Campaña de la ACdP en Córdoba para el 8-M
Hacemos Córdoba atenta contra la libertad de expresión
El grupo comunista municipal tapa uno de los carteles que la ACdP ha colocado con motivo del 8M
«¿La mujer nace o se hace?» es una pregunta que ha molestado a los comunistas de Hacemos en Córdoba, hasta tal punto que han considerado oportuno tapar uno de los mupis ubicados en Plaza de Colón y que mostraban el cartel que la Asociación Católica de Propagandistas ha confeccionado este año de cara al 8M.
Los miembros del grupo municipal de la formación izquierdista han actuado como por otra parte suelen hacerlo históricamente: censurando lo que no consideran correcto o adecuado para su discurso ideológico. En esta ocasión se han erigido en justicieros «de la convivencia, la tolerancia y la diversidad en nuestra ciudad» y han realizado un«acto simbólico» ocultando con plástico negro uno de los carteles de la campaña de la asociación católica.
El portavoz municipal de Hacemos en Córdoba también ha ejercido como jurista improvisado, dictaminando lo que es o no un derecho fundamental: «La libertad de expresión acaba cuando se vulneran derechos fundamentales o se incita al odio. No es una cuestión de opiniones, es una cuestión de derechos humanos».
Miembros del grupo municipal Hacemos Córdoba ante el cartel tapado
El mensaje de la ACdP en cualquier caso no vulnera, a priori, ni tan siquiera la La Ley General de Publicidad (LGP), regulada por la Ley 34/1988, de 11 de noviembre, que establece qué tipos de contenidos publicitarios pueden ser objeto de denuncia, entre ellos, en efecto, aquellos que atenten contra la dignidad de la persona o los derechos fundamentales. Por el contrario, la campaña invita a la reflexión ante los discursos ideologizados sobre el género y aborda la cuestión de la naturaleza de la mujer a partir de las premisas antropológicas que propone, de forma legítima, el Magisterio de la Iglesia católica, siempre en bien de la persona y de la sociedad en su conjunto. No es un mensaje de odio, como los comunistas interpretan, y ni mucho menos incita a la violencia.
Quienes sí podrían ser denunciados por coacciones son los participantes en el tapado del cartel, ya que han impedido la difusión de un mensaje de manera ilícita, algo que queda tipificado en el artículo 172 del Código Penal. También se enfrentan a una sanción administrativa si el Ayuntamiento tomara cartas en el asunto. En cualquier caso, desde la ACdP han decidido no emprender acciones legales, según ha podido saber este periódico.
Lo que no cabe duda es que la campaña ha conseguido uno de sus propósitos: que se conozca.