Unos niños juegan un partido de fútbol en las instalaciones deportivas de un colegio
Vuelta al cole
Extraescolares, la eterna lucha entre padres e hijos: ¿quién debería escogerlas?
La elección de este tipo de actividades suele convertirse en pulso entre las expectativas de los adultos y los deseos de los niños. Según diferentes profesionales de la psicología, se debe encontrar un equilibrio entre ambas partes
El regreso a la rutina lleva implícitos numerosos retos: el colegio, la adaptación a los horarios, la preparación para las clases o la elección de las actividades extraescolares. Este último es, sin duda, uno de los aspectos que más discusión genera entre las familias, al afrontar una escena que se repite cada curso durante exigente mes de septiembre.
Así, una infinidad de progenitores empiezan a considerar la oferta educativa del colegio y sus inmediaciones, mirando precios, horarios, combinaciones familiares y reseñas verbales de amigos y allegados que recomiendan o reprochan, según les haya ido.
Sea como sea, una vez escuchadas decenas de opiniones y mirados unos cuantos documentos PDF, llega el dilema de tomar una decisión final. Es aquí cuando surge la pregunta sobre quién debe hacerlo. Y es que, lo que muchos padres rehúsan es el hecho de apuntar a sus respectivos hijos a deportes de los que luego, a las semanas, se borren porque les ha parecido aburrido, se han cansado, o no han hecho amigos.
Cuatro pautas a tener en cuenta
Ante esta disyuntiva, la ONG 'Educo' plantea cuatro consejos para llevar a cabo esta elección de la manera más eficaz posible:
La edad del niño. No todas las actividades extraescolares son apropiadas para cualquier edad. Por ejemplo, deportes con reglas complejas, instrumentos musicales o talleres artísticos avanzados pueden resultar frustrantes si se eligen demasiado pronto.
Escuchar la opinión de los peques, ya que tienen intereses y motivaciones propias. Preguntarles qué les gustaría probar, qué les llama la atención y cómo se sienten respecto a distintas opciones, permite que se sientan escuchados y partícipes de la decisión, lo que, por ende, hará que aumente su compromiso. Preguntar a sus profesores. Los docentes conocen bien a los niños, su carácter, habilidades, fortalezas y áreas que necesitan desarrollar. Consultarles puede aportar una visión objetiva y orientativa.
Evita plagar su tiempo de infinitas actividades. Un exceso de extraescolares puede generar estrés, cansancio o rechazo hacia las actividades que inicialmente parecían atractivas. En este sentido, el colegio Andel y Fuenllana de Alcorcón destaca que, «las extraescolares deben ser una oportunidad de crecimiento, no simplemente para mantener ocupados a los niños».
Lograr el equilibrio
En definitiva y como explica 'Unicef España', son los padres los que tienen la última palabra, puesto a que gestionan el tiempo, la logística y la economía. Si bien es cierto que, los hijos deben ser escuchados y tener voz para que se sientan motivados, no forzados.
De esta manera ha de combinarse el criterio del adulto con la ilusión del pequeño para que la decisión salga lo mejor encaminada posible.