Fundado en 1910
HorizonteRamón Pérez-Maura

Leire Díez, te quiero

Es imposible reconstruir lo que dice un diario que hiciste hace seis meses. A quién viste dónde, a quién recibiste. Por qué lugares te moviste. El diario fue una prueba que le apartó de ninguna otra investigación

He caído rendidamente enamorado de Leire Díez. Es tanto lo que tenemos en común… Los dos somos del norte, ella de Portugalete y yo de Santander. Se fue a mi tierra a ser teniente de alcalde de la Vega de Pas. Yo nunca he llegado tan alto, aunque sí enredé en política cuando tenía 18 años y estaba estudiando… en Santander.

Pero ahora he descubierto algo mucho más relevante que nos pone en una sintonía inquebrantable. Los dos escribimos diarios, que es sabido que tienen mucha utilidad. Les cuento mi caso. En los primeros años de la década de 1990 trabé amistad con Vernon Walters. Walters era un personaje excepcional. Sirvió en distintas capacidades a siete presidentes de los Estados Unidos, fue director adjunto de la CIA durante cuatro años con cuatro directores diferentes, lo que demuestra quién era el que mandaba en la agencia. El último de ellos fue George Bush padre. Walters fue el hombre que llevaba a san Juan Pablo II las pruebas fotográficas de los misiles y las tropas soviéticos, consiguiendo así que el Pontífice no se opusiera a la Guerra de las Galaxias, fue embajador de Estados Unidos en la ONU con asiento en el gabinete de Ronald Reagan, fue el embajador en la Alemania de la reunificación… Católico, apostólico y romano me abroncó un 15 de agosto de 1999 en Santander porque fui a Misa sin decírselo a él.

Los años en que Walters fue director de la CIA coincidieron con el gran escándalo del Watergate. Y él me explicó que se presentó ante el juez que quería averiguar sus andanzas acompañado de sus diarios que escribía desde hacía décadas. Es imposible reconstruir lo que dice un diario que hiciste hace seis meses. A quién viste dónde, a quién recibiste. Por qué lugares te moviste. El diario fue una prueba que le apartó de ninguna otra investigación. Así que, el 1 de enero de 1996 empecé a escribir un diario que continúo hasta hoy sin faltar un solo día. Ya una vez lo utilice en un proceso judicial. Fue aceptado y validó la tesis que yo quería imponer.

Pero me temo que aquí acaba mi sintonía con Leire Díez porque todo indica que ella no ha escrito un diario para recoger lo que hace para bien, sino lo que hace para mal. Hay gente pa’tó.

Ahora, mi flechazo con ella, cuando he caído rendido a sus pies es cuando me he enterado de que el ministro Grande-Marlaska le puso escolta para protegerla de Víctor de Aldama, que tampoco es que tenga pinta de matón de barrio. ¿Cómo habrá seducido al ministro? ¿Qué le habrá dado con lo remiso que parece él? Esta mujer debe de tener unos dones insuperables para ganarse el favor de algunos. Que luego no se portan muy bien con ella. Porque le manda la escolta durante dos meses, Antonio R. Naranjo lo publica en El Debate y sale el ministro en el Senado a desmentir a El Debate. Imagínense la magnitud de la mentira del ministro que su propio ministerio salió a desmentir a Grande-Marlaska pasadas las diez de la noche.

¿Cómo no voy a querer locamente a Leire con los ridículos que está haciendo pasar a unos y a otros y con la mina de oro que son sus diarios? A esta señora la recibían en todas partes por que representaba algo. Y siguiendo el hilo que deja esta señora vamos a llegar al PS de sus diarios. Ése que en las Cortes replica hablando de «M.Rajoy» a pesar de que quedó probado que esas anotaciones fueron incorporadas posteriormente para distorsionar la causa.

Mi corazón está en las manos de Leire. A ver si hay suerte…

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas