El expresidente brasileño Jair Bolsonaro
Bolsonaro cita una lista de 15 testigos para su defensa en el juicio por el intento de golpe de Estado contra Lula
El exmandatario brasileño, actualmente hospitalizado, propone una defensa con 15 testigos, entre ellos exministros, comandantes militares y el gobernador de São Paulo, en una causa que podría acarrearle hasta 40 años de prisión
Jair Bolsonaro, expresidente de Brasil, ha presentado ante la Corte Suprema una lista de quince testigos para su defensa en el proceso penal que enfrenta por su presunta implicación en un intento de subvertir el orden democrático tras las elecciones de 2022, en las que resultó electo Luiz Inácio Lula da Silva. La denuncia, formulada por la Fiscalía General, lo señala como presunto líder de una conspiración para anular el resultado electoral y conservar ilegítimamente el poder.
Entre los nombres propuestos por la defensa destacan figuras del ámbito político y militar que mantuvieron cercanía con Bolsonaro durante su mandato (2019-2022). Figuran en la lista Tarcísio de Freitas, actual gobernador del estado de São Paulo; Hamilton Mourão, exvicepresidente y hoy senador; y antiguos altos mandos de las Fuerzas Armadas, como el general Marco Antônio Freire Gomes y el brigadier Carlos Baptista Júnior.
Según investigaciones recogidas por el Ministerio Público Federal, tanto Gomes como Baptista Júnior habrían participado en encuentros con Bolsonaro y sus asesores de confianza, durante los cuales se habría planteado la posibilidad de una ruptura institucional.
Las autoridades consideran que existió un intento deliberado de obtener respaldo militar para ejecutar un golpe de Estado tras la derrota electoral del exmandatario frente al izquierdista Lula.
El proceso judicial aún no tiene fecha definida, pero se llevará a cabo en la Primera Sala del Supremo Tribunal Federal. Bolsonaro enfrenta acusaciones por cinco delitos, cuyas penas acumuladas podrían llegar a los 40 años de prisión. El expresidente, de 70 años, rechaza todos los cargos y se declara víctima de una persecución política.
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro en el Senado (Brasilia)
La presunta trama, siempre según la Fiscalía, contemplaba acciones extremas como el asesinato del presidente Lula da Silva y otras autoridades institucionales.
El punto culminante del plan, sostienen los fiscales, se produjo el 8 de enero de 2023, cuando miles de seguidores radicalizados de Bolsonaro asaltaron y causaron destrozos en los edificios del Congreso, el Supremo Tribunal Federal y el Palacio del Planalto, en un intento de provocar una intervención militar que reinstaurara a Bolsonaro en el poder. En ese momento, el expresidente se hallaba en territorio estadounidense.
Actualmente, Bolsonaro permanece hospitalizado tras someterse a una cirugía por una obstrucción intestinal, situación que ha coincidido con el desarrollo de su estrategia jurídica en uno de los procesos judiciales más delicados de su carrera política.