Soldados iraníes y rusos durante un ejercicio naval conjunto en el Mar de Omán, al sur de Irán
Tambores de guerra en Oriente Medio: Trump está preparado para atacar Irán este fin de semana
Oriente Medio está en alerta máxima. Un ataque estadounidense contra Irán es cada día más una realidad que una simple amenaza. La diplomacia no avanza. La última ronda de negociaciones entre Estados Unidos y la República Islámica tuvo lugar este martes en la ciudad suiza de Ginebra. Tras más de tres horas y media de negociaciones indirectas, mediadas por Omán, las partes alcanzaron un acuerdo de las «líneas generales» sobre las que seguir hablando. La agencia de noticias Reuters reveló, citando fuentes de la Administración de Donald Trump, que Washington había dado dos semanas a los iraníes para volver con una propuesta detallada para llegar a un acuerdo sobre su programa nuclear.
Sin embargo, parece que Trump está empezando a impacientarse. El pasado mes de junio, cuando su país lanzó la Operación Martillo de Medianoche contra tres instalaciones nucleares iraníes, Teherán y Washington habían protagonizado cinco rondas de negociaciones. La pasada semana, el presidente estadounidense ordenó el despliegue en la región de su mayor y más moderno portaviones, el USS Gerald R. Ford, que se suma al USS Abraham Lincoln, junto a una docena de buques de guerra, cientos de aviones de combate y múltiples sistemas de defensa aérea. Ante este gran refuerzo militar en la zona, varios medios estadounidenses como CNN, The New York Times o CBS ya dan por hecho que el ataque podría tener lugar este mismo fin de semana.
Según la información filtrada, la Casa Blanca ha sido informada de que el Ejército estadounidense está listo para una ofensiva. En esta misma línea, una fuente de la Administración Trump aseguró este miércoles al portal de noticias Axios que un ataque contra Irán podría tener lugar mucho antes de lo previsto y durar incluso varias semanas y contar con el apoyo de Israel. «El jefe se está cansando. Algunas personas a su alrededor le advierten que no vaya a la guerra con Irán, pero creo que hay un 90 % de posibilidades de que veamos una acción cinética en las próximas semanas», declaró la fuente.
Por su parte, la portavoz de Trump, Karoline Leavitt, aclaró ayer, durante una rueda de prensa, que existen «muchas razones y argumentos para un ataque contra Irán», aunque subrayó que la diplomacia sigue siendo la prioridad. Aun así, los tambores de guerra en Oriente Medio suenan cada vez más fuerte. Mientras Leavitt ni confirmaba ni desmentía las últimas informaciones sobre un inminente ataque contra la República Islámica, el presidente estadounidense mantenía una reunión en la Casa Blanca con su equipo de seguridad nacional y defensa, en la que se le puso al día de los resultados de las conversaciones con los iraníes en Ginebra y de los siguientes pasos a seguir.
Israel, mayor aliado de Estados Unidos en Oriente Medio, tenía prevista una reunión de su Consejo de Seguridad para este domingo, que finalmente se ha adelantado a este jueves, dado el nivel de amenaza. De hecho, The New York Times afirma que las Fuerzas Armadas israelíes han aumentado sus preparativos para una posible guerra y mantienen el nivel de alerta máxima en todo el país ante futuras represalias de la República Islámica.
En este contexto de creciente tensión, todo parece indicar que el portaviones U.S.S. Gerald R. Ford podría utilizarse como apoyo a la defensa del Estado judío. Este jueves, además, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán realiza maniobras militares conjuntas con Rusia en el océano Índico y el estrecho de Ormuz, lo que ha provocado el cierre de este punto estratégico por donde pasa aproximadamente el 20 % del crudo mundial. El régimen de los ayatolás ya amenazó con bloquear el estrecho de Ormuz en caso de conflicto. Además, las autoridades iraníes, lejos de mostrar flexibilidad en las negociaciones, insisten en que no cederán en su programa de misiles balísticos ni renunciarán al enriquecimiento de uranio.
La paciencia de Trump se agota y la opción militar parece empezar a destacar por encima de la diplomacia. Pero el momento juega en su contra. Este miércoles 18 de febrero comienza oficialmente el Ramadán, el mes sagrado de los musulmanes, por lo que un ataque ahora podría enfrentar a Estados Unidos con sus aliados en la región. Además, este jueves, el republicano presenta oficialmente su Junta de Paz y, el próximo 24 de febrero, tiene previsto pronunciar su discurso sobre el estado de la Unión ante el Congreso de Estados Unidos. Así, el mandatario sigue deshojando la margarita sobre si atacar o no Irán, lo que podría desencadenar una guerra regional.