El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla con los medios a bordo del Air Force One
El fiscal general de Suiza decidirá si los regalos de varios ejecutivos a Trump pudieron ser un soborno
El presidente de Estados Unidos recibió como obsequios un reloj de mesa Rolex y un lingote de oro de un kilo
El Fiscal general de Suiza, Stefan Blätler, deberá decidir si abre un proceso o no por un posible caso de soborno por parte de un grupo de empresarios suizos que a principios de este mes mantuvieron una reunión con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la cual éste recibió como obsequios un reloj de mesa Rolex y un lingote de oro de un kilo.
Entre los ejecutivos presentes estuvieron los más altos dirigentes de la compañía naviera MSC, la relojera Rolex y la firma de lujo Richemont, las tres con sede en Ginebra.
Con ese encuentro los empresarios intentaban respaldar los esfuerzos que realizaba en ese momento el Gobierno suizo para llegar a un acuerdo sobre aranceles con Estados Unidos, que en agosto le había fijado derechos de aduana del 39 %, los más elevados entre sus socios comerciales de Occidente.
Poco después de ese encuentro, el Gobierno estadounidense anunció una rebaja de los aranceles a la exportaciones suizas al 15 %, poniéndolos a la par de los fijados para la Unión Europea.
En este contexto, dos legisladores del partido de los Verdes comunicaron este jueves que han llevado este caso ante el fiscal general para que determine si tales regalos constituyeron una violación del Código Penal suizo.
«Parece que estamos en la Edad Media, con señores que besan las manos del monarca, cubriéndolo literalmente de oro para obtener su favor», denunció el diputado en el Parlamento Federal Raphaël Mahaim.
Algunos comentaristas han dicho que es habitual que las delegaciones suizas que viajan al extranjero para reunirse con un jefe de Estado o un organismo ofrezcan obsequios.
«Solemos hablar de unos cientos de francos, quizás unos pocos miles para un presidente estadounidense, pero no de cientos de miles», añadió el representante de Los Verdes, quien ha elevado el caso junto a su correligionaria, la diputada del cantón del Tesino, Greta Gysin.
Mientras, también se ha señalado que el Código Penal suizo no especifica la diferencia entre un regalo y un soborno.
Estos obsequios también suscitaron dudas en Estados Unidos, donde en la prensa se recordó que un presidente puede quedarse con regalos a titulo privado, siempre que no tengan una conexión directa con una decisión ejecutiva.