29 de junio de 2022

Gregorio Luri

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Instituto CEU de la Familia

Gregorio Luri: «Al aborto nadie se atreve a mirarlo a la cara, nadie se hace una foto al lado de su feto»

El pedagogo concluyó las Jornadas sobre la Familia del CEU con una defensa del «mundo de la vida» y de las familias cotidianas

«Hablar de la familia tiene algo de heroísmo triste», constataba este miércoles el filósofo, pedagogo y escritor Gregorio Luri, en el cierre de las Jornadas sobre la Familia organizadas por el Instituto CEU de Estudios de la Familia. El autor de La escuela no es un parque de atracciones lamentó que no estamos preparados para defender lo evidente: «Cuando te critican cosas tan elementales como el amor romántico, te quedas fuera de juego y con cara de tonto», apuntaba.
Citando al filósofo Edmund Husserl, centró su intervención en el «mundo de la vida» –el mundo imperfecto, real, corriente–, y lo identificó como la principal diana de la corrección política y las «ideologías de la ortodoxia». Luri señaló que «no estábamos preparados para defender lo evidente», y criticó que las ideologías que atacan la familia «tienen vocación misionera, presentan reducciones específicas del mundo de la vida como un valor a asumir».
En esta línea, explicó que al debate actual no lo caracteriza el intercambio de argumentos, sino la lucha por controlar el lenguaje. «Cuando te das cuenta, estás usando las palabras de quien se ha puesto como misión poner en cuestión el mundo de la vida», advirtió Luri, poniendo como ejemplo casos como que la idea de innovación va sustituyendo la idea de bondad.
A la derecha, Carmen Fernández de la Cigoña, directora del Instituto CEU de Estudios de la Familia, junto a Gregorio Luri, a la izquierda

A la derecha, Carmen Fernández de la Cigoña, directora del Instituto CEU de Estudios de la Familia, junto a Gregorio Luri, a la izquierdaIF

La defensa del mundo de la vida

Luri analizó los intentos fallidos por transformar la institución familiar –de los kibutz israelíes hasta las comunas anarquistas en Berlín–, y apuntó que «los intentos de sustituir el mundo imperfecto de la vida por uno perfecto te llevan directamente al gulag». Frente a esto, el filósofo llamó a la defensa de la familia, teniendo en cuenta que «la gran ventaja es que el mundo de la vida –el mundo de la cerveza, el matrimonio y la risa– no cabe en ningún esquema».
El pedagogo apuntó algunos argumentos esenciales para la defensa de la familia: es –dijo– el único lugar donde nos quieren incondicionalmente por el mero hecho de haber llegado, y también el lugar donde uno aprende a amar a otro conociendo sus defectos. «Una familia normalica es un chollo psicológico», añadió Luri, con un guiño navarro, y señaló que la familia es el antídoto contra la desesperanza generalizada.
Durante el debate posterior se abordaron temas como la relación entre familia y sociedad o el debate en torno al aborto, que es –ironizaba Luri– «un derecho raro». «El aborto es un derecho cuyo ejercicio no te atreves a mirar a la cara: nadie se hace una foto al lado de su feto», y criticó la idea de que los padres no pueden interferir en la vida de sus hijos: «La familia es una unidad de interferencia colectiva», concluyó.
La sesión estuvo introducida por la directora del Instituto CEU de la Familia, Carmen Fernández de la Cigoña, quien celebró a Luri como «maestro en el más pleno sentido de la palabra», recordando que, además de sus libros, ha dado clase en Primaria, Secundaria y en la universidad. El ciclo, que comenzó en diciembre, ha explorado a lo largo de cinco sesiones la relación entre la institución familiar y la corrección política desde diversas perspectivas, del derecho a las series de televisión.

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