02 de julio de 2022

Der Untergang der Titanic, grabado del hundimiento del Titanic, realizado por Willy Stöwer

Der Untergang der Titanic, grabado del hundimiento del Titanic, realizado por Willy Stöwer

Resuelto el misterio de qué causó exactamente el hundimiento del Titanic

Tras seis años de investigación, el historiador británico Tim Maltin ha descubierto que lo que impidió a la tripulación ver el iceberg fue un fenómeno óptico conocido como 'niebla de espejismo'

El pasado mes de abril se cumplían 110 años de la trágica colisión del «insumergible» Titanic con un iceberg y el misterio de su hundimiento volvía a emerger de las profundidades de nuestra memoria. Después de seis años investigando, un experto afirma saber exactamente qué causó el hundimiento del RMS Titanic: «No fue que el capitán Smith estuviera borracho, ni que el timón fuera demasiado pequeño. Tampoco fue que no tuvieran prismáticos, o que los remaches no fueran lo suficientemente fuertes, ni siquiera fue que el fuego causara tales daños que luego se hundiera», ha dicho Tim Maltin, autor, historiador y presentador de televisión británico en una entrevista con Science Digest.
Según el historiador, el transatlántico se hundió como resultado de un fenómeno óptico conocido como espejismo. Este espejismo impidió que la tripulación viera el iceberg. La pista clave la encontró en los diferentes testimonios tanto de los pasajeros y oficiales, que describieron aquella noche como «la más clara de la historia», como de los vigías, que por el contrario atestiguaron que había una «neblina» en el horizonte.
Ilustración de la época que muestra la hipótesis según la cual el iceberg ocasionó un corte en el casco del barco, esta hipótesis se contradice con el descubrimiento de los restos del naufragio en 1985

Ilustración de la época que muestra la hipótesis según la cual el iceberg ocasionó un corte en el casco del barco, pero se contradice con el descubrimiento de los restos del naufragio en 1985

Este pequeño pero relevante detalle fue el que llevó a Maltin a pensar que descubriría la verdadera razón por la que el capitán Smith, con un expediente impecable y con previa experiencia a bordo del Olympic, hermano gemelo del Titanic, así como de «la mejor tripulación del mundo» no prestasen atención sabiendo que había icebergs en el área.
Según el historiador, aquella noche hubo niebla y a su vez fue la más clara de la historia. ¿Cómo es posible? «Hay una cosa denominada 'niebla de espejismo', que se asemeja a la neblina pero no es causada por gotas de agua como una normal, sino que es causada por la cantidad de aire que se puede ver en una noche precisamente despejada», explica en la entrevista.
Se dice que esta ilusión tuvo lugar cuando el barco se encontraba en una parte concreta del Océano Atlántico donde las aguas heladas de la corriente del Labrador se encontraban con las corrientes cálidas de la corriente del Golfo. Esto crea un fenómeno conocido como inversión térmica, en el que el aire más cálido de la corriente del Golfo se asienta sobre el aire gélido que hay cerca de los icebergs atrapando esencialmente el aire frío hacia abajo y debido a la inversión térmica, el aire frío cerca del mar actúa como una lente que desvía la luz hacia abajo.
Maltin piensa que este fenómeno óptico hizo que los oficiales del Titanic vieran hasta una distancia extraordinariamente larga esa noche: «Esa noche podían ver a una distancia de 80 millas cuando normalmente podían ver 20, pero se produjo ese 'efecto de neblina' que en realidad era la dispersión de la luz en las moléculas en la profundidad del aire que podían ver», explica el invstigador.
Ilustración del naufragio del Titanic

Ilustración del naufragio del Titanic

La noche aciaga: «¡Iceberg a proa!»

La noche del 14 de abril, el transatlántico –que llevaba como apellido 'el insumergible' o el objeto flotante más grande construido hasta entonces– navegaba sin esfuerzo sobre un mar tranquilo. Nada enturbiaba el viaje.
El primer oficial William Murdoch ordenó reforzar la vigilancia, pues otros barcos habían detectado icebergs y gran cantidad de campos de hielo. De pronto, el marinero Frederick Fleet, uno de los vigías aquella oscura noche, divisó el enorme bloque de hielo y gritó: «¡Iceberg a proa1», seguido del retumbar de la campana por tres veces. Una especie de crujido recorrió la nave, el barco empezó a virar a babor rozando el hielo, pero se logró evitar la colisión por pocos centímetros. Sin embargo, la masa de hielo que se encontraba bajo el nivel del mar rasgó la nave. Eran exactamente las 23:40 horas del domingo 14 de abril de 1912, y el buque insumergible comenzó a caer.
Infografía: 110 aniversario de la tragedia del Titanic

Infografía: 110 aniversario de la tragedia del TitanicKindelán

Infografía: 110 aniversario de la tragedia del Titanic

Infografía: 110 aniversario de la tragedia del TitanicKindelán

Infografía: 110 aniversario de la tragedia del Titanic

Infografía: 110 aniversario de la tragedia del TitanicKindelán

Infografía: 110 aniversario de la tragedia del Titanic

Infografía: 110 aniversario de la tragedia del TitanicKindelán

Tim Maltin explica que el transatlántico era realmente insumergible porque estaba pensado para seguir a flote aunque cuatro de sus dieciséis compartimentos estancos estuviesen inundados; sin embargo, el «talón de Aquiles» en el diseño del navío fue que no pudo flotar con cinco inundaciones, por lo que se hundió lentamente después de más de dos horas. En este devastador suceso perdieron la vida más de 1.500 personas en uno de los desastres marítimos comerciales más mortíferos de la historia moderna. Los restos del Titanic, descubiertos el 1 de septiembre de 1985, se encuentran en el fondo del Océano Atlántico, a unos 4.000 metros de profundidad. Permanece en dos piezas principales, la proa y la popa, pero los expertos advierten que se está desintegrando rápidamente y que pronto podría perderse para siempre.
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