El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, asistiendo a una sesión del Tribunal Supremo
Bolsonaro niega que uno de sus hijos trabaje en EE.UU. para lograr sanciones contra jueces en Brasil
La Fiscalía General pidió al exmandatario declarar luego de que aseguró que es él quien financia la permanencia de su hijo en Estados Unidos
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro negó este jueves ante la Policía Federal que las actividades de uno de sus hijos en Estados Unidos estén dirigidas a que el Gobierno de ese país sancione «a quien quiera que sea en Brasil».
El líder conservador fue citado por la Policía Federal en el marco de una investigación que intenta determinar si uno de sus hijos, el diputado Eduardo Bolsonaro, quien está en Estados Unidos desde marzo pasado, intenta convencer a autoridades de ese país a aplicar sanciones a magistrados de la Corte Suprema de Brasil.
El expresidente negó a periodistas, tras declarar ante la policía, que su hijo esté haciendo «un trabajo de lobby» para que se sancione «a quien quiera que sea en Brasil» y dijo que el diputado están centrado en «hechos que atentan contra los derechos humanos y la libertad de expresión».
El diputado, sin embargo, en los últimos meses ha publicado numerosos vídeos en redes sociales, muchos junto a parlamentarios estadounidenses, en los que sugiere que busca sanciones contra los magistrados del Supremo que juzgan a su padre por golpismo.
Eduardo hasta ha dado a entender que sus gestiones ayudaron a que el secretario de Estado, Marco Rubio, anunciara una suspensión de visados a funcionarios extranjeros que «censuren» a ciudadanos estadounidenses o que residan en ese país legalmente.
Aunque no se identificó a quienes serían sancionados, la izquierda brasileña teme que la medida alcance al magistrado Alexandre de Moraes, relator en el Supremo de juicio por «golpismo» contra Bolsonaro y responsable de un proceso por desinformación, en el que ha llegado a bloquear temporalmente a la red X y otras plataformas de internet.
La Fiscalía General, que pidió investigar las actividades del hijo del expresidente, pidió que Bolsonaro fuera convocado a declarar después de que aseguró que es él quien financia la permanencia de su hijo en Estados Unidos.
De hecho, lo confirmó después de declarar ante las autoridades policiales, cuando admitió que ha depositado en la cuenta de su hijo el equivalente a unos 364.000 dólares. «Es hasta bastante dinero, pero es dinero limpio, legal», dijo a periodistas.
De acuerdo a la Fiscalía, el expresidente sería el principal beneficiado de las actividades del legislador, quien ha dicho que sus gestiones tienen el objetivo de garantizar «justicia» para su padre frente al proceso en responde por golpismo.
Según la denuncia, Eduardo Bolsonaro podría estar incurriendo en diversos delitos, entre los que la Fiscalía ha citado «coacción a autoridades» y «obstrucción de justicia», en un proceso sobre una conspiración para un «golpe de Estado».
El expresidente tendrá otra cita con los tribunales la semana próxima, pues a partir del lunes la Corte Suprema comenzará a interrogar a los ocho primeros imputados en una supuesta trama golpista para impedir la investidura del actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, tras las elecciones de octubre de 2022.
Por el orden establecido en el Supremo, Bolsonaro será el quinto de los reos a ser interrogado, por lo cual se prevé que declarará entre el martes o miércoles de la próxima semana.
Tras la declaración de Bolsonaro, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) formación del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, señaló que el envío de dinero reconocido por el exmandatario «lo convierte en coautor de los posibles delitos de su hijo, al financiar las actividades de una posible organización criminal con sede en el extranjero para sabotear las instituciones brasileñas».