento como «navajita plateá».

Juanma Serrano, exdirector de Correos

Juanma Serrano y el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares

La operativa de seguridad, que sospechosamente no se aplicó en Correos donde ya mandaba Juanma, está bajo la lupa de Vox. Incluso Comisiones y UGT mostraron su extrañeza de que no se detectaran aquellos paquetes que se enviaron en plena batalla electoral, con la probablemente aviesa intención de aumentar las bazas de la izquierda en las urnas, por la siempre efectiva vía de la victimización.

Lo cierto es que nunca se aclaró el origen de esas misivas y por qué Correos nos las cribó: a lo sumo se habló de que algunas de ellas provenían de una persona perturbada. Así que la alerta antifascista que se decretó fue, una vez más, la historia de un embuste.

Cuando Serrano dejó Correos, al que sustituyó Pedro Saura, desde Moncloa se buscó un nuevo empleo público para él: alguien tenía que recogerlo, pese a su pésima gestión, que hundió la cifra de negocios de Correos en un 6 % y el número de envíos cayó al 50 %. Pero eran órdenes de Sánchez que no se dejara en la estacada a quien tanto había hecho por desbrozar su camino de jueces «fachas».

Así que, con ese legado, Óscar Puente lo repescó como director de la Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte Terrestre. De enero de 2024 a marzo de 2025 allí se refugia Juanma con un salario de 80.000 euros anuales, que duplica con algún variable. Mientras ejercía –sin ningún tipo de preparación– de experto en infraestructuras, como antaño hizo con Correos, el amigo del presidente participaba en dos reuniones con Leire y Santos Cerdán, en abril y mayo de 2024.

Hay que frenar las investigaciones judiciales y periodísticas que cercan a la familia del secretario general, que se retira durante cinco días a «reflexionar». La relación de confianza entre Leire y Juanma queda acreditada con la retahíla de mensajes. Sobre todo, demuestran lo entregados que estaban a la causa: «El jefe –le dice la fontanera al amigo del presidente– nos va a poner en un altar».

Pero ese «jefe» jurará, cuantas veces sea necesario, no conocer a este Juanma. Ya lo hizo con «Jose» y Santos.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas