Un equipo español ha desarrollado la primera app para detectar problemas de salud mental a través de la caligrafía
Lo que la letra escrita de un adolescente puede desvelar de una posible conducta autolesiva
A nivel global, cada año se reportan más de 14 millones de casos de autolesión
El Papa Francisco lo ha propuesto en varias ocasiones. La inteligencia artificial debería usarse para el bien de la humanidad. Sus aplicaciones en la ciencia y en la tecnología son una ayuda para el hombre y en este caso, para el adolescente. Una nueva aplicación desarrollada por un equipo de investigación español puede identificar riesgos en la salud mental mediante el análisis de textos caligráficos.
Su nombre es Trazos ocultos y mide los posibles cambios en la letra escrita que puedan funcionar como señales de alerta. Así, su objetivo es anticiparse a los hechos y poder prevenir algunas conductas, como las autolesiones. «Es fundamental comprender este fenómeno y otras problemáticas de salud mental, así como fomentar la conciencia social sobre su complejidad», afirma Esther Martínez Pastor, investigadora principal del proyecto.
Para utilizar la app, que está siendo entrenada y evaluada por la Universidad Rey Juan Carlos, hay que capturar dos imágenes del texto escrito del adolescente: uno anterior a cualquier cambio emocional y otro más reciente. A partir de estas fotografías, a través de inteligencia artificial, la aplicación analiza diversos parámetros, como la precisión del trazo, el espaciado entre letras y palabras o la forma de los caracteres.
El algoritmo de la aplicación compara ambas muestras y detecta posibles variaciones en la escritura que podrían reflejar alteraciones emocionales o conductas relacionadas con la salud mental. Si se identifican cambios significativos, la herramienta proporciona una recomendación basada en una escala de urgencia del 1 al 5, indicando cuán necesario sería acudir a un profesional de la salud.
A nivel global, cada año se reportan más de 14 millones de casos de autolesión, con una tasa aproximada de 60 episodios por cada 100.000 personas, según el informe publicado por The Lancet Commissions. La prevalencia a lo largo de la vida alcanza el 14 % entre niños y adolescentes, mientras que en adultos es del 3 %, con una edad de inicio que suele situarse entre los 11 y 15 años.
En España, los casos de autolesiones se han multiplicado por 56 en los últimos 13 años, según datos de la Fundación ANAR, pasando de 57 intervenciones a 3.200. La Fundación Manantial informó en 2023 que el 11,7 % de los jóvenes entre 16 y 24 años se autolesiona repetidamente y que un 10 % lo ha hecho al menos una vez.
Por su parte, la Asociación Española de Pediatría alertó en 2022 sobre una prevalencia del 27,6 %, subrayando que la adolescencia es un periodo especialmente vulnerable. Asimismo, calificó las autolesiones como un serio problema de salud pública y recordó que cualquier adolescente podría verse afectado por estas conductas, incluso si no está relacionado con ideaciones suicidas.