29 de septiembre de 2022

El presidente brasileño Jair Bolsonaro y el expresidente Lula da Silva

El presidente brasileño Jair Bolsonaro y el expresidente Lula da SilvaAFP

Brasil

Otra vuelta del carrusel o cómo hacerse viejo en Brasil

Se vive una espiral de rabia que, en buena medida, se expresa por la violencia que caracteriza a la región, donde se mata varias veces más gente que el promedio mundial

Con el muy probable vuelco a favor de Lula en Brasil, tendremos nuevamente a la mayor parte de Hispanoamérica gobernada por políticos de orientación hacia la izquierda. O sea, volvemos a principios de la década anterior. ¿Será mejor? Ojalá, pero probablemente no.
Para entender que no es solo un problema de la orientación política de los gobernantes, basta con verificar que hace más de un siglo que corremos atrás del líder económico del nuevo mundo sin jamás alcanzarlo.

Se sigue como en la época de la colonia, exportando productos primarios: agricultura y minería

En Hispanoamérica solo se envejece si se tiene suerte, pero no parece haber pasado el tiempo. Se sigue como en la época de la colonia, exportando productos primarios: agricultura y minería. Hay un agravante: en el último siglo las poblaciones se han volcado a las ciudades costeñas donde se han instruido algo mejor pero donde tampoco encuentran empleos que ameriten el esfuerzo en educarse más.

El panorama es explosivo y el continuo vaivén entre la izquierda y la derecha expresa la frustración, que incluso retarda la renovación de liderazgos eficaces

O sea, tenemos poblaciones más concentradas y crecientemente frustradas. El panorama es explosivo y el continuo vaivén entre la izquierda y la derecha expresa la frustración, que incluso retarda la renovación de liderazgos eficaces.
Por ejemplo, próximo a los 80 años, Lula regresaría a dirigir Brasil una década después de su gestión, al final de la cual aceptó el lamentable papel de muñeco abre puertas de Odebrecht, empresa que, con la anuencia de corruptos locales, se constituyó en un caso transcontinental de crimen organizado, al punto de sorprender hasta al FBI.
Aun así, creo que la gente de Lula podrá realizar una gestión menos grotesca que la de Bolsonaro. Pero como alternativa es bastante pobre para un país de más de 210 millones de habitantes. Tanto, que en la última década Brasil tuvo tres presidentes. Los últimos dos parecían más bien protagonistas de un Tren Fantasma, capaces de espantar a niños y adultos. Hubo otra que cuando hablaba poco se le entendía.
Pero creo que con la metáfora de la calesita, carrusel de caballitos en España, me quedo corto. En Hispanoamérica se vive más bien una espiral de rabia, que en buena medida se expresa por la violencia que caracteriza a la región, donde se mata varias veces más gente que el promedio mundial. Por eso decía que tienen suerte los que envejecen, porque se escaparon de la balacera.
*Alfredo Behrens es Ph.D. por la Universidad de Cambridge. Su libro más reciente es «Gaucho Dialogues on Leadership and Management»
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