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Fotomontaje del presidente de Estados Unidos, Donald Trump y el presidente ruso, Vladimir Putin

Fotomontaje del presidente de Estados Unidos, Donald Trump y el presidente ruso, Vladimir PutinFotomontaje David Díaz

Putin gana tiempo hasta enero y deja a Trump convencido de que ganará la partida de la paz

El Kremlin acepta crear dos grupos de trabajo para 2026 e insiste en que Zelenski debe renunciar a todo el Donbás

La escena en Mar-a-Lago resultó impropia para unas negociaciones de paz, pero todo lo que rodea la política exterior de la Casa Blanca suele ir acompañado de un contexto y decisiones peculiares.

Citar al presidente de Ucrania en su zona de recreo en lugar de en la Casa Blanca resulta cuando menos pintoresco hasta para Donald Trump y que entre la plana mayor del Gobierno convocada no estuviera el vicepresidente J. D. Vance tampoco pasó desapercibido.

Zelenski ha aprendido de la primera experiencia, desafortunada, en Washington con Trump y ahora, pase lo que pase en sus encuentros sale con un tono conciliador y adulador al republicano. Dorarle la píldora al presidente de Estados Unidos es uno de los consejos que le dio Steve Witkoff a Putin antes de que éste hablará con Trump hace un mes y le convenciera de no entregarle al ucraniano los misiles Tomahawk que podrían cambiar el curso de la guerra.

Con esa lección aprendida, Zelenski se mostró optimista el domingo de cara a una posible paz, pero al mismo tiempo firme sobre las renuncias territoriales, en términos absolutos, del Donbás. No definir el tema, pese a asumir concesiones inevitables, le da tiempo y pone en primera línea de fuego a Putin a la espera de que sea éste el que de muestras de no querer ningún acuerdo. Es decir, de quererlo todo.

Pero el Kremlin es un viejo oso con demasiado pelaje en el arte de tratar con Trump y al menos, hasta ahora, ha logrado escurrirse de cualquier atolladero. Su reacción inmediata a la reunión, –posterior a otra charla con el presidente de EE. UU.–, este domingo fue lanzar a hacer declaraciones a su influyente asesor Yuri Ushakov.

Sin tregua

«Los presidentes de Rusia y Estados Unidos se atienen en general a puntos de vista análogos respecto a que la variante propuesta por los ucranianos y los europeos de un cese el fuego temporal con la excusa de los preparativos de un referendo u otras excusas solo conduce a una prolongación del conflicto y la reanudación de los enfrentamientos», declaró Ushakov, como recoge Efe. «Trump –añadió– escuchó con atención las valoraciones rusas sobre las perspectivas reales de acercarnos a acuerdos».

Ushakov destacó que para el cese definitivo de las hostilidades, «se requiere, ante todo, de la decisión política responsable y valiente de parte de Kiev (...) sobre el Donbás». En otras palabras, que entregue la región entera incluidas las zonas que no ha conquistado. «Tomando en cuenta la situación en el frente, –propuso– tendría sentido que el régimen de Kiev tomase esa decisión sin dilación».

Putin, según el asesor, aceptó la propuesta de Trump de crear dos grupos de trabajo para continuar trabajando en la solución del conflicto ucraniano y añadió que a principios de enero se ofrecerá más información al respecto. Es decir, pateó el problema para el año que viene que está a la vuelta de la esquina.

Resulta sorprendente que Trump permita que el ruso siga, como diría el almirante Juan Garat, «mareando la perdiz». Por el contrario, el presidente de Estados Unidos calificó de «muy productiva» la charla telefónica con Putin.

Su red TruthSocial fue, una vez más, la correa de transmisión de sus pensamientos: «Acabo de tener una conversación telefónica muy productiva con el presidente Putin de Rusia antes de mi reunión, hoy a la 1:00 p.m., con el presidente Zelenski de Ucrania», escribió. Entre tanto, la invasión sigue.

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