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Los cacahuetes y otros frutos secos son causa de atragantamientos en niños

Los cacahuetes y otros frutos secos son causa de atragantamientos en niñosGetty Images / iStock

El cacahuete en un museo que recuerda que mueren más niños por atragantarse que en accidentes de tráfico

Pilas, botones, avellanas, legos... Un museo médico de Estados Unidos conserva cientos de objetos extraídos de gargantas infantiles para enseñar a los padres (y a los niños) cómo prevenir las muertes por asfixia

En España mueren más niños por atragantamientos que por accidentes de tráfico. ¿Qué padres no han pasado un susto cuando su hijo pequeño ha empezado a toser torpemente, sin lograr zafarse del objeto que obstruye su garganta?

Saber responder con rapidez a una situación de asfixia es esencial para salvarle la vida a un niño. Pero tan importante o más es prevenirla, evitando que los más pequeños estén en contacto con piezas de ciertos tamaños, o retirando de la dieta algunos alimentos en apariencia inofensivos, pero que pueden provocar problemas muy serios.

Tan frecuentes son estas delicadas situaciones, y tan necesaria la toma de conciencia por parte de las familias, que en Filadelfia, el Mütter Museum expone una colección de alto impacto para lograrlo.

La Chevalier Jackson Collection

Se trata de la Chevalier Jackson Collection, un muestrario con más de 2.300 cuerpos extraños que este pionero otorrinolaringólogo retiró de tráqueas, pulmones, vías aéreas y esófagos de niños.

Botones, monedas, imperdibles, juguetes, pines y chapas, piedras, semillas, pinturas, pilas, globos, e incluso almendras, cacahuetes o avellanas forman parte de esta particular colección.

La muestra nació con un propósito pedagógico: que las familias vean, a tamaño real, cómo un bocado o un juego inocente puede bloquear la vía aérea o enclavarse en el esófago. La colección, reunida durante casi 75 años de práctica clínica, se visita hoy como una lección de salud pública hecha de casos reales.

Frutos secos, especialmente peligrosos

La pieza del cacahuete ocupa un lugar especial, para que los propios niños vean cuál es su peligro: está entre los labios de una muñeca, bautizada como «Michelle, la muñeca que se ahoga». Eso sí, no es un juego, sino un cacahuete real extraído de un pequeño que falleció por asfixia. El doctor Chevalier Jackson hizo confeccionar la muñeca para enseñar a padres, e incluso a otros médicos, cómo extraer un cuerpo extraño para evitar la muerte por asfixia.

"Michelle, la muñeca que se ahoga"

«Michelle, la muñeca que se ahoga»Mutter Museum

En el propio museo recuerdan que en la primera infancia faltan molares para triturar, la coordinación deglución–respiración es aún inmadura y las vías respiratorias son mucho más estrechas que las de los adultos.

El resultado: los frutos secos enteros (como cacahuetes, pistachos o almendras) pueden obstruir o aspirarse a bronquios, con complicaciones muy graves.

De hecho, la Asociación Española de Pediatría (AEP) recomiendan no ofrecer frutos secos enteros antes de los cuatro o cinco años; y en menores, solo molidos o en crema y siempre bajo supervisión, porque también pueden provocar una reacción alérgica.

No bajar la guardia

Los atragantamientos son una de las principales causas de muerte no natural en menores de cinco años en España, por encima incluso de los accidentes de tráfico, según la AEP.

Por eso, los expertos recuerdan la importancia de la prevención, que empieza por no ofrecer frutos secos enteros, cortar uvas y alimentos redondos (como las salchichas) en cuartos, sentar al niño para comer y evitar distracciones (como correr, reír, o hablar con la boca llena).

Y si, pese a todo, ocurre el fatal accidente, llamar rápidamente al 112 con el manos libres, mientras se ejecutan las maniobras de desobstrucción apropiadas para cada edad.

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