El buque patrullero ruso tras el ataque de un dron naval ucraniano
Un dron ucraniano parte en dos un buque ruso cerca de un complejo que se atribuye a Putin
Ucrania sigue su campaña de ataque, con su arsenal de drones, contra objetivos rusos. Uno de estos aviones no tripulados impactó en la línea de flotación del Emerald, un buque patrullero ruso atracado en la ciudad turística de Gelendzhik en el Mar Negro, a poca distancia del conocido como «Palacio de Putin».
Al menos un dron marino Sargan-3000, de fabricación ucraniana, partió en dos el Emerald produciendo la muerte de algunos miembros de la tripulación e hiriendo a otros, según informó la Armada Ucraniana en sus redes sociales.
El buque, de 61 metros de eslora, estaba operado por el Servicio Federal de Seguridad (FSB) en lugar de por las fuerzas armadas regulares. El FSB patrulla las fronteras de Rusia y desempeña un papel fundamental en la represión de la disidencia interna del régimen de Putin.
La ciudad rusa de Gelendzhik se encuentra a menos de 24 kilómetros de la residencia del caudillo del Kremlin ,en el cabo Idokopás, más conocida como el «Palacio Putin». En 2024 el equipo del asesinado opositor ruso, Alexei Navalni, difundió imágenes del complejo en el canal de YouTube de la Fundación Anticorrupción. La residencia, valorada en 1.199 millones de euros, fue financiada por empresarios cercanos a Putin, lo que el equipo de Navalni denominó como «el mayor soborno de la historia».
La Armada Ucraniana aseguró que el buque Emerald participó en un ataque contra barcos ucranianos en noviembre de 2018 en el estrecho de Kerch, que separa la parte continental rusa de la península de Crimea.
El presidente Volodomir Zelenski, ha elogiado el ataque en Gelendzhik, así como el ataque a un petrolero perteneciente a la denominada «flota en la sombra» rusa. Una red de cientos de barcos petroleros y gaseros antiguos operados por Rusia para evadir la vigilancia policial.
Ucrania ya había hecho uso de drones navales para dañar la estructura de un puente ruso sobre el estrecho de Kerch y buques de guerra en el puerto de Sebastopol. La amenaza de estos ataques forzó la decisión de Rusia en 2023 de retirar su flota de este puerto.