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El peligro no reside en la aplicación bancaria en síEFE

¿Es legal compartir décimos de la Lotería de Navidad por Bizum u otras apps de pago? Lo que debes saber

Un acuerdo verbal no es suficiente ante un tribunal si el portador del boleto decide cobrar el premio y desaparecer

La tradición de compartir Lotería de Navidad ha evolucionado drásticamente en los últimos años, pasando del intercambio de papeletas físicas en mano a la inmediatez de las transferencias digitales. Ante la duda frecuente sobre si es legal compartir décimos mediante Bizum, PayPal o transferencias inmediatas, la respuesta es afirmativa.

En este sentido, es totalmente lícito utilizar estos medios para gestionar los pagos, pero la validez legal de tu participación ante un posible conflicto depende casi exclusivamente de cómo documentes el proceso.

El peligro no reside en la aplicación bancaria en sí, sino en la falta de pruebas documentales sólidas que acrediten que ese envío de dinero corresponde a una apuesta conjunta. Un acuerdo verbal no es suficiente ante un tribunal si el portador del boleto decide cobrar el premio y desaparecer, o si niega que el dinero recibido fuera para jugar. Por ello, es fundamental generar una prueba digital inequívoca que vincule el pago con el décimo concreto.

La transparencia documental

Para blindar tu participación, la metodología recomendada por expertos legales pasa por la transparencia documental. Lo ideal es utilizar un grupo de mensajería específico donde el depositario envíe una fotografía nítida del décimo completo y se deje constancia por escrito de quién custodia el boleto y qué cantidad juega cada persona.

Sin embargo, el paso más crítico ocurre en el momento del pago: el concepto de la transferencia o Bizum es tu mejor aval. Nunca debe dejarse en blanco ni contener textos genéricos o bromas. Es imprescindible indicar claramente «Participación Lotería Navidad» seguido del número del boleto para que esa transacción tenga fuerza probatoria jurídica.

Cuidado con Hacienda y las 'donaciones'

Existe un aspecto fiscal determinante que muchos olvidan y que puede salir muy caro. Si el décimo resulta premiado con una cantidad superior a los 40.000 euros, cobrarlo mal puede derivar en una doble imposición. El error más común consiste en que una sola persona cobre la totalidad del premio en su cuenta bancaria y posteriormente reparta el dinero al resto de participantes mediante transferencias.

Hacienda podría interpretar estos movimientos posteriores no como un reparto de premios, sino como una donación entre particulares, lo que obligaría a los receptores a pagar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Para evitar este problema, es necesario que todos los ganadores acudan a la entidad bancaria para identificarse antes de ejecutar el cobro.