Paz Padilla acumula una deuda de 860.000 euros según la revista Lecturas
La deuda millonaria de Paz Padilla tras su despido
La humorista se endeudó con el banco tras renovar su contrato con Telecinco sin imaginar que después la cadena le comunicaría su cese
Paz Padilla continúa con su mala racha. Tras ser despedida de manera fulminante de Sálvame, según explicó la cadena en un comunicado oficial, por abandonar su puesto de trabajo de manera repentina e injustificada, ahora, tal y como informa Lecturas en su número de este miércoles, la actriz afronta una deuda millonaria que parece estar dándole muchos quebraderos de cabeza.
Cuando Mediaset decidió renovar su contrato de larga duración, la gaditana se endeudó sin presagiar lo que en unos meses le iba a pasar. Ella no podía esperar que Telecinco fuese a despedirla de esta manera y menos aún después de firmar un nuevo contrato con el que se aseguraba permanecer al menos cuatro años más en su puesto de trabajo, de ahí que no le importase realizar una gran inversión económica que aún sigue pagando. Y es que la presentadora se metió en dos hipotecas que suman un total de 860.000 euros.
Sin embargo, de un día para otro Paz Padilla vio cómo todos sus planes se habían ido al traste, ya que desde el preciso momento en el que la comunicaron su cese televisivo, dejó de ingresar la atractiva nómina que le llegaba a su cuenta con carácter mensual.
Ahora, según la citada publicación, no podrá pagar con tanta facilidad las deudas que ha contraído con el banco a raíz de la compra de estas dos propiedades adquiridas en los últimos meses ya que, al parecer, las ganancias que obtiene del teatro no son suficientes, ni se pueden comparar con los beneficios económicos que le aportaba la televisión.
Tal y como recoge Lecturas, en la primavera de 2021 Paz Padilla pidió al banco una hipoteca de 230.000 euros poniendo como ‘garantía’ su casa del municipio catalán de Premiá de Mar. Meses después, en junio de 2021, la humorista volvió a solicitar al banco 630.000 euros para poder hacer frente al pago de un ático de más de 300 metros cuadrados con vistas al mar situado en Cádiz, su tierra natal. El inmueble en cuestión albergaba cuatro terrazas, cinco dormitorios, tres cuartos de baño, un vestidor y una zona de servicio.
Precisamente fueron los vecinos del edificio en el que se encuentra esta vivienda los que causaron a Padilla un nuevo motivo de preocupación tras mostrar sus intenciones de demandarla por haber construido unas ventanas en una zona común sin permiso de la comunidad.
Sea como fuere, todo apunta a que Paz Padilla sabe aplicarse muy bien eso de 'al mal tiempo buena cara’ y quizá mucho hayan tenido que ver ahí sus amigos, su familia y sobre todo su hija Anna, en quien ha encontrado un apoyo fundamental para atravesar esta desagradable etapa que parece que no terminar de cesar. No obstante, la humorista ha tratado de restar importancia a todo lo que le ha pasado en los últimos meses, o al menos de puertas para fuera. Hace apenas unos días confesó: «¿Pero a quién no le han despedido? Cuando trabajas es normal que en algún momento prescindan de ti. Estoy con la conciencia muy tranquila, lo he dado todo. Ahora, a buscar trabajo, que no me va a faltar porque me da igual ser presentadora o fregar».