Alessandro Venier, hombre asesinado en Italia
Descuartizado por su madre y su mujer por negarse a «poner la mesa», el trágico final del italiano Alessandro Venier
La víctima residía junto a su madre y su pareja, una ciudadana colombiana de 30 años, con la cual tenía una bebé de apenas unos meses de nacida
La mañana del jueves 31 de julio la policía italiana descubrió el cuerpo de Alessandro Venier, de 35 años, en un cubo lleno de cal viva en la localidad de Gemona del Friuli, un municipio de unos 11.000 habitantes.
Tras el hallazgo, los investigadores estimaron que la muerte había ocurrido días antes mientras el alcalde de Gemona, Roberto Revelant, reconoció que «nunca ha habido una tragedia como esta en la historia de este municipio».
La víctima residía junto a su madre y su pareja, una ciudadana colombiana de 30 años con la cual tenía una bebé de apenas unos meses de nacida.
Tanto la mujer colombiana como la propia madre de Venier confesaron su responsabilidad en el crimen, de acuerdo con lo documentado por el periódico italiano Corriere de Veneto.
Venier fue descuartizado con un hacha por su madre y su pareja porque «no ponía la mesa» confesaron ambas mujeres a los carabinieri quienes acudieron al domicilio donde habían ocultado el cuerpo dentro de un cubo lleno de cal viva según detalló el Corriere Della Sera.
Lorena Venier, de 62 años, y Marylin Castro Monsalvo, colombiana de 31, ya han sido ingresadas en prisión a la espera de que la investigación avance y puedan ser interrogadas por los fiscales.
De acuerdo con el Corriere Della Sera, los vecinos de la familia apuntan que no hubo ningún tipo de antecedente que alertara del trágico final. El enfrentamiento se generó a través de una discusión puntual generada por la negativa de Venier a poner la mesa. Esto desencadenó la reacción de las dos mujeres, exasperadas por la vida que llevaba la víctima, con adicciones al alcohol y las drogas y sin un trabajo estable.
El papel específico de cada una de las mujeres en el crimen aún no ha sido esclarecido. La fiscal en funciones de Udine, Claudia Danelon, subrayó la necesidad de mantener la confidencialidad: «Las dos mujeres desempeñaron papeles diferentes y específicos en el caso, que, sin embargo, deben verificarse. Debe respetarse la confidencialidad necesaria de la investigación para no perjudicar su resultado», explicó al Corriere de Veneto.