Familiares de presos políticos de Venezuela exigen su liberación
Las cárceles de Venezuela, a pesar de la amnistía, siguen llenas de militares que se rebelaron al chavismo
De los casi 200 militares detenidos en Venezuela por rebelarse contra el chavismo, solo 17 han sido liberados, pero por cumplimiento de condena o por medidas humanitarias no por la amnistía
Alrededor de 191 exmilitares, muchos de ellos oficiales de alto rango, siguen entre rejas en Venezuela a pesar de la muy publicitada amnistía para prisioneros que el régimen chavista aprobó bajo presión estadounidense.
Del total de los militares venezolanos detenidos: 20 pertenecen a la Aviación, 79 al Ejército, 11 a la Armada y 81 a la Guardia Nacional. A este grupo no solo se le ha negado la posibilidad de acogerse a la ley de amnistía.
En cuanto a rangos, se encuentra detenidos dos generales de Brigada, cinco coroneles, un teniente coronel, un mayor, cuatro capitanes, cuatro primeros tenientes y tres sargentos.
Fotos de militares venezolanos detenidos por participar en diferentes rebeliones contra el régimen chavista
Según varios informes de las Naciones Unidas, los oficiales militares acusados de disidencia han sufrido torturas, largos períodos de aislamiento y denegación de atención médica en las cárceles venezolanas.
Además, familiares y allegados de los militares que guardan prisión denuncian restricciones al derecho a la defensa. En numerosos casos, a los militares detenidos no se les ha permitido contar con abogados privados, mientras que los defensores públicos asignados no tramitan las solicitudes correspondientes.
Las cifras oficiales, por su parte, solo reconocen la excarcelación de 17 militares, todos liberados por cumplimiento de condena o por medidas humanitarias.
«Por ahora, no van a salir. Representan la columna vertebral moral de las fuerzas armadas. Podrían desempeñar un papel protagónico en las fuerzas armadas. Eso es algo que el gobierno no puede permitir» , dijo al Wall Street Journal Carlos David Guillén, ex preso político y ex militar que ha informado a funcionarios estadounidenses sobre los oficiales encarcelados en Venezuela.
«Tenemos que saber pedir perdón», dijo mientras se tramitaba la ley de amnistía la presidenta encargada Delcy Rodriguez.
Por su lado, el presidente Donald Trump elogió a Rodríguez por la ley de amnistía, pero en la práctica, el proceso ha sido lento y poco transparente. Los presos a menudo no pueden consultar con sus abogados y a las familias se les niega el acceso a los expedientes judiciales.
La ley de amnistía, que contempla un período de 27 años, desde 1999 -cuando el chavismo llegó al poder-, pero establece que se concederá a personas vinculadas con 13 «hechos» ocurridos en 13 años distintos, lo que excluye el resto del período establecido, así como casos relacionados con operaciones militares y otros delitos, como corrupción, homicidio y violaciones de derechos humanos.
El ensañamiento con los exmilitares que ahora son presos políticos se debe a que los oficiales acusados de rebelión podrían, de ser liberados, oponerse al régimen según dijo al Wall Street Journal John Polga-Hecimovich, experto en las fuerzas armadas venezolanas de la Academia Naval de Estados Unidos.
«Una amnistía que excluye no repara, no reconcilia y no garantiza la no repetición» reclaman los familiares agrupados en Comité por la Libertad de los Presos Políticos (CLIPPVE) mientras continúan demandando la liberación de todos los presos políticos en Venezuela.