María Jesús Montero, la desenvuelta ministra de Hacienda del Gobierno más gastador de la historia de España, pertenece a esa categoría de personas que no necesita consejos, ya sabe equivocarse sola. Por eso con ese desahogo que le es tan propio y que esconde un autoritarismo impropio de este tiempo, anunció este fin de semana que lo de dejar de pagar la plusvalía municipal por los pisos vendidos lo arreglaba ella hoy mismo. Es decir que quiere que lo volvamos a abonar y pasar por caja. Y para ello, va a darle una vuelta de tuerca a algún texto legal para ir contra una resolución del Tribunal Constitucional. Esa actitud demuestra al menos tres cosas: el desprecio al Estado de Derecho y a las instituciones de la clase gobernante más inculta de la historia; el talante profundamente antidemocrático que hoy lastra al PSOE y el permanente acoso a la propiedad privada de una izquierda esquilmadora, incapaz de entender que no hay nada más social que la que la gente posea propiedades y la capacidad de mejorar su economía. La ministra de Hacienda ha resultado ser el rostro de la avaricia de un Gobierno que se caracteriza por el permanente abuso del poder. A ver si le queda claro a la Montero una cosa: el cobro de la plusvalía municipal por la venta de un piso es ilegal, inconstitucional, insolidario y lo que es peor, injusto. Así que aplícate el cuento y deja de estropear lo que ya tenía una solución civilizada y ajustada a la ley. Déjalo María Jesús.
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