El arquitecto Rafael de La-Hoz, en una imagen de archivo
El cordobés que reina en el cielo de Marruecos con el edificio más alto del país y el tercero de África
Rafael de La-Hoz es el arquitecto detrás de la Torre Mohammed VI, inaugurada esta semana en Rabat
Nieto e hijo de arquitecto, el camino profesional de Rafael de La-Hoz Castanys estaba trazado por tradición. «No lo decidí, yo nací siendo arquitecto», acostumbra a confesar en sus entrevistas. Desde este lunes, tiene una nueva obra de la que sentirse orgulloso y con la que ha marcado un hito en Marruecos. Se trata de la Torre Mohammed VI, el rascacielos más alto del reino con 250 metros de altura y 55 plantas, en Rabat. Y del tercero en África, detrás del Iconic Tower de Egipto, localizado a 45 kilómetros de El Cairo, y 394 metros, y de la Torre de la Gran Mezquita de Argel, con 265 metros.
Inaugurado este lunes por Moulay El Hassan, representa un símbolo de modernidad que redefine el paisaje urbano de Rabat y Salé. Su silueta, visible a más de 50 kilómetros de distancia, se integra en una superficie total construida de 102.800 metros cuadrados. Los espacios interiores del edificio han sido diseñados por la firma belga de interiorismo Flamant.
Rabat inaugura la Torre Mohammed VI
Moulay Hassan, inaugurando el edificio construido en honor a su padre
Rafael De La-Hoz es uno de los arquitectos españoles más reconocidos internacionalmente. Nació en Córdoba en 1955 y fue bautizado en la Mezquita-Catedral, un dato que le gusta subrayar sobre su biografía. Se crio en Medina Azahara y posteriormente, la familia se mudó al barrio El Brillante donde su padre diseñó algunas promociones inmobiliarias. En 1972, se marchó a Madrid a estudiar la carrera de Arquitectura, en la Politécnica. Su carrera ha estado ligada al estudio familiar Rafael de La-Hoz Arquitectos, fundado por su abuelo en 1920, siendo uno de las precursoras de la modernización de la arquitectura española. En 1975, su padre, Rafael de La-Hoz Arderius, diseñó el edificio Castelar, en el paseo de la Castellana, una de las obras maestras del patrimonio arquitectónico madrileño. La construcción coincidió con sus comienzos en la profesión y la teoría que aprendía en clase en la facultad la veía aplicada en el desarrollo del proyecto. La apariencia de «levitación», puesto que el bloque principal de cristal flota, sigue fascinando hoy en día.
Los primeros proyectos de Rafael hijo están ligados a campus empresariales y edificios de grandes compañías. El arquitecto tuvo un papel destacado fue el desarrollo del Parque Empresarial Cristalia, en el norte de Madrid. Posteriormente firmó en la capital la Cámara de Comercio de España, la sede central de Endesa, el Campus Repsol o el Distrito Telefónica.
Este 2026, Rafael de La-Hoz lidera la construcción del nuevo Estadio Benito Villamarín. La obra proyecta la construcción de una nueva grada y la remodelación integral de las otras tres, lo que supondrá un aumento de la capacidad del estadio hasta los 60.379 espectadores. Además, el proyecto contempla la instalación de una cubierta sobre las cuatro gradas, una nueva fachada, una zona de ocio con espacios verdes y un auditorio con aforo para 450 personas.
En arquitectura deportiva ha realizado varios estadios en Estados Unidos y remodelado pabellones de la NBA como el Staples Center de Los Ángeles. En España fue uno de los finalistas del concurso de ideas para el nuevo estadio Santiago Bernabéu aunque su proyecto no fue finalmente el elegido.
El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, el arquitecto Rafael de la Hoz, y el presidente del Betis Ángel Haro, en la azotea del ayuntamiento de Sevilla
A lo largo de su carrera ha llevado a cabo trabajos reconocidos en Portugal, Polonia, Rumanía, Hungría, Emiratos Árabes Unidos y Marruecos. En su vitrina de premios figuran: el Averroes de Oro a las Bellas Artes 2010; La Distinción COAM 2010 a la Obra de los Arquitectos concedida por El Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid; el 'Premio Obra Internacional 2007' de la XI Bienal de Arquitectura Argentina (Buenos Aires).
Casado y con dos hijos, uno de los cuales, de su mismo nombre, abandera la cuarta generación de arquitectos de la familia.