Aunque el cocinero sirve las torrijas con una bola de helado, no es un ingrediente imprescindible
El truco de las torrijas caramelizadas de Karlos Arguiñano para sorprender en Semana Santa
Sus torrijas no necesitan rebozado porque se caramelizan con la ayuda de un soplete y se sirven con una bola de helado
La Semana Santa trae consigo diferentes costumbres y postres típicos que se elaboran desde hace décadas. Al igual que ocurre todos los años en estas fechas tan especiales, las pastelerías se empiezan a llenar de dulces de todo tipo, como la leche frita, roscos fritos, pestiños crujientes o buñuelos de viento.
No obstante, el más típico de todos ellos en estas fechas es la torrija. Se trata de un postre que servía a los campesinos que no tenían nada para comer, ya que para su elaboración, solo se necesita pan horneado, huevo, leche y azúcar.
A pesar de lo anteriormente mencionado, esta receta ha ido evolucionando. Hay personas que prefieren mantener los ingredientes tradicionales y otras innovan y crean infinitas variaciones. No es un postre de dieta, pero si ahorra algunas de las cargas calóricas tradicionales de la especialidad.
Las torrijas de Karlos Arguiñano
Una de las últimas propuestas que ha presentado el cocinero Karlos Arguiñano en el programa Cocina Abierta, ha sido la torrija caramelizada con helado. Un postre que sorprende a muchos de los comensales, ya que no va rebozada, sino caramelizada con la ayuda de un soplete.
elaboración paso a paso:
Aunque el cocinero sirve las torrijas con una bola de helado, no es un ingrediente imprescindible. Su truco para que queden bien sabrosas es infusionar la leche con la canela, naranja y limón. De hecho, también se puede probar con otros sabores como el anís, cardamomo o vainilla.