Andrés Roca Rey, en una imagen de archivo
Roca Rey ya entra (y duerme) en el Palacio de Liria, cuartel general de los Alba
Este sábado el torero y Cayetana Rivera llegaron juntos al Palacio de Liria en Madrid, de madrugada
La duquesa (futura) y el torero, enamorados. La noticia fue la más comentada en los últimos días en el mundo el toro y en la prensa de sociedad. No es para menos. La amistad de Andrés Roca Rey con Cayetana Rivera, Tana, para sus amigos, convertida en romance incipiente es una bonita historia que se repite a lo largo de los años.
Un patrón que a Cayetana le resulta familiar. Su madre, Eugenia Martínez de Irujo también se enamoró de un torero, Francisco Rivera. Y su abuela Carmen Ordóñez de otro, Paquirri. No fueron los únicos, también Domingo Ortega se enamoró de una aristócrata el siglo pasado, María del Carmen Pla y Ruiz, hija del marqués de Amboage.
Tana Rivera y Roca Rey, con su grupo de amigos el domingo 12
Unas fotos de un día entre amigos, en un festejo taurino celebrado este domingo en una finca cercana a Madrid, despejó las sospechas al dejar al descubierto a la pareja posando muy acaramelada. Poco a poco se dispararon los rumores del noviazgo y las palabras de Francisco Rivera a la prensa, pidiendo paciencia porque «la vida de un torero no es fácil. Es dura, sacrificada y con riesgo», confirmaron las sospechas. Su hija Tana estaba enamorada del torero del momento, el que más jóvenes lleva a las plazas, el peruano Andrés Roca Rey.
Cayetana Rivera en Brihuega el pasado 11 de abril
La noticia saltó el 11 de abril y dio la vuelta al mundo del toro. Tana Rivera acudía a la plaza de toros de Brihuega en Guadalajara a la corrida de primavera a ver torear a su novio. Muy guapa, vestida con un chaleco verde, con jersey rojo y pantalón negro, la joven mostró durante toda la tarde cara de felicidad y no perdió detalle de la faena sentada en el tendido junto a Nuria González y Cari Lapique. No confirmó el romance, solo recordó que «lleva los toros en sus venas».
Nuria González, Cari Lapique y Cayetana Rivera en Brihuega
En Liria
Tras el festejo, el torero abandonó la plaza de toros rumbo al hotel a saludar a sus fans, y tras el cambio de ropa partir en su coche con unos amigos rumbo a la capital de España. Tana no le acompañó en un primer momento, porque dejó rápidamente la localidad famosa por sus campos de lavanda; pero, posteriormente, ambos se encontraron a mitad de camino para acudir juntos al Palacio de Liria en Madrid, donde pasaron la noche, según revela Hola. A la mañana siguiente ambos abandonaban por separado el cuartel general de la familia Alba. Tana escondida en el maletero de un coche, tipo Emilio Butragueño el día de su boda en 1991, y Roca Rey caminando con la maleta en la mano. Un plan de despiste, que no les funcionó, antes de reunirse de nuevo para irse al campo a un cumpleaños en amor y compañía. La prensa fue testigo muy a su pesar.
Es una pareja tan bonita que nadie debería de esconderse en un maletero, ni en ningún otro sitio. Y ojalá que este amor incipiente sea duradero y no despiste al torero en la plaza, que tiene muchas grandes tardes por delante.