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Giorgia Meloni felicita la Navidad junto a un belén

Giorgia Meloni felicita la Navidad junto a un nacimiento

La justicia obliga a Meloni a suspender la subasta de los regalos que recibió como primer ministro

Bertolami Fine Art, la casa de remates encargada del proceso, esta envuelta en un caso de tráfico de bienes y blanqueo de objetos

A la primera ministra de Italia, Georgia Meloni, la justicia parece querer complicarle la vida. Su idea de subastar los regalos recibidos no podrá llevarla a la práctica. La firma que iba a encargarse de rematar la enorme colección de piezas de arte, joyas y artículos de decoración, está bajo investigación judicial por tráfico de objetos arqueológicos.

Bertolami Fine Arte, la casa de remates que ya había catalogados los 270 regalos dirigidos a Meloni y a algunos de sus antecesores, ha sido suspendida hasta que se aclare su responsabilidad en el caso. La iniciativa de la líder de Fratelli pretendía recaudar unos 800.000 euros para destinarlos a fundaciones y obras sociales.

A la empresa la cusan estar envuelta en el tráfico de piezas arqueológicas, de presunto saqueo y «blanqueo» de artículos apropiados indebidamente. El diario Il Fatto Quotidiano publicó el escándalo que ha forzado, muy a su pesar, a la primer ministro a suspender la subasta.

La idea de rematar sus regalos y los de sus antecesores surgió tras un debate con Francesco Bonizafi, diputado de Italia Viva que le reprochó la multitud de obsequios que recibía y hasta le leyó una lista que ocupaba 11 páginas. Todos ellos se encuentra depositados en una sala del Palacio Chigi ya que la ley italiana no permite a los presidentes o primeros ministros recibir regalos por valor superior a 300 euros.

Entre los obsequios más curiosos de Meloni figura una estatuilla del presidente de Argentina, Javier Milei, con una imagen clásica: el libertario sujetando una motosierra. Joe Biden fue menos ingenioso y la agasajó con un cuenco de cerámica mientras Volodimir Zelenski fue más práctico –o seductor– y le entregó un Ipad.

Zapatos de piel de serpiente azules con tacones dorados, presente de un empresario de Arabia Saudí o un modelo de túnicas indias de Narendra Modi forman parte de la lista que incluye cajas de vino, alfombras, pañuelos (de la prensa). broches, carteras, cuadros, cadenas de oro y otras joyas que también figuraban en el catálogo de la subasta.

El príncipe Mohammed bin Salman, responsable a ojos de la prensa estadounidense del descuartizamiento del periodista Jamal Khashoggi, la intento seducir con varios jarrones que la primer ministro parece que no quiso ni tocar.

Ahora, falta saber si Georgia Meloni buscará otra casa de subastas o esperará a que la justicia absuelva (o no) a la que había seleccionado para deshacerse de tantos regalos.

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