Su forma octagonal, contiene siempre los mismos colores y unas letras muy características
Práctico
Las únicas situaciones en las que puedes saltarte un STOP y librarte de las sanciones
La sanción por saltarse esta señal es de carácter grave y está multado con la pérdida de cuatro puntos del carnet
En la actualidad, la Dirección General de Tráfico (DGT) se encuentra sumergida en un proceso de constantes cambios en sus señales de carretera. Un hecho que, de momento, se ha tenido que retrasar por la convocatoria de elecciones que adelantó el Gobierno para el próximo 23 de julio.
Aun así, estas modificaciones son escasas y, sobre todo, suelen hacer referencia a ligeras actualizaciones estéticas en las señales de tráfico, afectando así a las nuevas indicaciones en el uso de patinetes, bicicletas o coches eléctricos.
Una de las señales que prácticamente conocen todos los conductores del mundo es la del STOP, ya que su significado es universal. Su forma octagonal, contiene siempre los mismos colores y unas letras muy características. Sin embargo, la DGT planea actualizarla con unos ligeros cambios tipográficos que no se sabe si llegarán o no a confirmarse tras las elecciones previstas para el próximo 23 de julio.
Excepciones si te saltas un STOP
Cuando los conductores no obedecen a una señal de STOP, están realizando una falta grave que puede llegar a ser sancionada con la retirada de cuatro puntos del carnet y 200 euros de multa. No obstante, existen dos ocasiones en las que esta temeridad no está penada por la ley, ambas relacionadas con la prioridad de las señales.
El orden de prioridad es: agentes, balizamiento, semáforos, señales verticales (aquí se encuentra la señal de STOP), marcas viales, marcas blancas longitudinales, marcas blancas transversales, señales horizontales de circulación y otras marcas de inscripciones de color blanco.
La primera de las excepciones y la más importante es actuar de la forma en la que te informe el agente, por lo que un conductor se podrá saltar una señal de STOP si un comisario le indica que puede seguir adelante. Siempre en estos casos, se obedecerá la señal del comisario y continuaremos nuestro trayecto por la vía sin detener nuestro vehículo.
La segunda y última excepción es atender a las señales temporales o indicaciones luminosas mediante cualquier tipo de baliza. Un ejemplo de ello es cuando el panel de un coche de Policía o cualquier señal realizada por conos por un agente en la vía, avisa a los conductores de cualquier peligro o modificación en la vía que se está transitando.