El primer puesto se lo lleva un clásico de Madrid: la chocolatería San Ginés
Gastronomía
Estas son las diez mejores churrerías de España, según la prensa extranjera
El mundo al completo cae rendido a esta mezcla milenaria de harina, agua, aceite, sal y azúcar
Como los beignets de Nueva Orleans o la poutine en Canadá. Así es como define la publicación especializada en viajes Big 7 Travel a los churros españoles. Claro que poco o nada tienen que ver los buñuelos estadounidenses o las patatas fritas canadienses recubiertas con un fino gravy de caldo de pollo con esta mezcla de harina, agua, aceite, sal y azúcar.
Nadie se pone de acuerdo en el origen de la receta. En Estados Unidos se cree que provienen de México; en México, de Asia, y en Madrid, que son una invención local. Por mucho que sea plausible pensar que es el típico postre de la repostería española freír una buena masa en aceite, debemos reconocer la procedencia del churro a la gastronomía china. Cuenta la leyenda que surgió en esta zona en el siglo XIX bajo el nombre de you taio. Se trata de un pan frito muy típico de la cocina china, salado y que suele comerse de desayuno, como un acompañamiento natural del arroz o la leche de soja.
Aunque existen diversas versiones, la publicación se pregunta: «¿Realmente importa?», y asegura: «Son una parte integral de la sociedad española, sobre todo como turistas». De ahí que hayan elaborado un listado con las mejores del país encuestando a expatriados y locales. Una comunidad de 1,5 millones de lectores hambrientos que se han dedicado a probarlos durante meses y han escogido los diez mejores bocados de esta materia en el país.
Con el producto exportado y –para qué engañarnos– mejorado, la capital española se hizo un nombre en materia churrera gracias, en parte, a San Ginés, que lidera el ranking. El mítico establecimiento abrió sus puertas en 1894 y se ha convertido en un toda una eminencia gracias a servir los 365 días del año las 24 horas del día un producto de calidad y a buen precio.
Ellos mismos explican que «en el Madrid del siglo XIX había buñolerías por todas partes, ya que era un tentempié muy solicitado por los madrileños. Valle Inclán se fijó en este establecimiento y lo nombró como 'buñolería modernista' en Luces de Bohemia. La costumbre de tomar chocolate en Madrid es tan antigua como el descubrimiento de América, que fue cuando los españoles nos maravillamos con este producto».
En segundo lugar, nos trasladamos a Barcelona. Chök, según la publicación, ofrece los mejores churros de la ciudad, además de ofrecer un espacio instagrameable. «Visita esta cafetería de moda en el centro de Barcelona y prepárate para darte un capricho. Aquí los churros se sirven con una irresistible taza de chocolate 100 % y se prepara con ingredientes naturales», explican.
Cafetería Alhambra
El podio lo completa la Cafetería Alhambra, en Granada, ciudad en la que su riqueza histórica rivaliza con la de su gastronomía. «Está situada en la esquina de una pintoresca plaza, el chocolate es increíblemente cremoso y los churros, bueno, están entre los mejores de España», explican.
Los dos siguientes puestos de la lista se van a la Comunidad Valenciana. En cuarto lugar, la churrería Chocolatería San Juan posee unos churros «gruesos, dulces y exquisitos. No hay nada más que pedirle a un dulce de calidad en España», aseguran. Que este pueblo situado al noroeste del área metropolitana de Alicante tenga menos de 25.000 habitantes no impide que lleve a cabo uno de los mejores de la ciudad.
En quinto, por otro lado, la Horchatería Santa Catalina. «Aunque la mayoría de los españoles maridan sus churros con chocolate, a los valencianos les encanta tomarlos con horchata». Es uno de los establecimientos más antiguos de la ciudad, lo que la convierte en uno de esos locales que conoce a la perfección la idiosincrasia de la receta. «Si bien son conocidos por su horchata, también ofrecen una variedad de chocolates para quienes prefieren la combinación tradicional».
El sexto lugar vuelve a la capital gracias a la churrería La Antigua, donde recomiendan probar, además de los churros tradicionales con forma de lágrima, los rellenos de crema, o pasarse directamente a las esponjosas porras. Y de Madrid a Sevilla, con parada en el Bar Comercio. «La capital de Andalucía es mundialmente famosa por sus sensuales espectáculos de flamenco. A veces cuesta entender cómo los andaluces se mantienen en tan buena forma teniendo unos churros tan deliciosos en su patio. ¿Un buen ejemplo? Los churros de este establecimiento, uno de los lugares más populares para desayunar entre los andaluces».
Los artesanos 1902 lleva cinco generaciones ininterrumpidas
Granja Dulcinea, en Barcelona, ocupa el octavo lugar. «Este pintoresco café era frecuentado por Salvador Dalí, lo que demuestra lo deliciosos que son sus churros. Elabora sus churros artesanalmente, y los hacen enormes y dulces. Así que prepárate para compartir con amigos o para llevar de postre».
En novena posición, Los artesanos 1902. Ni más ni menos que 5 generaciones ininterrumpidas son las que llevan gestionando este negocio, pasando el saber hacer y su receta secreta de padres a hijos hasta conseguir uno de los mejores chocolates con churros de Madrid. Con un estilo muy similar al de la mítica San Ginés, pero sin tantas aglomeraciones, cuentan además con opciones sin gluten, sin lactosa, sin azúcar y veganas. Sin olvidar su chocolate con nata o ron.
El puesto número diez se lo lleva Málaga. Aunque para los extranjeros sea más conocida por cuna de Antonio Banderas o Picasso, «queremos poner esta ciudad de la Costa del Sol en el mapa por sus deliciosos churros y su exquisito chocolate» y qué mejor lugar que Casa Aranda, una de las mejores cafeterías de Málaga y uno de los lugares más populares para comer churros, porras e incluso tejeringos, una especialidad conocida por su forma circular y su textura más tierna y jugosa.
Los churros de Bonilla a la vista están cortadas «a rajatabla»
Sin embargo, pese a que la selección representa gran parte del territorio español, también hay grandes olvidadas como las churrerías Bonilla a la vista. Desde su establecimiento en la calle Galera, cuna de la tradición desde 1958, reflejan su compromiso con la tradición elaborando churros siempre del mismo tamaño, con una medida comprobada «a rajatabla» utilizando una churrera diseñada por César Bonilla. El chocolate, por su parte, se elabora con la marca coruñesa Chocolate Express unido a leche fresca Leyma o leche de soja, en caso de desear la versión sin lactosa. Junto a esta, la más destacada de la ciudad gallega es El Timón que, desde su apertura en 1945 con su primera churrería ambulante, ha ido ganándose los paladares de los coruñeses.
De la que también se han olvidado en la publicación inglesa es de Can Joan de S' Aigo. Todo un clásico en Palma de Mallorca fundado hace varios siglos y que ya posee tres establecimientos en la isla.