Fundado en 1910
King Charles III and Prince William of Wales visiting the Army Air Corps in Stockbridge. Picture date: Monday May 13, 2024.

El Rey Carlos III y el Príncipe de GalesGTRES

Anthony Seldon, biógrafo de los primeros ministros: «Un rey no puede tener el ego de una Meghan Markle»

Uno de los historiadores políticos contemporáneos más influyentes reflexiona sobra el futuro papel del Príncipe de Gales

Cuando llegue el día, Guillermo V tendrá que afrontar grandes retos. Algunos de ellos podrán ser el creciente desencanto de la juventud hacia la monarquía, la escasez de miembros en activo de la Familia Real y la falta de sintonía con su hermano Harry, con la presión que esto supone para la institución. No se sabe todavía si para ese momento su tío, el ex Duque de York, continuará siendo un problema. Además, hay que incluir otra pieza en este escenario: el declive de la Iglesia de Inglaterra, a cuya crisis se une que su futuro líder profesa una «quiet faith», una fe silenciosa, como han calificado fuentes de Palacio a las creencias de Guillermo.

En estos «tiempos de gran incertidumbre» y de «turbulencias», como afirmó Carlos III en su histórico discurso ante el Congreso durante su visita oficial a los Estados Unidos, cuando la transparencia es una exigencia cada vez mayor y se cuestionan los privilegios, ¿cuáles deberían ser las virtudes del heredero de la Corona? Sir Anthony Seldon, uno de los historiadores políticos contemporáneos más influyentes, biógrafo de primeros ministros como Tony Blair, David Cameron, Theresa May o Boris Johnson y asesor honorífico de Downing Street, afirma en exclusiva para El Debate que «la principal virtud de un futuro rey es el servicio público y el sacrificio por los demás y no el interés propio y el ego de una Meghan Markle».

Los duques de Sussex

Los duques de Sussex en Bondi BeachGtres

«Un gran respeto por su padre»

Precisamente el Príncipe Harry ha intentado un nuevo acercamiento a su padre, al pedirle que lo invite este verano junto a Meghan y sus hijos a Sandringham, como ha publicado The Sun citando a una fuente próxima al Duque de Sussex. En este caso, la seguridad no supondría un coste para los contribuyentes, ya que Harry y su familia estarían bajo el paraguas de protección del Rey; aunque en este asunto el parecer de Guillermo se supone que es clave.

El pasado veintinueve de abril el Príncipe de Gales cumplió quince años de matrimonio con Kate Middleton, las llamadas bodas de cristal, y está centrado en su familia, algo en lo que coincide con su hermano Harry. Guillermo no quiere repetir «los mismos errores» que su padre, como manifestó en la serie de televisión The Reluctant Traveller. Esta afirmación pública, ¿no parece quizás demasiado dura hacia el Rey? Seldon, que fue durante casi una década director de Wellington College, uno de los colegios privados más prestigiosos de Gran Bretaña y autor de más de cuarenta libros sobre historia política y pedagogía, nos asegura que «William siente un gran respeto por su padre, pero si no aprendemos de los errores de nuestros padres estamos condenados a repetirlos. Esto demuestra que William está reflexionando activamente, en lugar de limitarse a seguir adelante de forma pasiva».

Kate Middleton,  Princess of Wales attending the annual Order of the Garter Service at St George's Chapel, Windsor Castle. P

La Princesa de GalesGTRES

Apoyo decreciente

El Príncipe Guillermo cuenta con un 76% de popularidad, según la encuesta de YouGov del mes de abril. No obstante, el apoyo a la Corona ha ido decreciendo en los últimos años, especialmente entre la juventud, y se encuentra en su nivel más bajo, como recoge el National Center for Social Research. ¿Debería estar preocupado el Príncipe de Gales por esa tendencia? «No es de extrañar que el apoyo de la opinión pública haya disminuido a causa de Andrew Mountbatten-Windsor, cuyo comportamiento ha ido y sigue yendo en contra de todo lo que la Familia Real debería representar. Sospecho que el apoyo a la monarquía en las encuestas volverá a aumentar cuando la gente empiece a olvidarse de él», señala Seldon.

Precisamente el caso Epstein ha sido una de las cuestiones delicadas a la hora de organizar el viaje de los Reyes Carlos y Camila a Estados Unidos. El monarca no se reunió con las víctimas que lo habían solicitado, para no poner en peligro los procedimientos legales, según confirmaron fuentes de Palacio. No obstante, en su ovacionado discurso en Washington, el Rey se refirió a la necesidad de «apoyar a las víctimas de algunos de los males que, lamentablemente, existen hoy en día en nuestras dos sociedades».

Una clase magistral de diplomacia

Para Sir Anthony Seldon, la visita del Rey a los EEUU, coincidiendo con la celebración del 250 aniversario de la Declaración de Independencia, ha sido «más que complicada y con un grado de dificultad» que superaba con creces cualquier visita oficial desde la primera realizada por un monarca, cuando Jorge VI se reunió con Franklin D. Roosevelt para convencerlo de que entrara en la Segunda Guerra Mundial, «porque estás tratando con alguien que es tan impredecible…» como Trump. Otros analistas políticos han coincidido en que Carlos III ha dado una clase magistral de diplomacia y ha demostrado «gravitas», una gran autoridad, al igual que su difunta madre. La secretaria de prensa de la Reina Isabel, Ailsa Anderson, afirmaba en la BBC que el discurso en el Congreso ha sido «excepcional y potente» y de alguna manera Carlos III «le ha dado al botón de reseteado» para que UK y US retomen su relación especial, que era un objetivo del viaje. Sir Peter Westmacott, ex embajador del Reino Unido en los Estados Unidos, se refirió a los momentos de humor «típicamente satíricos, de los que le gustan al Rey» y ha calificado la operación de «exitosa». Carlos III se ha confirmado como un gran estadista, una de las virtudes que Guillermo puede aprender de su padre.

Queen Camilla, King Charles III, President Donald Trump and First Lady Melani este martes en la Casa Blanca

Los Reyes Carlos III y Camila, junto a Donald y Melania TrumpGTRES

Durante el discurso más importante de su reinado, el monarca fue interrumpido por los fuertes aplausos de los congresistas y senadores republicanos y demócratas, puestos en pie en más de doce ocasiones. Carlos III aprovechó para declararse ante el mundo como un Rey cristiano: «la fe cristiana es una firme ancla y una fuente de inspiración diaria que nos guía, no sólo a nivel personal sino también como miembros de nuestra comunidad. Habiendo dedicado gran parte de mi vida a las relaciones interreligiosas y a fomentar un mayor entendimiento, es esa fe en el triunfo de la luz sobre la oscuridad la que he visto confirmada en innumerables ocasiones».

En una cuidada puesta en escena, la Reina Camila, que no lució tiara en el banquete, apareció en la Casa Blanca vestida de blanco y con un paraguas en la mano como una dama que arribaba desde el otro lado del Atlántico enarbolando la bandera de la paz.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas