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Pilar Alegría durante un acto de campaña

Pilar Alegría durante un acto de campañaRedes Sociales

El pequeño pueblo de Pilar Alegría donde recuerdan que su familia siempre fue de derechas

A pocos días de las elecciones autonómicas del próximo 8 de febrero, el nombre de Pilar Alegría, exministra de Educación, Formación Profesional y Deportes de España, vuelve a escucharse con fuerza en Aragón. La candidata socialista a la Presidencia de la comunidad ha elegido un escenario muy concreto para iniciar su precampaña: La Zaida, el pequeño pueblo zaragozano donde nació y donde, entre calles tranquilas y conversaciones en voz baja que nadie reconoce en público, todavía se guarda memoria de su familia y de un mote que forma parte de la historia local.

Con poco más de 400 habitantes, este municipio a orillas del Ebro encaja en la imagen de la llamada «España vaciada». Aquí todos se conocen, los apellidos pesan y los sobrenombres se transmiten de generación en generación. En ese contexto, y según algunos testimonios, la familia de Alegría fue conocida durante años con el apodo de «los falangistas». Algunos vecinos explican que ese sobrenombre se originó, sobre todo, por la forma de pensar atribuida a su madre y al entorno familiar en décadas pasadas, cuando en la localidad era habitual identificar a las familias por su afinidad política o ideológica.

«Eran otros tiempos. Tradicionalmente, su familia era de derechas», comenta una vecina. «Aquí siempre se ha dicho eso de su familia, pero yo me llevo bien con ella y me alegraré si gana. Al final, es una zaidana», añade, mientras dentro del templo convertido en punto de encuentro se reparten jamón, queso y dulces de la panadería local, la misma a la que, recuerdan con una sonrisa, «Pili» iba de pequeña antes de ir al cine del pueblo cuando todavía había sesiones los fines de semana.

Pilar Alegría, en una foto compartida en X

Pilar Alegría, en una foto compartida en XRedes Sociales

Entre las charlas cotidianas también aparecen opiniones más críticas. Algunos vecinos, que prefieren no dar su nombre, comentan en privado que no ven a la candidata como «de izquierdas» en el sentido tradicional del municipio. «Yo contra su persona no tengo nada, pero su perfil político actual no me encaja con lo que se ha vivido aquí siempre», dice uno de ellos. Otros recuerdan que dos de sus hermanos formaron parte como independientes de listas municipales del Partido Popular en las elecciones de 2003.

Situada a unos 55 kilómetros de Zaragoza, y cerca de la desembocadura del río Aguasvivas, la localidad conserva restos de antiguas fortificaciones como La Torraza y edificios históricos como la casa señorial de los Ximénez-Cerdán o la propia iglesia de San José.

La Zaida

La Zaida

La familia de Pilar hizo vida aquí durante generaciones. Su padre, Alfredo, trabajaba en el campo y en una fábrica de carbón de una localidad cercana. Su madre, Adoración, se ocupaba de la casa, limpiaba en ocasiones la escuela y vendía vino a granel y golosinas desde el propio domicilio familiar. Un entorno sencillo y trabajador que la propia Alegría ha recordado en sus intervenciones públicas.

En su reciente visita al municipio para arrancar la precampaña, la candidata evocó su infancia con palabras que resonaron entre los vecinos: «En mis 48 años nunca pudimos irnos de vacaciones. En casa se trabajaba para vivir, para resistir y para dar oportunidades mejores a los hijos».

La hija pequeña de Alfredo y Adoración fue la que decidió marcharse. Se fue de casa para estudiar Magisterio en la Universidad de Zaragoza y, para mantenerse, encadenó trabajos en una granja de pollos, academias y la hostelería. Ese recorrido la acercó al sindicalismo y, más tarde, al PSOE, desde donde inició una carrera política que la llevaría al primer plano nacional.

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