28 de octubre de 2021

El príncipe heredero Hamdan bin Mohammed bin Rashid Al Maktoum, en Dubái

El príncipe heredero Hamdan bin Mohammed bin Rashid Al Maktoum, en DubáiGTRES

El príncipe heredero de Dubái, un poeta de gustos excéntricos

Se formó en la Real Academia Militar de Sandhurst de Reino Unido, como los príncipes Guillermo y Harry, para después graduarse en la Escuela de Economía y Ciencia Política de Londres

Mientras que al emir de Dubái se le acumulan los escándalos por las atrocidades cometidas hacia las mujeres de su familia (el último, autorizar el espionaje del teléfono de su esposa huida Haya de Jordania con el software israelí Pegasus, como así ha dictaminado el Tribunal Supremo de Londres), su hijo Hamdan bin Mohammed bin Rashid Al Maktoum, el príncipe heredero, aporta el contrapeso a la mala fama de su progenitor. 
En 2008, el emir decidió apartar del trono a su primogénito Rashid bin Mohammed bin Rashid al Maktoum (fallecido en 2015 de un infarto de miocardio a los 33 años) en favor de su segundo descendiente, quien genera bastantes menos polémicas que su padre. Se formó en la Real Academia Militar de Sandhurst de Reino Unido, como los príncipes Guillermo y Harry, para después graduarse en la Escuela de Economía y Ciencia Política de Londres, una de las mejores universidades del mundo.
Conocido como Fazza (el que ayuda en árabe), el príncipe es uno de los miembros de la familia que más interés genera. Compagina sus obligaciones profesionales e institucionales con su faceta de poeta y fotógrafo. Como gran amante de los deportes, practica con gran soltura la equitación, con la que ha llegado a representar a su país en eventos hípicos de todo el mundo, el paracaidismo, el boxeo y el submarinismo. Pero si hay algo de lo que presume a diario con sus más de 12 millones de seguidores de Instagram es su pasión por los animales. Es un fanático no solo de los caballos, sino también de los halcones, leones, tigres y elefantes con los que convive en sus muchas mansiones. Gracias a una fortuna estimada de más de 345 millones de euros (procedente en su mayor parte de su familia) puede permitirse el lujo de comprar especies por todo el mundo. Una de sus mayores satisfacciones fue la compra de uno de los camellos más caros del mercado, cuyo coste superó los dos millones de euros.

A punto de cumplir 39 años -los hará el próximo 14 de noviembre- lleva una vida de lujo que supera con creces todos los estereotipos de las ficciones. Cuenta con una enorme colección de coches bañados en oro, entre los que se encuentran varias ediciones limitadas de los modelos Rolls Royce Phanton, Lamborghini Aventador, Porsche 918 Spyder, Range Rover Vogue, Lamborghini Veneno Roadster y el de mayor valor, un Mercedes AMG G63. Por si fuera poco, para pasar el rato se divierte con su propia flota de tanques casi indestructibles y varios vehículos anfibios.
Tiene además un Boing 747 y varios yates con lo que suele recalar en España. Sin ir más lejos, con Yas, la embarcación que compró en 2013 por 241 millones de euros, estuvo en dos ocasiones este verano en Cádiz. Es la más lujosa, con 141 metros de eslora. No le faltan comodidades: un helipuerto, un spa y un gimnasio diseñado por el propio Usain Bolt.
Tiene además numerosas propiedades repartidas por todo el mundo. En 2015 compró los tres últimos pisos de un mítico edificio de Vancouver por 23 millones de euros donde suele pasar gran parte de sus vacaciones.

Padre orgulloso

Su atractivo es innegable. Durante años fue el soltero de oro hasta que en 2019 se casó con una de sus primas, la jequesa Sheikha bint Saeed bin Thani Al Maktoum. Una boda que llegó después de que las malas lenguas hablasen de la bisexualidad del príncipe heredero. Curioso es que nunca presuma de su mujer en sus redes sociales pero sí lo haga de su lujosa vida y de sus animales. En mayo de 2021 se convirtieron en padres de gemelos: Sheikha, en honor a su madre, y Rashid, como el abuelo de Fazza.