25 de enero de 2022

María Torrego, presidenta de la Fundación Red Madre

Entrevista

María Torrego: «El embarazo es hoy un motivo de discriminación total»

La presidenta de la Fundación Red Madre opina que en el trasfondo del dato de que se destine diez veces más al aborto que a la mujer embarazada está la cultura de la muerte reinante en España
La Fundación Red Madre se dedica desde hace catorce años a dar apoyo a todas las mujeres que se enfrentan a un embarazo imprevisto, desde una situación de vulnerabilidad. Su presidenta, María Torrego, lleva en el cargo oficialmente desde el pasado mes de septiembre. 
En su primera entrevista para un medio de comunicación, María Torrego, quien es también profesora de religión, comparte con El Debate algunos datos del Mapa de la Maternidad, recientemente publicado, su misión y objetivos al frente de la fundación, y algunas reflexiones sobre la sociedad española. 
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-Paula Argüelles

–Quería comenzar preguntándole, como nueva presidenta de la fundación, ¿cuáles son sus objetivos?
–Ahora que llevo poco tiempo, dejarme empapar por los que saben muchísimo y dejarme guiar por ellos. Tengo mucho que aprender. Eso sí, por supuesto, representando el mensaje Red  Madre, que lo tengo clarísimo y me siento muy cercana a él. Es una organización increíble donde cada uno pone mucho valor en su lugar. Mi objetivo es ponerme al servicio de lo que necesiten que yo haga.
–¿Podría hablarnos un poco más del mensaje de Red Madre?
–Nos gustaría que no hubiera una sola mujer de momento en España, vamos a quedarnos en nuestro país de momento, que no conociera nuestra fundación y que no haya una sola mujer embarazada que no sepa que puede recibir nuestro apoyo. Ha habido una evolución en la ayuda de Red Madre a la mujer embarazada. Al principio era muy asistencial, muy material, pero nos vamos adaptando a las necesidades. Una mujer embarazada no solo necesita que le des pañales; hay cosas muchísimo más importantes y tienen obstáculos mucho más difíciles de sortear o de resolver. Y en eso estamos, en el apoyo psicológico, ayudas de orientación familiar, apelar a todas las administraciones públicas y los poderes públicos para que las leyes puedan cambiar su situación. Desde ese punto de referencia, no solo desde lo que es una fundación; las fundaciones no llegamos a cubrir el 100 %, desgraciadamente no, porque las necesidades son tan inmensas que necesitamos que nos amparen las administraciones públicas.
–Recientemente, han publicado también su Mapa de la Maternidad. ¿Es esta una manera de reclamar esa ayuda de los poderes públicos?
–El mapa es un estudio que se hace con mucho esmero y mucho trabajo. Cuesta mucho sacar los datos y llegar a ellos. Editarlo de una forma atractiva, adaptarnos a que sea un mensaje corto, fácil, asegurarte de que todo el mundo lo va a recibir. Todo ese trabajo es para, por un lado, dar a conocer la realidad de la situación, porque así de claro, como nosotros decimos el mensaje, verdaderamente no se dicen las cosas. Eso más a nivel social, y luego por otro, un mensaje directo, me atrevería a decir que incluso personal, a todos los que tienen una responsabilidad pública o una responsabilidad a través de su trabajo de aportar y mejorar esta situación, ya sea concienciando cada uno a su entorno de que esta situación así no puede seguir porque es insostenible. La maternidad es algo tan natural. Esa es la palabra. Todo el mundo tiene al lado una mujer embarazada. Todo el mundo tiene una hermana. Nosotras mismas, las mujeres, compañeras de trabajo, amigas. Por no hablar encima de la figura de la madre: todos hemos tenido una. Me parece una figura con la que es muy fácil de empatizar y darte cuenta la importancia que tiene en la sociedad. Entonces, el mensaje del mapa es dar datos muy objetivos, muy estudiados, serios y hacer conocer la realidad. Y desgraciadamente este año nos toca mostrar nuestra cara de decepción, pero espero que a lo largo de los años esto vaya cambiando. Ojalá un día podamos dar una rueda de prensa que digamos: «maravilloso. Hoy vamos a celebrar que es que somos el primer país de Europa en ayudas, en subvenciones». De momento nos toca también reflexionar entre todos.

Las mujeres estamos creadas para que, si libremente queremos, podamos tener un hijo y eso hay que facilitarlo

–Y reflexionar también sobre lo que estos datos dicen sobre nosotros como sociedad.
–Nos podemos quedar en que lo que faltan son recursos, subvenciones, ayuda económica, que por supuesto es la primera causa, es la primera razón que una madre te da para no quedarse embarazada. Pero detrás de todo eso, hay un trasfondo que habla de una sociedad en la que falta valorar lo que supone una mujer embarazada, que es el origen de la sociedad. Parece incomprensible, pero esa mirada falta. ¿Cuánto tiempo se dedica, cuánto invertimos a todos los niveles en lecturas, en televisión, en mil cosas que llenan nuestros corazones, llenan nuestras cabezas? Y el mensaje que tiene de fondo es muy poco natural. Luego, hay otra visión más a largo plazo que supone una transformación de nuestra mirada, la cultura, la sociedad y veamos la realidad. Porque esto no es inventado. Lo natural es apoyar a las mujeres, porque si queremos libremente podemos dar vida. Entonces celebrémoslo y aprovechémoslo.
En este sentido es importante también hablar de la educación. Me parece el canal más eficaz, sin duda, para esa transformación que vemos que es necesaria a todos los niveles y, por supuesto, una educación afectivo-sexual sana, real y apoyada en la verdad. Las mujeres estamos creadas para que, si libremente queremos, podamos tener un hijo. Eso hay que facilitarlo. Lo que no puede ser es que teniendo esa maravilla de posibilidad sean obstáculos económicos, laborales, sociales… los que nos lo impiden. ¿Cómo se puede amparar mejor a una mujer embarazada? Esas son las propuestas de los planes de Red Madre: solicitando esas ayudas de las administraciones públicas. Pero no sólo es económico, también hay que pensar que una mujer embarazada tiene muchos problemas sociales hoy en día. Se nos se nos llena la boca al hablar de la situación de las mujeres maltratadas. ¿Y las mujeres embarazadas? que no tienen el apoyo que tienen que tener, que no tienen el apoyo en su familia, que no les dejan elegir libremente. ¿Eso no es un maltrato?, lo es en toda regla y hay que combatirlo.

Todavía hay un porcentaje muy elevado de mujeres que después de su jornada laboral llegan a su casa y tienen otra jornada

El otro día leía un estudio de La Caixa en el que hablan de la brecha que hay entre la fecundidad deseada y la lograda. ¿Y cuáles eran las razones? Las mujeres querrían tener muchos más hijos, no tanto en número, pero sí muchas más mujeres querrían tener hijos. Y sin embargo, son los obstáculos que no terminamos de resolver los que hacen que se echen para atrás. Ahí hay un problema de natalidad, por un lado y, por otro lado, una vez que ya se encuentran con un embarazo, a veces imprevisto, tienen que tener todo el camino lo más llano posible para llevar a curso ese embarazo. Es ahí donde encontramos otro tipo de razones, laborales, por ejemplo. Pues la realidad es que el embarazo hoy en día es un motivo de discriminación total, porque hay desigualdad. No solamente son las administraciones públicas desde donde hay que combatirlo, sino las leyes. Hay que regular de otra manera la conciliación en casa. Todavía hay un porcentaje muy elevado de mujeres que después de su jornada laboral llegan a su casa y tienen otra jornada. Esto son impedimentos para decir ¿otro hijo? imposible. 
–Uno de los datos más llamativos de vuestro Mapa de la Maternidad es que se dedican más de 30 millones de euros al año al aborto, y solo tres a la mujer embarazada, ¿podría arrojar un poco de luz sobre ello?
–¿De qué habla ese dato? De la cultura de no vida, o sea, la cultura de muerte en la que nos encontramos. Que se apoye tanto a una mujer que quiere abortar y tan poco a una mujer que quiere llevar a cabo su embarazo dice todo de esta sociedad. Y luego, otro dato increíble es que 8 de cada 10 mujeres que acuden a nuestro apoyo en Red Madre siguen adelante con su embarazo. Si lo juntamos con que una de cada cinco mujeres, es decir, 20 de cada 100, decide abortar, si oyen hablar de Red Madre y tienen un embarazo imprevisto y llaman y tienen el apoyo que necesitan, 16 de esas 20 seguirían adelante.
El apoyo psicológico y emocional es clave. Ese es el gran apoyo que buscan en nosotros. Ya hay en esta sociedad cantidad de campañas a través de instituciones y otras fundaciones, como Cáritas, que tiene una labor impresionante y la ayuda material está cubierta. En cambio, nosotros tenemos personas especializadas en dar apoyo psicológico a una mujer que vive ese embarazo con tanto miedo, con tanto recelo, con tanta culpabilidad, porque ¿cómo se me ha ocurrido?, ¿cómo me he atrevido con esta precariedad? Pero es que es compatible con su situación y según van recibiendo ese apoyo les vas dando la vida. La experiencia que tenemos es que las madres que han sido valientes, que se han dejado ayudar, siempre acaban muy agradecidas y muy felices de haber seguido y de haberse atrevido a pedir ayuda. De haber sabido acoger esa ayuda, de seguir adelante y sin duda el resto de su vida dicen que es lo mejor que han hecho. Eso es el mejor fruto que podemos tener nosotros. 
–Muchas veces no se da voz a esas madres que deciden continuar su embarazo y en cambio sí se da mucho más protagonismo a todo lo bueno que queda tras terminar con un embarazo, ¿qué opina al respecto?
–Todo lo que no está muy visible y es más oculto, pues parece menos real, pero no, existe. Muchas de nuestras madres cuando resuelven sus problemas y sus hijos empiezan a crecer, algunas de ellas quieren dedicar, en forma de agradecimiento a Red Madre, tiempo de su vida para ayudar a otras con su propio testimonio, con su propio ejemplo. Por el otro lado, esta sociedad se empeña mucho como en dar un testimonio liberador, como para poner fácil otro tipo de decisiones. Aunque parece que están llenas de libertad, tienen poca en realidad, porque les falta mucha información. Ojalá todas las madres supieran que estamos aquí. Esa es de verdad nuestra misión. Porque entonces la otra madre será libre. Si sabe que estamos aquí y no quiere acoger nuestro apoyo, entonces está tomando su decisión. Esto que tú crees que es imposible de superar, no es imposible. En cuanto recibes este apoyo puedes hacerlo. Si ese mensaje no llega, pues la pobre madre no tiene toda la información con ella, no tiene todo el apoyo. No está tomando una decisión completamente libre. El miedo que puedes tener aquí se te va quitando. No desaparecen los problemas y las dificultades, claro que no, pero tienes el apoyo necesario para superarlas. Esto se combate dando a conocer Red Madre y haciendo las cosas muy bien para que de verdad cada una de las mujeres que reciben nuestro apoyo, luego lo cuente: el boca a boca, su vecina, su amiga, las que viven en la comunidad y así es como así es como llevamos 14 años. Intentando apoyar de una en una a cada mujer, hasta la última de España, que quiera y pueda llamar a Red Madre y acudir a nosotros.
Hay muchas mujeres que necesitan ayuda y Red Madre no tiene suficiente cobertura, ya nos gustaría, para atender al 100 %, pero necesitamos que las administraciones públicas, que todas las comunidades autónomas tengan apoyos y saquen ayudas a las mujeres, que faciliten que esa mujer se sienta segura y capaz de llevar a cabo su embarazo. Y así haremos que todo el país ayude a sus mujeres embarazadas. Y eso seguramente haga la natalidad, por supuesto, mejore. Pero lo primero que la maternidad; hay que apoyar a la mujer embarazada.
Estoy convencida que eso tiene que cambiar y que eso va a cambiar y que vamos a empezar a contagiarnos de modelos positivos y que apoyen a la mujer. Segurísimo, porque datos peores no podemos tener. Esto ya solamente puede estar para mejorar. 
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