La Infanta Cristina y Pablo Urdangarin, tras un partido en Segovia
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La Infanta Cristina, el mejor apoyo de Pablo Urdangarin dentro y fuera del campo
Las últimas imágenes de laInfanta Cristina junto a Pablo Urdangarin, tras un partido en Segovia, reflejan su faceta más íntima y auténtica: la de una madre entregada, pendiente, y orgullosa
Sin cámaras oficiales ni discursos institucionales. Solo una grada de polideportivo, zapatillas cómodas, una camisa blanca y la mirada atenta de una madre. Así reapareció este fin de semana la Infanta Cristina en Nava de la Asunción (Segovia), donde se disputaba un partido clave entre el Balonmano Nava y el Fraikin Granollers, equipo en el que juega su hijo, Pablo Urdangarin. Ella, discreta pero comprometida, celebró la victoria como lo haría cualquier madre en cualquier rincón del país. Aunque claro, no todas llevan en el DNI un trozo de la historia de la monarquía.
Cristina de Borbón se ha convertido, sin grandes gestos ni declaraciones, en el mayor apoyo de Pablo en su carrera deportiva. El segundo de sus cuatro hijos parece haber heredado no solo el físico de su padre, Iñaki Urdangarin, sino también su talento sobre la pista.
Jornada tras jornada, la exduquesa de Palma aparece entre el público con la naturalidad de quien ha decidido ser madre antes que figura pública. A veces lo hace sola; otras, acompañada por la novia de Pablo o por familiares que no se pierden detalle de su evolución deportiva. Y este fin de semana no fue la excepción. Volvió a estar allí. Pablo había llegado un día antes a la localidad segoviana con su equipo y asistido a la Feria de Primavera.
Además de apoyar desde la grada, la tía de la futura reina de España tuvo también un papel simbólico al cierre del partido: fue la encargada de entregar una distinción especial al jugador Borja Méndez, del Balonmano Nava. Un gesto que añadió un toque institucional a su presencia, sin dejar de lado lo personal.
El encuentro coincidió con un buen momento para Pablo: su equipo venció al Balonmano Nava y se colocó segundo en la clasificación de la Liga Asobal. Días antes, además, había renovado su contrato con el Fraikin Granollers, consolidando así su proyección como una de las jóvenes promesas del balonmano español. Este avance profesional también fue el motivo de un reencuentro privado entre sus padres, Cristina e Iñaki, que tuvo lugar en casa del propio Pablo a principios de mayo. Pese a su divorcio y vidas por separado, la hermana del Rey Felipe VI y el exjugador mantienen una relación cordial, especialmente en todo lo relacionado con sus hijos, ya todos mayores de edad. Pablo, en particular, ha logrado construir una imagen pública propia: educado, discreto, centrado, ajeno a los escándalos y volcado en su deporte.
El abrazo entre ambos, un gesto de orgullo y complicidad
La escena de la hija del Rey Juan Carlos en la grada, justo un día después de que su hermano, el Rey Felipe VI, y la Reina Letizia acompañaran a su hija Sofía en su graduación en Gales, deja ver los contrastes dentro de la Familia Real. Mientras una hija cierra una etapa académica en un prestigioso internado internacional, otra madre recorre España para no perderse un gol de su hijo. La vida pública tiene muchas formas, pero algunos gestos —los más silenciosos— son los que mejor la definen.
Y en las imágenes finales del partido, en ese abrazo entre madre e hijo lleno de orgullo y complicidad, queda claro que el verdadero partido se juega fuera de la pista: en la grada, en los silencios compartidos y en la presencia constante.
La Infanta Cristina se acercó a felicitar a su hijo nada más acabar el partido
De hecho, ubicar a Cristina de Borbón en el pabellón fue tarea cuidadosamente pensada. Desde el Balonmano Nava no dejaron ningún detalle al azar. Querían que se sintiera cómoda, sin restarle protagonismo al evento ni perder la cercanía con el partido. «Estuvimos pensando la mejor ubicación para ella, sabíamos que le gusta verlo muy cerca del campo, pero en Nava en la primera fila se ve fatal, así que decidimos en segunda fila, al lado de unas escaleras y al de seguridad le pareció bien», señalaron fuentes del club navero al Norte de Castilla.