Donald Trump, presidente de EE.UU. en un acto en la Casa Blanca con mineros
El día 'D' de los aranceles recíprocos ha llegado ¿cederá Trump en su empeño o doblegará a medio planeta?
La portavoz adelantó que «el presidente tendrá acuerdos personalizados e integrales con cada país que lo llame incluyendo el tema de presencia militar de EE.UU. en esos países»
«todo va en la dirección correcta» ha asegurado en el Capitolio el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer y la Casa Blanca aseguró que el presidente Donald Trump no dará marcha atrás ni prorrogará los aranceles anunciados para este miércoles para gran parte de países del mundo, especialmente a los productos importados de China y la Unión Europea.
Karoline Leavitt, portavoz del presidente Trump fue categórica en la conferencia de prensa de ayer al indicar: «La época de la rendición política ha terminado, EE.UU. no necesita tanto a otros países como nos necesitan a nosotros».
«Los teléfonos no dejan de sonar en la Casa Blanca porque saben que necesitan a EE.UU., necesitan nuestro mercado y nuestros consumidores y el presidente lo sabe y no dudará en aprovechar todo el poder de nuestro país para beneficiar a los trabajadores estadounidenses» sentenció Leavitt.
La portavoz adelantó que «el presidente tendrá acuerdos personalizados e integrales con cada país que lo llame incluyendo el tema de presencia militar de EE.UU. en esos países».
El presidente Donald Trump con la lista de aranceles a los distintos países
El propio Trump descartó cualquier pausa en su agresiva política comercial e incluso avanzó un arancel adicional del 50 % a los productos de importados de China tras las represalias tomadas por el régimen comunista de Pekín.
Greer, defendió el martes los aranceles anunciados por el presidente Trump porque están «dando frutos» y casi 50 países lo han contactado para hacer un trato. Por la tarde, Leavitt elevaba ese número a 70 países.
Greer dijo en una audiencia en el Senado que Estados Unidos ha perdido cinco millones de empleos manufactureros y 90.000 fábricas en los últimos 30 años, desde que se promulgó un acuerdo de libre comercio trilateral con México y Canadá.
La gran y persistente balanza comercial negativa no se resolverá de la noche a la mañanaRepresentante comercial de Estados Unidos
«Pero todo esto va en la dirección correcta», aseguró uno de los artífices de la reconfiguración de la política comercial de EE.UU. al tiempo que agregó: «Debemos alejarnos de una economía basada únicamente en el sector financiero y el gasto gubernamental» para centrarnos en una «basada en la producción de bienes y servicios reales», estimó Greer.
«Casi 50 países se han acercado a mí personalmente para discutir la nueva política del presidente y explorar cómo lograr la reciprocidad», comentó ante el comité de finanzas del Senado.
Varios países, incluidos Argentina, Vietnam e Israel, han ofrecido reducir sus aranceles, celebró Greer, mientras los fabricantes de automóviles cancelan despidos y las empresas han anunciado 4 billones de dólares en nuevas inversiones en Estados Unidos.
Dudas y críticas en el Capitolio
El republicano Chuck Grassley lidera un esfuerzo bipartidista en el Senado para que se necesite la aprobación del Congreso sobre los aranceles en un plazo de 60 días, pero es poco probable que esta propuesta se vote en el pleno.
Cuatro senadores republicanos votaron con los demócratas la semana pasada para aprobar una resolución simbólica para echar abajo los aranceles de Trump sobre Canadá, pero el texto carece de fuerza de ley.
El demócrata Ron Wyden criticó a la Casa Blanca por no tener «un mensaje claro» sobre cómo Trump eligió sus objetivos arancelarios y cuánto tiempo prevé mantenerlos.
«Que Trump dé marcha atrás»
Desde el extranjero hay quienes esperan un giro de última hora. El presidente francés, Emmanuel Macron, expresó el martes su esperanza de que su homólogo estadounidense «dé marcha atrás en su decisión» sobre los aranceles impuestos al resto del mundo, y en particular a la Unión Europea.
«El objetivo es llegar a una situación en la que el presidente Trump revierta su decisión», declaró Macron durante una visita a Egipto.
«Si eso implica pasar por un momento en el que tengamos que explicar que estamos dispuestos a responder, habrá que asumirlo», añadió el mandatario francés, subrayando que «Francia y Europa nunca quisieron el caos».
En todo caso, ante el empeño del Gobierno de EE.UU. y aparentemente su resistencia para soportar los efectos adversos a los aranceles, el resto de países tienen, al menos, tres opciones bastante claras: Negociar, si no son capaces de soportar el peso de los aranceles o resistir sin contratacar o definitivamente contratacar para doblegar a Trump, si se considera que no se morirá -económicamente- en el intento.