El conde de Sert
El conde de Sert (1940-2026)
Amante de la gran cocina
Reconocía que nunca había cocinado ni un huevo frito, pero su vida giró siempre en torno a la gastronomía
Francisco de Sert Welsch
Esteta
Fue un destacado miembro de la burguesía catalana que decidió disfrutar de la vida en la cocina. Fue miembro de la Academia Catalana de Gastronomía. De ideas de izquierda federalista mantuvo incondicional fidelidad a la Corona y un rechazo absoluto al separatismo. Era miembro del Real Cuerpo de la Nobleza de Cataluña y del Estamento Militar del Principado de Gerona.
Ha fallecido el IV conde de Sert, Francisco de Sert y Welsch, Frankie Sert para los amigos. El conde de Sert era un esteta que decidió vivir la existencia a través del placer de la cocina y, desde esta, analizar el cómo y el porqué de la estrecha relación entre el poder y la gastronomía. Tampoco era baladí el recuerdo de los aburridos ágapes de su infancia. Buena prueba de ello es su libro, El Goloso, una historia europea de la buena mesa, un compendio de la sabiduría gastronómica acumulada a lo largo de su vida. Un ensayo que utiliza la gastronomía como hilo conductor para ofrecer una visión alternativa de la historia, la política y la cultura occidental desde la Antigüedad hasta las entreguerras, enriquecido con anécdotas y vivencias personales desde la dictadura franquista hasta la actualidad. «Es más gratificante contar la historia del mundo a través de la cocina», decía. Fue de los que animaron al alsaciano Neichel a dejar 'Cala Montjoi' y 'El Bulli' e instalarse en 1980 en Barcelona para seguir su tarea de impulsar la nouvelle cuisine en España.
Vivió rodeado de un ambiente intelectual y artístico de más alto nivel, debido a sus múltiples lazos familiares españoles e internacionales. En efecto, era hijo de Antonio de Sert y López, III conde de Sert, y de Ana Welsch y Witte. Su abuelo paterno, Francisco Sert y Badía (1863-1919), ingeniero industrial y destacado miembro de la burguesía catalana, recibió de Alfonso XIII el título de conde de Sert el 7 de noviembre de 1904. La concesión del título respondió a la política de ennoblecimiento impulsada por Alfonso XIII, orientada a reconocer los méritos de personalidades relevantes en los ámbitos político, económico y social, y a fortalecer la presencia de la Monarquía en Cataluña. En 1978, el tercer conde cedió el título a su hijo, Francisco de Sert y Welsch.
Recordemos que el primer conde era hermano de José María Sert (1874-1945), el ilustre intelectual y pintor famoso por sus extraordinarios murales de la catedral de Vic, del Ayuntamiento y del Palacio de Justicia de Barcelona, del palacio del marqués de Alella en la Ciudad Condal, del de Santa Clotilde en Lloret de Mar, palacios de la Magdalena en Santander y de Liria en Madrid, Errazuriz en Buenos Aires, Rockefeller Center y Hotel Waldorf Astoria en Nueva York y Sociedad de Naciones en Ginebra, entre otros. Fue además miembro de un círculo social internacional en el que se frecuentaban nobleza, alta burguesía y artistas de todas las disciplinas. Era la llamada café society con miembros que procedían y se movían por todo el mundo occidental, desde Rusia hasta Hollywood, Nueva York y Buenos Aires, y que tenían a París como centro neurálgico. La sinpar Misia Godebska, los hermanos príncipes Mdivani, Dalí, los Noilles, los Faucigny y los Scott Fitzgerald, que también frecuentaron la Costa Brava, empujados por la belleza sin explotar de sus paisajes.
Sobrino del pintor y tío carnal de Francisco de Sert, fue el arquitecto racionalista José Luis Sert (1902-1983), fundador del Gatepac, diseñador del Pabellón de la República Española para la Exposición Internacional de París de 1937, para el que Picasso pintó el Guernica, luego exiliado y profesor en Harvard.
Frankie Sert era también primo del entramado familiar López Güell, ya que la esposa del primer conde, Jenara López y Díaz de Quijano, era sobrina carnal de Antonio López, primer marqués de Comillas, antepasado de los Güell, mecenas de Gaudí y de otros artistas de su tiempo.
El conde de Sert fue colaborador habitual en diversos medios como La Vanguardia, El País, El Periódico, El Temps, Avui, Ara, donde escribía sobre historia, sociedad, arte y gastronomía, pero también de política nacional e internacional. Reflejaba en sus artículos su visión del mundo desde una perspectiva de izquierda federalista y, sobre todo, su incondicional fidelidad a la Corona representada por Don Juan, Don Juan Carlos y Don Felipe. También, como la mayoría de los miembros de la nobleza catalana, desde su rechazo absoluto al separatismo y el procesismo.
Aparte de El Goloso, participó en obras colectivas sobre sus tíos, pintor y arquitecto, escribió El mundo de José María Sert, dedicado a la figura de su tío abuelo, el pintor y prologó y tradujo las memorias de Misia en 1983.
Se casó el 19 de julio de 1966, en la emblemática finca «Torre Arnús» de Badalona, con María del Mar Arnús y de Urruela, nacida en 1945, historiadora del arte y crítica de reconocido prestigio. María del Mar es hija de Alberto Arnús Moraleda, abogado y miembro de este destacado clan de la alta burguesía catalana, y de Mercedes de Urruela y Sanllehy, cuya hermana Remedios de Urruela se casó con Félix de Sentmenat y Guell, 10º marqués de Castelldosrius, ambas hijas del marqués de San Román de Ayala. La marquesa de San Román de Ayala, Águeda Sanllehy y Girona, era hija de Domènec Sanllehy y Alrich, alcalde de Barcelona, y de Ana Girona y Vidal-Quadras, hija del banquero Manuel Girona y Agrafel. Recordemos también que los Arnús enlazaron con los Gamazo y los Muguiro, muy presentes en el Estoril de Don Juan de Borbón.
Los IV condes de Sert han tenido tres hijos.
Terminamos con palabras de Francisco de Sert, sobre su pasión, la gastronomía: «Defiendo la buena cocina. La cocina vanguardista no es para deleitarse, sino para explorar. Si lo que quiere es disfrutar de la buena mesa, entonces haga como yo: mire al siglo XIX, al que llamamos el Siglo de Oro culinario, que culminaría con la Belle Epoque. (…) La verdadera revolución gastronómica no ha sido la nouvelle cuisine, sino la liderada por Ferran Adrià. La nouvelle cuisine dejó atrás la cocina de Carême y Escoffier y ha sido el prólogo para la cocina vanguardista de Ferran Adrià en El Bulli».