Una familia se divierte sentada a la mesa
¿Quieres reforzar tu familia de inmediato? Un estudio de Harvard revela cómo lograrlo
El proyecto traduce los esfuerzos de dos décadas en un ritual cotidiano de no más de 45 minutos indispensable para mantener la unión en un hogar
En los últimos veinte años, las investigaciones han demostrado lo que los padres saben desde hace tiempo: compartir una comida familiar es bueno para el espíritu, el cerebro y la salud de todos los miembros de la familia. En este sentido nace 'Family Dinner Project', una iniciativa de divulgación impulsada desde la prestigiosa universidad de Harvard, y que muestra que no es necesario invertir en regalos caros, actividades extraescolares interminables, o viajes al extranjero para mantener en alza las relaciones interpersonales en una casa. El secreto radica en pasar un rato agradable sentados a la mesa interactuando, y hacerlo cuantas más veces, mejor.
La propuesta vinculada al 'Project Zero' de la escuela de posgrado en educación de Harvard, ha interactuado activamente en su elaboración con más de mil familias por medio de talleres y prácticas comunitarias de diferentes tipos.
De ello se han extraído beneficios como una clara mejoría de la salud física y mental, el rendimiento académico, el pensamiento crítico, así como una reducción en conductas como el abuso de sustancias, o trastornos alimenticios.
Portada de presentación del estudio
Hallazgos clave
Se ha comprobado como las comidas familiares regulares están vinculadas con:
Mejora en la nutrición (más frutas, vegetales, y proteínas; menos azúcares, grasas y calorías vacías).Mejores resultados académicos y menor obesidad infantil.Bienestar emocional y resiliencia personal. Disminución de ansiedad, depresión o conductas de riesgo.Aumento de empatía, la autoestima y el trabajo en equipoPensamiento ético y conversaciones profundas y significativas.El fomento de valores como la generosidad, bondad o la responsabilidad social.
30 minutos que marcan la diferencia
Con las prisas, las pantallas y el estrés del día a día se acaban descuidando cosas primordiales que pueden deteriorarse por completo a largo plazo, si no se les presta la atención debida.
Es por ello que, un rato de no más de 30-45 minutos en la mesa pasa a ser algo más que comer o cenar. Como se ha corroborado, es una poderosa herramienta de comunión, concienciación y bienestar general para el ser humano.