12 de agosto de 2022

Bathing Machine en el Museo de la Isla de Wight

Bathing Machine

La 'máquina de baño' de la Reina Victoria

Un curioso invento posibilitaba la intimidad de la monarca británica en sus jornadas de playa

Bañarse en el mar durante la época victoriana –en el siglo XIX– era un engorro para todas las mujeres de Occidente, incluida la mismísima Reina Victoria. Los enormes y largos trajes de baño que no dejaban ver ni un centímetro de piel, no eran suficiente para las pautas de discreción de la época. Esto llevó a la creación de un curioso invento: la maquina de baño.
La máquina del baño era una especie de casita de madera con ruedas o carromato que podía entrar directamente en el mar para otorgar privacidad a las bañistas, que chapoteaban lejos de la vista de curiosos. En el caso de la Reina Victoria, que veraneaba en su casa familiar de Osborne House en la Isla de Wight, se trataba más bien de un vagón de los recientes trenes a vapor, con ruedas para deslizarse hacia el agua, una escalerilla para subir y una portezuela trasera para lanzarse a nado. Un cortinaje de lona amortiguaba aún más la discreción durante el chapuzón.
La máquina de baño

La máquina de baño

El invento era habitual de la época, pero en el caso de la «Bathing Machine» de la Reina Victoria, fue su marido, el príncipe Alberto, gran aficionado al sol y el mar, así como a sus propiedades terapéuticas, el que adaptó el vagón para que fuese de su gusto. El ejemplar de la Reina, que permanece en un museo de la Isla de Wight, contaba con más comodidades, incluida una «franquicia del señor Roca» con sus propias tuberías y depósito.
En su diario, la Reina escribió el día 30 de julio de 1847 que había sido el primer baño de mar de su vida y cómo sus doncellas la habían ayudado a cambiarse de la ropa de calle al traje de baño en el carromato. «Lo he encontrado delicioso, hasta que se me ocurrió sumergir en el mar también la cabeza».
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