25 de septiembre de 2022

Dior, bolso Book Tote en Toile de Jouy

Dior, bolso Book Tote en Toile de Jouy

Dior rescata el estampado toile de Jouy

De la China a La Cartuja y de Versalles a Marbella

Con la noticia de que la casa Dior ha creado un espacio temporal en el Hotel Puente Romano de Marbella en el que se recrea el amor de su fundador por los motivos decorativos de las famosas toiles de Jouy, recordamos una historia curiosa que mezcla oriente y occidente, moda y decoración.
Jouy-en-Josas es una pequeña población de 8000 habitantes situada a escasos kilómetros de Versalles, al sur de París. Aloja dos instituciones importantes para la cultura y la industria francesa: la primera, el único campus universitario de Europa, relocalizado a una finca de 100 hectáreas en Jouy por el mismísimo Charles de Gaulle en 1954, HEC Paris (Hautes Études Comerciales de París), donde tuve la suerte de cursar un MBA de dos años en los 90. Esta «Grande École», alma mater de políticos, empresarios y directivos galos, fue fundada en 1881 por la Cámara de Comercio de París.
Museo de la Toile de Jouy en Jouy en Josas

Museo de la Toile de Jouy en Jouy en Josas

La otra gran institución de Jouy-en-Josas es la fábrica y taller - ahora museo - de la Toile de Jouy, fundada en 1759 por un alemán nacionalizado francés, Christophe-Philippe Oberkampf. Este industrial se dedicó a imprimir tejidos de algodón con dibujos costumbristas, utilizando para ello inicialmente monocromías.
La mecanización de los procesos permitió la expansión de estos tejidos a otros países. Los dibujos, inspirados en las chinoiseries, inicialmente habían sido realizados en China con personajes europeos, visto el éxito que tenían estos grabados en Occidente.
De Jouy, la influencia de estos dibujos pasó a Inglaterra, Irlanda y los Estados Unidos en el siglo XVIII, durante la época victoriana. Se extendió al mobiliario, los vestidos y las vajillas, esto último patente en las de La Cartuja de Sevilla, las de Delft en Holanda o las inglesas de Wedgwood. La toile de Jouy se utiliza ahora en moda, tapicerías, papel pintado, cortinas, foulards e incluso bolsos. La denominación que en 1783 el rey Luis XVI le concedió al taller de Oberkampf en Jouy como «real fábrica», catapultó a una marca que sigue siendo un referente en pleno siglo XXI. Y la suite de Puente Romano forrada enteramente en la toile de Jouy, como le gustaba hacer al mismísimo Christian Dior, es una buena muestra.
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