Esta estampa ya es muy habitual por las mañanas

Esta estampa ya es muy habitual por las mañanas

Práctico

El truco definitivo para quitar el hielo del parabrisas sin estropearlo

Nada de alcohol ni de productos milagro, con este sencillo sistema puedes eliminar el hielo del parabrisas y las ventanillas en cuestión de segundos

Las largas noches de invierno y las bajísimas temperatura propias de esa época traen consigo uno de los fenómenos más molestos: el hielo. Hace ya semanas que es habitual encontrarse una buena capa de hielo sobre los cristales del coches, algo que no sólo es peligroso a la hora de conducir sino que puede suponer que la DGT nos multe.
De acuerdo con el artículo 19.1 del actual reglamento de circulación «La superficie acristalada del vehículo deberá permitir, en todo caso, la visibilidad diáfana del conductor sobre toda la vía por la que circule, sin interferencias de láminas o adhesivos».

200 euros de multa

De hecho los agentes pueden valorar como una infracción leve o grave llevar los cristales del coche sucios o con hielo, lo que dificulta la visibilidad y puede ser sancionado con hasta 200 euros de multa.
Conducir en estas condiciones es una irresponsabilidad

Conducir en estas condiciones es una irresponsabilidad

Tal y como indican las estadísticas de la DGT hasta uno de cada tres accidentes se produce por falta de visibilidad, un dato con suficiente entidad como para valorarlo en su justa medida.

Riesgo de accidente

Dentro de los cientos de trucos que rodean al automóvil y a la conducción los relacionados con eliminar el hielo del parabrisas por la mañana son probablemente los más extendidos. Desde cubrir el parabrisas con una sábana o un cartón por la noche hasta rociar la luna con agua y alcohol los remedios son innumerables.
Agua templada y una bolsa: coser y cantar

Agua templada y una bolsa: coser y cantar

Unos son más útiles que otros, aunque hay alguno que debemos evitar por el peligro que supone para la integridad del parabrisas, que podría romperse con facilidad. En este caso nos referimos a echar agua caliente sobre el cristal congelado.

Jamás agua caliente

Existe otro truco muy utilizado en Asia que consiste en llenar una pequeña bolsa con agua templada. Es conveniente recurrir a una bolsa con autocierre o hacerle un nudo. Una vez hecho esto la solución es tan sencilla como pasar la bolsa con suavidad por la parte helada.
El hielo sencillamente desaparece

El hielo sencillamente desaparece

Debemos evitar que el agua esté muy caliente, pues el estrés térmico podría romper el cristal en caso de tener una grieta o similar, de hecho con que el agua esté templada es más que suficiente.
En cuestión de segundos podremos salir circulando con el coche y con una visión excelente. Una solución sencilla y muy muy funcional que evita también rayar el cristal cuando utilizamos un rascador para el hielo o algo similar.
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