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Familia y EscuelaCándida Filgueira Arias

Los niños están creciendo pendiente de los «likes», y hay algo que los padres están pasando por alto

Las redes sociales influyen cada vez más en la autoestima, el sueño y la identidad de los menores, pero la familia tiene la clave para acompañar, poner límites y educar, como explica Cándida Filgueira Arias, Directora del Máster Universitario en Formación de ESO y Bachillerato de la Universidad CEU San Pablo

Crecer en la era de los likes afecta a la autoestima, el sueño y la estabilidad emocional, asegura la experta

Crecer en la era de los likes afecta a la autoestima, el sueño y la estabilidad emocional, asegura la expertaGetty Images / iStock

Inmersos en una sociedad caracterizada por la inmediatez, la visibilidad y la aprobación social, las redes sociales han adquirido un papel muy relevante representando, en casi todos los estratos de la población, un agente transformador en la medida que determina la forma en que nos relacionamos, aprendemos y construimos nuestra identidad.

Debemos ser conscientes que, en muchas ocasiones, está condicionando el comportamiento en niños y adolescentes que, por su estadio evolutivo, son especialmente vulnerables al estar en constante cambio en su determinación social y personal.

En este entorno, educar en la era de los likes se convierte en un desafío inmediato y urgente en el ecosistema familiar que debe adoptar un papel activo en el desarrollo del bienestar digital.

Primer paso: acompañar

Una de las primeras claves para fortalecer el bienestar digital en familia es el acompañamiento. No se trata de adoptar medidas restrictivas, que también, sino de establecer normas y establecimiento de horas de uso de pantallas siendo conocedores de qué hacen los menores en el entorno digital, con quién interactúan y qué contenidos consumen.

Para ello, el diálogo, la confianza y la presencia son imprescindibles para que las familias se conviertan en referentes digitales, capaces de guiar con criterio y coherencia en este tipo de situaciones.

Qué dicen las investigaciones

La investigación llevada a cabo por Livingstone y Helsper (2008), determinó que la mediación activa, es decir, conversar sobre el uso de la tecnología, resulta más efectiva que las estrategias exclusivamente restrictivas.

No hay duda de que, el reto principal es la consecución del bienestar digital que no supone demonizar la tecnología, sino aprender a convivir con ella de manera equilibrada, crítica y saludable. Los estudios de Valkenburg y Peter (2011) coincidieron en señalar que el uso intensivo de redes sociales puede afectar al bienestar emocional, al sueño y a la autoestima, sobre todo cuando se vincula a la valía personal y al reconocimiento virtual.

Sin embargo, también es cierto que estas plataformas ofrecen oportunidades de socialización, aprendizaje y creatividad si se utilizan adecuadamente. La clave, por tanto, es educar.

Ayuda en la gestión de las emociones

La educación en gestión emocional es otro aspecto fundamental en la lógica de los likes como aprobación externa que influye de manera significativa en la formación de la autoestima. Enseñar a los hijos a reconocer sus emociones, a relativizar la validación social y a construir una identidad más allá de lo digital es esencial.

Fomentar el pensamiento crítico y establecer hábitos digitales saludables son destrezas reales que requieren una respuesta educativa temprana y resultan imprescindibles para evitar el ciberacoso, la sobreexposición o la difusión de contenidos sensibles. En este sentido, la alfabetización mediática se convierte en una competencia clave del siglo XXI (como sostiene Buckingham, en Media education: Literacy, learning and contemporary culture. Polity Press, 2007).

Es importante resaltar que no hay recetas universales. Cada familia debe adaptar sus pautas de comportamiento a su realidad, teniendo en cuenta la edad de los hijos, su contexto y sus necesidades. Sin embargo, todas comparten un objetivo común: formar personas autónomas, críticas y emocionalmente equilibradas en un entorno digital cambiante.

Educar en la era de los likes no es una tarea sencilla, pero sí imprescindible. Frente a la presión del reconocimiento inmediato, las familias tienen el reto –y la oportunidad– de enseñar a sus hijos que el verdadero valor no se mide en corazones digitales, sino en la construcción de una identidad sólida y un bienestar duradero.

* Cándida Filgueira Arias es Directora del Máster Universitario en Formación de ESO y Bachillerato de la Universidad CEU San Pablo

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