El primer ministro polaco, Donald Tusk, durante una conferencia de prensa en Varsovia, Polonia
Tusk remodela su Gobierno tras el varapalo de las presidenciales en Polonia
El primer ministro polaco ha asegurado que sus tres grandes prioridades son «orden, seguridad y futuro»
El primer ministro polaco, Donald Tusk, anunció este miércoles cambios en su gabinete, que pasa de 26 a 21 ministros, con el fin de acabar con las disputas dentro la coalición y centrarse en los «desafíos» que trae el «terremoto político» tras la derrota de su candidato en las elecciones presidenciales.
«Hay momentos en la historia de cada país en los que es necesario reaccionar tras acontecimientos que sacuden el panorama político, mantenerse firme, controlar las emociones y volver al trabajo con renovado impulso y confianza. Esto suele ir acompañado de cambios necesarios, incluidos cambios de personal», declaró Tusk durante una conferencia de prensa en Varsovia.
Tras el «terremoto político» de las elecciones presidenciales de junio, en las que ganó el aspirante respaldado por la oposición, el conservador Karol Nawrocki, «es hora de retomar los retos que tenía en mente la coalición cuando se formó en 2023», dijo Tusk en una comparecencia.
El primer ministro afirmó que Polonia se enfrenta, por un lado, a amenazas exteriores, en la forma del presidente ruso, Vladimir Putin, o del líder bielorruso, Alexandr Lukashenko, pero, por el otro, también a quienes respaldan al enemigo desde dentro, ya sea de forma deliberada o sin darse cuenta.
«Hay canallas políticos dispuestos a transformar cualquier problema, cualquier miedo, cualquier inquietud en oro político. Y ellos también constituyen una amenaza a la seguridad y al orden en nuestro país. Pero no sucumbiremos a la histeria», declaró, cargando contra la oposición del conservador Ley y Justicia (PiS).
Por ello, el Gobierno ha de plantar cara a desafíos como restablecer el orden en las fronteras y garantizar la seguridad a nivel militar, energético y material para construir «un futuro mejor», señaló.
«Tenemos un camino difícil ante nosotros», admitió Tusk, que remachó sin embargo que «ninguna derrota, incluso en las elecciones presidenciales, justifica pensar en la capitulación» y que «el trauma poselectoral finalmente termina hoy».
Así, Tusk adelantó que los nuevos ministros presentarán juramento de sus cargos este jueves y ya el viernes celebrarán la primera reunión del nuevo gabinete, que contará con cambios en las carteras del Interior, Justicia, Salud, Cultura, o Agricultura, por ejemplo, o la entrada de otras como la de Energía, según informó la agencia de noticias PAP.
Repiten los titulares de Asuntos Exteriores, Radoslaw Sikorski –designado también viceprimer ministro–; y de Economía, Andrzej Domanski; mientras que Tomasz Siemoniak sale del Interior para liderar los Servicios Secretos y la «lucha contra la inmigración ilegal entendida como una agresión híbrida de Rusia y Bielorrusia».
«Orden, seguridad y futuro son los tres criterios que deben determinar la selección de las personas y la labor del Gobierno hoy», subrayó Tusk, quien ha defendido que esta nueva revisión del Ejecutivo «no es publicitaria».