Gregor Gerlach, CEO de Riverside Cruises, posa en el barco Mozart
Gregor Gerlach, el rey de los cruceros fluviales de lujo: «Me encanta el Danubio y su legado imperial»
El fundador de Riverside Cruises rememora cómo la creación de la línea de cruceros fluviales en 2022 responde a una motivación personal y familiar
nacieron en Alemania, pero la familia Gerlach se siente muy española. A finales de los años 60, Theo Gerlach desembarcó en Gran Canaria y el flechazo fue instantáneo. Se percató de que el destino reunía todos los requisitos con los que sueña un huésped en vacaciones y además había mucho suelo disponible. Se puso manos a la obra y en diciembre de 1970, compró tres parcelas dando origen a la que hoy es la cadena Seaside Collection que cuenta con un total de doce hoteles en Alemania, España y Maldivas. Una compañía 100% familiar, en la que sus hijos Gregor y Anouscha continúan con el legado. Su última aventura tiene mucho que ver con sus recuerdos de la infancia y sus vacaciones navegando. Decidieron exportar su larga experiencia hotelera a joyas flotantes en los ríos creando en 2022 la marca de cruceros fluviales Riverside.
«Había una motivación personal, pues en mi familia, siempre nos ha encantado navegar. Durante años, hemos tenido un yate y hemos pasado muchas de nuestras vacaciones a bordo, explorando, desconectando, disfrutando del ritmo del agua. Así que, en cierto modo, este proyecto también es una continuación de esa pasión familiar por el mar y los ríos», declara Gregor Gerlach, fundador y CEO de Riverside Luxury Cruises, en conversación con El Debate. La compañía surgió de las cenizas de la ya desaparecida Crystal River Cruises, adquiriendo sus barcos y personal para continuar ofreciendo experiencias de alta gama en los ríos de Europa. Actualmente cuentan con cinco barcos, aunque solo navegan tres por el Ródano, el Rin y el Danubio. Todos comparten la misma filosofía: suites amplias y con grandes ventanales para disfrutar del paisaje durante la navegación, servicio de mayordomo, alta gastronomía y la posibilidad de descubrir ciudades y rincones de ensueño.
–¿Qué tipo de experiencias ofrece un crucero fluvial como Riverside en comparación con los cruceros oceánicos?
–Un crucero fluvial es mucho más íntimo y personalizado. Navegamos por el corazón de Europa, no por sus costas. Nuestros barcos atracan en pleno centro de ciudades históricas como Viena, Budapest o Lyon, lo que permite a los pasajeros explorarlas con facilidad y sin aglomeraciones. Además, la vida a bordo es más íntima: menos pasajeros, un servicio más personalizado y una gastronomía de mayor calidad. Es una forma tranquila y cómoda de viajar, visitando múltiples países sin deshacer las maletas.
El Riverside Mozart navegando por el Danubio
Suite de Riverside Mozart
–¿Cuál es su río de Europa favorito para navegar y por qué?
–Pregunta muy difícil. Me encanta el Danubio, con los hermosos paisajes del Wachau, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y la elegancia de ciudades como Viena o Budapest, por todo lo que representa: historia, arte y diversidad. Navegar por el Danubio es como cruzar el corazón de Europa con todos los sentidos alerta. Cada tramo tiene su propia personalidad: monasterios suspendidos entre viñedos en Austria, vibrantes mercados y cafés en Budapest, el legado imperial que perdura en Bratislava. Es un viaje que habla de siglos, de culturas entrelazadas y de momentos que aún perduran en la arquitectura, en la música o en la forma de vida.
Pero también me encantan el Ródano y el Saona. Nada se compara con Francia cuando se trata de catas de vino en antiguos castillos y pequeños pueblos artísticos a orillas de los ríos. La antigua Francia tradicional en el centro del país a lo largo del Saona o la Provenza, más relajada, en el sur.
–¿Cómo es trabajar en familia?
–Es una experiencia profundamente gratificante. No solo por lo que significa emocionalmente, sino porque compartimos una visión común de lo que debe ser una empresa: compromiso, excelencia, cercanía y gran atención al detalle. Eso crea una base sólida. Trabajar en familia también conlleva desafíos, por supuesto. No siempre estamos de acuerdo, y eso está bien. Las diferencias de opinión, cuando hay respeto y confianza, enriquecen el proyecto. Lo que más valoro es que podemos tomar decisiones con una perspectiva a largo plazo, sin perder de vista el legado de mi padre, pero también con la ilusión de construir algo nuevo.
–¿Qué tipo de cliente frecuentan sus barcos?
–Principalmente adultos de entre 45 y 70 años, aunque cada vez damos la bienvenida a viajeros más jóvenes, especialmente parejas y grupos de amigos que buscan un lujo discreto. Se trata de personas con un alto poder adquisitivo, muchas de las cuales se han alojado en hoteles de cinco estrellas o han realizado cruceros oceánicos de alta gama, y ahora buscan algo diferente: un viaje más relajado, cultural y gastronómico. Además, muchos de nuestros huéspedes vienen recomendados por prestigiosas agencias como Virtuoso o conocen estándares de calidad como los de The Leading Hotels of the World. Saben lo que buscan... y saben cuándo lo han encontrado. Nuestros mercados clave son Estados Unidos, Alemania, España, Austria, Suiza y el Reino Unido. Y aunque cada nacionalidad tiene su propio estilo, todos comparten algo: aprecian el lujo que se siente, no que se presume.
La gastronomía es uno de los pilares en la experiencia en Riverside
–¿Por qué todos los barcos llevan nombres de compositores?
–De hecho, fue Crystal Cruises quien originalmente bautizó estos barcos (Mozart, Debussy, Ravel, Bach y Mahler), pero decidimos mantener esa esencia porque encaja a la perfección con la filosofía de Riverside. La música clásica forma parte del alma de Europa, al igual que los ríos que navegamos. Y hay algo profundamente simbólico en asociar cada barco con un compositor: todos representan belleza, armonía, carácter, justo lo que buscamos transmitir a bordo. Además, muchos de estos compositores están estrechamente vinculados a los lugares que visitamos. Escuchar una pieza de Mozart mientras navegamos cerca de Viena o pensar en Bach al llegar a Bonn es un guiño a la historia, el arte y la cultura que nos inspiran cada día.
–¿Qué importancia tiene la gastronomía a bordo?
–Es uno de nuestros pilares. No solo hablamos de buena comida, sino de una experiencia gastronómica completa. Contamos con varios restaurantes a bordo, cocina en vivo y menús y vinos que varían según la región o el país que recorramos. Esto permite a nuestros huéspedes descubrir la gastronomía local. Todo se prepara a bordo, desde el pan hasta los jugos.