Mayte Spínola
Quién es Mayte Spínola, la pintora y mecenas del siglo XXI, cuñada de El Litri
Fundadora del Grupo pro Arte y Cultura, amiga de los Reyes de España y de la Infanta doña Pilar, y mecenas incansable, Mayte Spínola ha sido el motor silencioso de decenas de carreras artísticas
Se casó a los cinco meses de conocer al empresario Graciliano Barreiros, superó un cáncer y convirtió su finca, El Romeral, en un museo vivo. Así es esta dama del arte en pleno siglo XXI. Mayte Spínola es una artista, mecenas y figura clave del panorama cultural español, conocida por su impulso incansable al arte contemporáneo y su cercanía con el mundo de la alta sociedad y la realeza.
El pasado 22 de junio, coincidiendo con el día de San Juan, su finca El Romeral —ese museo vivo escondido entre árboles centenarios a las afueras de Madrid— volvió a vestirse de gala para celebrar una nueva edición de las Medallas de Oro del Grupo Pro Arte y Cultura, los premios que cada año reúnen talento, arte y sociedad en una noche que combina elegancia, compromiso y cierto aire de cuento. Ni la lluvia bíblica que cayó impidió el desfile de artistas, diplomáticos, científicos y personalidades como la soprano Angélica de la Riva, el escritor Camilo José Cela Conde o la actriz Sofía Crespo. La anfitriona, impecable y radiante bajo el aguacero, recibió a cada uno con la calidez de quien no pierde jamás el control… ni el estilo.
Con el tiempo, esta dama del arte encontró su lenguaje en el expresionismo abstracto, un estilo que abrazó después de conocer y trabajar con Joan Miró, quien la animó a dejar atrás lo figurativo y a confiar en su trazo, su intuición y el color.
A sus 77 años, sigue imparable. Nació con un soplo en el corazón, creció entre internados franceses y paisajes castellanos, y fue educada para un destino social que ella misma decidió redibujar con colores propios. Estudió en el Colegio de la Asunción de Madrid, en el Château de Forges (Francia) y más tarde en Cedar Court College (Inglaterra), donde afianzó su carácter independiente y su sensibilidad artística. Se casó con Graciliano Barreiros —«un flechazo», asegura—, con quien compartió más de cinco décadas, tres hijas y una vida entre lienzos y motores. Hace diez años superó un cáncer del que, con admirable filosofía, dice recordar solo «lo bueno». Tiene escritas sus memorias, sigue pintando, promoviendo arte y organizando exposiciones al aire libre, incluso después de la devastadora Filomena, que convirtió —cómo no— en nueva inspiración.
Myte Spínola en 1970
Una rara avis que sigue demostrando que el arte también puede ser una forma de resistencia. Nació en el seno de una familia de terratenientes y aristócratas, siendo la mayor de tres hermanas. La recordada Conchita fue esposa del torero Miguel Báez «El Litri», y Mamen, la más discreta, fundó en Chinchón un centro cultural que aún hoy es referente en la zona.
Amiga de don Juan Carlos y doña Sofía
Desde su juventud, ha mantenido una relación cercana y respetuosa con don Juan Carlos, doña Sofía y la Infanta doña Pilar. De hecho, en más de una ocasión ha expresado su cariño y apoyo al padre de Felipe VI, llegando a afirmar: «Puede volver a España cuando quiera. No entiendo por qué no regresa. Tiene miles de sitios en los que vivir.»
«Soy monárquica por tradición, pero también por convicción», confesó abiertamente en una entrevista publicada por Vanity Fair. Y fue más allá, hablando con una sinceridad que rara vez se escucha en figuras públicas de su perfil: «Durante el periodo en que hemos estado sin gobierno, el Rey Felipe ha dado la estabilidad que España necesitaba. Lo conozco desde niño y es un ser humano extraordinario. Ponderado, preparado y con la suerte de tener a la Reina Letizia a su lado, que conoce bien a nuestra sociedad.» No son frases diplomáticas ni declaraciones por compromiso. Son palabras de alguien que ha visto a la institución desde dentro, con la naturalidad de quien ha asistido a sobremesas privadas, actos oficiales y momentos que no salen en las crónicas. También se lleva muy bien con las Koplowitz, Tita Thyssen o Rocío Jurado.
Su marido impulsó Barreiros Diésel
Como ya contábamos, se casó muy joven con Graciliano Barreiros, uno de los grandes nombres de la industria del motor en España. Junto a sus hermanos Eduardo, Valeriano y Celso, formó parte de Barreiros Diésel, una empresa pionera que cambió por completo el panorama automovilístico del país en las décadas de los 50, 60 y 70. No solo fabricaban camiones y tractores, también ofrecieron vivienda y educación a miles de trabajadores, algo poco habitual en aquella época.
Graciliano era un hombre discreto, serio y muy respetado en su mundo. En 2013 celebraron sus bodas de oro, y un año después, en septiembre de 2014, él falleció en Madrid a los 87 años. Juntos tuvieron tres hijas: Grachya, Mayte y Rocío. Cada una ha seguido su propio camino.
Pero lo suyo no es solo pintar cuadros. En 1990 fundó el Grupo pro Arte y Cultura, una plataforma que ha servido de impulso a muchísimos artistas de distintas disciplinas. Desde entonces, no ha dejado de apoyar el talento emergente y de promover el arte dentro y fuera de España. Hoy en día, sigue siendo una figura clave en el mundo cultural. No en vano, Forbes la ha incluido entre las grandes impulsoras del arte en nuestro país.
Además, su nombre da vida al Museo de Arte Contemporáneo Mayte Spínola, ubicado en la localidad de Marmolejo (Jaén). El museo alberga una importante colección de pintura y escultura que recoge distintas corrientes artísticas desde mediados del siglo XX hasta principios del XXI, mostrando la diversidad y riqueza del arte contemporáneo