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Fotograma de la película 'Zona hostil'

Fotograma de la película 'Zona hostil'

El rescate español en Afganistán que inspiró la película 'Zona hostil'

El 23 de junio se cumplen 60 años de la implantación en el Ejército de Tierra de las unidades de helicópteros, entre cuyos hitos más conocidos figura el que inspiró la película Zona hostil

Un episodio que con el tiempo alcanzó cierta notoriedad –y que inspiró la película Zona hostil, dirigida por Adolfo Martínez y estrenada en marzo de 2017– tuvo como protagonistas a miembros de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (Famet) desplegados en Afganistán. Los hechos ocurrieron en agosto de 2012, durante la rotación Aspuhel XXXI, en uno de los momentos más exigentes de la participación española en la misión internacional.

Aspuhel (Afghanistan Spanish Unit Helicopters o Unidad Española de Helicópteros para Afganistán) fue el contingente del Ejército de Tierra encargado de operar helicópteros de transporte, fundamentalmente los imponentes bimotores Chinook.

La unidad actuó primero en el marco de la operación Libertad Duradera y, posteriormente, en la misión de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF), liderada por la OTAN. Su cometido incluía el apoyo logístico, el transporte de tropas, las evacuaciones en combate y las misiones de recuperación.

Estas actividades se desarrollaban dentro de un complejo dispositivo multinacional, en una de las regiones más inestables del país.

Soldados estadounidenses heridos

En la tarde del 3 de agosto de 2012, la Célula Coordinadora de Evacuaciones Sanitarias del Mando Regional Oeste emitió una orden urgente al destacamento español del Ejército del Aire, conocido como Helisaf.

La misión consistía en evacuar a dos soldados estadounidenses heridos tras la explosión de un artefacto improvisado en un convoy que operaba al norte de Bala Murghab, una de las áreas más hostiles del oeste afgano. La operación incluía, además, el transporte de munición y víveres para sostener al propio convoy.

Fotograma de la película 'Zona hostil'

Fotograma de la película 'Zona hostil'

A las 20:50 horas, dos helicópteros Super Puma despegaron desde la base Camp Arena, en Herat, en lo que pronto se convertiría en una compleja operación de rescate.

Tras un vuelo nocturno, uno de los aparatos localizó el punto de evacuación e intentó tomar tierra en condiciones extremadamente adversas, con densas nubes de polvo que cegaban cualquier referencia visual. Durante la maniobra, el terreno cedió bajo una de las ruedas, lo que provocó el vuelco del helicóptero.

Aunque la tripulación logró salir ilesa, el aparato quedó inutilizado en una zona presumiblemente dominada por insurgentes. El helicóptero de escolta, ante la imposibilidad de aterrizar y con el combustible al límite, se retiró hacia la base avanzada de Qala-i-Naw.

Las Famet entran en acción

La noticia del accidente llegó a las 22:30 horas al destacamento de Aspuhel. De inmediato se activaron los protocolos al efecto y se diseñó una operación en dos fases, consistente en evacuar a la tripulación y recuperar el helicóptero siniestrado mediante carga externa con un Chinook.

La misión planteaba dificultades excepcionales, ya que debía ejecutarse al amanecer, sin apoyo de visión nocturna, en un terreno hostil y con escasa o nula experiencia previa en la recuperación de un aparato de esas características. De no ser viable, la destrucción del helicóptero era la única alternativa para evitar su captura.

Durante la noche se organizaron los equipos. Helisaf preparó un grupo técnico encargado de desmontar componentes para aligerar la aeronave, mientras Aspuhel constituyó un equipo especializado en cargas externas. Todo ello se hacía bajo la presión de operar en un entorno donde la amenaza insurgente era permanente.

Bajo fuego enemigo

Con las primeras luces del día, los Chinook despegaron hacia la zona del siniestro. La tripulación del Super Puma fue evacuada sin bajas, pero la situación distaba de estar resuelta. La visibilidad seguía comprometida por el polvo, y el menor error podía provocar un segundo accidente.

Poco después, la amenaza se materializó: una explosión al norte de la posición fue seguida de fuego de mortero y ataques con lanzagranadas. Las fuerzas desplegadas establecieron un perímetro defensivo y respondieron al ataque, mientras se solicitaba apoyo aéreo. Helicópteros de ataque italianos Mangusta y aeronaves no tripuladas armadas reforzaron la seguridad de la zona.

El HD.21-12 durante la operación para su rescate en Afganistán. Al fondo, uno de los dos Chinook de las FAMET enviados para recuperarlo

El HD.21-12 durante la operación para su rescate en Afganistán. Al fondo, uno de los dos Chinook de las FAMET enviados para recuperarloRevista Ejército

El momento crítico

Superado el enfrentamiento, los equipos retomaron la compleja tarea de preparar el izado. Se optó por utilizar seis prolongas de gran longitud, una configuración inédita para las fuerzas españolas. Esta decisión permitía mejorar el margen de visibilidad, pero incrementaba considerablemente el riesgo estructural de la maniobra. Todo dependía de la precisión y la coordinación entre la tripulación en vuelo y los especialistas en tierra.

A las 11:20 horas, el Chinook de las Famet realizó la aproximación definitiva. En un instante de máxima tensión, una de las prolongas cayó sobre el jefe del equipo de cargas, quien logró sujetarla y completar el enganche.

Rodeado de una nube de polvo que anulaba cualquier referencia visual, el helicóptero inició una maniobra extremadamente delicada para ganar sustentación y desplazarse por el estrecho valle. Los helicópteros de ataque cubrían cada movimiento, evitando que el aparato quedara expuesto a nuevas agresiones.

El regreso

El Super Puma fue finalmente trasladado hasta Qala-i-Naw, donde se reorganizó la operación. Aún quedaba un último desafío: el combustible. Las previsiones indicaban un margen muy ajustado para alcanzar Herat. Sin embargo, una combinación de cálculo preciso y condiciones favorables —incluido viento en cola— permitió que la patrulla completara el trayecto. A las 14:42 horas, dieciséis horas después del accidente inicial, los helicópteros aterrizaban en Camp Arena.

La operación se saldó sin bajas y con la recuperación íntegra del aparato, un resultado que, una vez más, evidenciaba la enorme madurez operativa de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra. Más allá de su valor táctico, el episodio se convirtió en un ejemplo de coordinación interejércitos, cooperación internacional y capacidad técnica en condiciones extremas.

En un escenario marcado por la incertidumbre y el peligro constante, aquella jornada de agosto se inscribió, sin duda, como uno de los episodios más relevantes de la presencia española en Afganistán.

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