Fundado en 1910
Post-itJorge Sanz Casillas

Por supuesto que es un cáncer

Un último dato: los jóvenes de 25 a 35 años son los que más bajas por enfermedad se cogen, once puntos por encima de los trabajadores con edades comprendidas entre los 55 y los 65. Hay mucho cuento y mucho niño burbuja

Este país ha llegado a un momento tal que sus gobernantes son incapaces de abrir un diccionario. Lo decíamos aquí el viernes: a Feijóo se le ocurrió decir que tenemos un problema de absentismo y, en vez de preguntarse por qué faltan hoy a trabajar el doble de personas que en 2018, la discusión ha sido si es correcto decir que es un «cáncer» para nuestra economía.

La cuarta acepción del Diccionario de la Real Academia define cáncer como la «proliferación en el seno de un grupo social de situaciones o hechos destructivos». Por eso me sorprendió la reacción furibunda de unos y la disculpa medrosa de otros, haciéndose perdonar ante una izquierda que, digan lo que digan, les va a zumbar igual.

¿Qué dicen los números? Pues que España es el tercer país con más absentismo del mundo desarrollado. ¿No es acaso un problema el desempleo o el fracaso escolar, cuando ocupamos posiciones parecidas sobre el conjunto de la Unión Europea? A nadie se le ocurriría negarlo, pero con el absentismo hay gente que sí, gente que reúne alguna de estas tres condiciones: es sindicalista, está fanatizada o es un absentista que parasita el esfuerzo de los demás.

Más cifras: el número de incapacidades temporales entre los trabajadores autónomos es prácticamente el mismo desde el año 2017. Ha sido entre los trabajadores por cuenta ajena donde ha pasado de una incidencia de 23,9 puntos a los 38,3 actuales. Una de dos, o los autónomos desayunan algo que desconocemos (y que los mantiene sanos año tras año) o se han relajado las costumbres entre aquellos que, al no exponer su patrimonio, les da igual 'enfermar'.

Un último dato: los jóvenes de 25 a 35 años son los que más bajas por enfermedad se cogen, once puntos por encima de los trabajadores con edades comprendidas entre los 55 y los 65. Me van a permitir, pero un país como este, con una de las esperanzas de vida media más altas del mundo, que sean justamente los jóvenes los que más veces se piden la baja solo puede significar una cosa, que no pienso escribir porque tengo 35 y muchos años por cotizar todavía. Es verdad que sus bajas son más breves, pero no me creo que los jóvenes sean más propensos a enfermar que sus mayores. Hay mucho cuento y mucho niño burbuja.

Por tanto, por supuesto que hay un problema. Otra cosa es que haya cierta casta política, con querencia al subsidio, que prefiere no tocar el tema porque es impopular. Pero claro que es un problema: empezando para aquellos trabajadores que sí cumplen con su responsabilidad.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas