Marta Flitch
Exclusiva
Así es el lujoso ático que Marta Flich posee en Chamberí, el barrio más castizo y exclusivo de Madrid
La periodista valenciana vive un momento redondo: estreno televisivo en La 1 y nuevo hogar en el corazón de Madrid
Marta Martínez Nebot, más conocida como Marta Flich, vive un momento dorado. La periodista y presentadora valenciana acaba de estrenar en RTVE Directo al grano, un ambicioso magacín vespertino que, desde el 15 de septiembre, llena las tardes de La 1 con análisis, entrevistas y debates junto a Gonzalo Miró y un variado elenco de colaboradores. Un salto profesional que refuerza su peso en la televisión pública y que coincide con un movimiento personal de gran calado: la compra de un ático en Chamberí, uno de los barrios más exclusivos, castizos y codiciados de Madrid.
En Chamberí
La operación, según datos a los que ha tenido acceso en exclusiva El Debate, se formalizó en 2023 mediante un crédito hipotecario de 726.059 euros. Y no hablamos de un piso cualquiera, sino de un ático. Con sus 134 metros cuadrados útiles, la vivienda abre con un vestíbulo generoso que conduce a un salón-comedor presidido por una chimenea de leña, un lujo casi insólito en pleno centro. Tres dormitorios principales organizan la intimidad familiar, complementados por un baño completo, una cocina con despensa y un dormitorio de servicio con aseo propio, herencia de la tradición burguesa madrileña.
El gran privilegio, sin embargo, está en sus espacios exteriores: una terraza de señores donde la ciudad se despliega a los pies, y una solana concebida para lavandería y secado, aunque fácilmente transformable en rincón luminoso de lectura o pequeño invernadero urbano. Discreta como pocas figuras públicas, ella mantiene este espacio en la más estricta intimidad: ni en sus redes sociales ha publicado jamás una imagen de su hogar, lo que refuerza su carácter reservado en lo personal.
A su vez, comparte vecindario con personalidades de la élite internacional, lo que eleva aún más el atractivo de la zona. Entre sus vecinos más célebres se encuentran el arquitecto Norman Foster y su esposa, la galerista Elena Ochoa, así como la Princesa Nora de Liechtenstein, integrante de una de las casas reales más discretas y respetadas de Europa.
Situado en el corazón de Madrid y delimitado por arterias tan simbólicas como la Castellana, Alberto Aguilera o Princesa, este distrito ha sabido conservar su identidad castiza mientras seduce a diplomáticos, artistas y financieros. Su magnetismo se refleja también en el mercado inmobiliario: en agosto de 2025, el precio medio del metro cuadrado se situaba en 8.381 euros, un 3,5 % más que en mayo. Cifras que consolidan la zona como una de las más caras —y más deseados— de la ciudad.
Con historia
Su historia explica parte de su encanto. Nacido como arrabal industrial en el siglo XIX, pronto se transformó en un espacio de convivencia social y cultural. Hoy, sus calles aún lucen joyas modernistas, neogóticas y neomudéjares, junto a símbolos racionalistas como la Casa de las Flores. El barrio acoge instituciones como los Nuevos Ministerios, el Canal de Isabel II o varias embajadas, sin perder la esencia de barrio vivo y cercano.
Calles arboladas que invitan al paseo, plazas tranquilas que parecen hechas para perder la prisa, mercados de toda la vida y museos de primer nivel que convierten al barrio en un pequeño tesoro cultural. Marta, en su tiempo libre, podría dejarse seducir por la luz mediterránea del Museo Sorolla, asomarse a la fotografía contemporánea en la Sala Canal Isabel II, quedar boquiabierta ante el monumental Palacio de Maudes o subir la imponente escalera imperial del Museo Geominero como si entrara en otra época. Y cuando cae la tarde, la oferta gastronómica es un auténtico festín: desde restaurantes de autor donde el plato parece arte, hasta tabernas centenarias que aún huelen a vermut de grifo, pasando por cafés con solera. Todo ello sin perder nunca el aire castizo que define a los viejos «chisperos». Así se conocía a los vecinos de la zona —antes en el barrio de Barquillo y luego en Chamberí— porque la mayoría trabajaban en fraguas y herrerías. Y claro, entre hierro, martillo y fuego, saltaban chispas…
Así es Marta Flich
Valenciana orgullosa y con 47 años, se formó como economista, aunque en sus primeros pasos coqueteó con la interpretación antes de descubrir que la televisión era su verdadero escenario. Su desparpajo y capacidad para mezclar rigor con ironía la han llevado a brillar en programas como Todo es mentira o incluso a sorprender como colaboradora en Gran Hermano VIP. En lo personal, atraviesa también una etapa luminosa: desde 2019 comparte su vida con el escritor y guionista Edu Galán, y juntos disfrutan de la crianza de su hija Berta, nacida en noviembre de 2022.