Fundado en 1910
Desde la almenaAna Samboal

Producciones la Moncloa

Entonces, llega el giro de guion. Prohibidas las fotos solazándose ante el eclipse. O en la playa. Ha sonado la alarma: puede haber una nueva invasión. Es el turno del ministro de Exteriores. Albares sale a escena: pierdan toda esperanza, todos y cada uno serán devueltos. Los que están y los que se atrevan a venir

Andan desnortados los guionistas que sirven cada mañana el relato con el que el gobierno pretende hacer creer que nos gobierna. Será el calor, será que andan entretenidos montando un canal de televisión, será que están de vacaciones como todo ministro que se precie o será quizá que ya no hay argumento que se sostenga para regatear, zafarse, escapar de la realidad o justificar la existencia de un entramado de poder que no sirve porque el teatro sobre el que desarrollan su obra se cae a pedazos, se desmorona, corre riesgo de implosionar. Han probado a ensayar un argumento tras otro. Y no dan una.

Creyeron que, tras una fugaz visita del presidente a Ceuta, seguida de la «normalidad» decretada oficialmente por el ministro del Interior, la crisis estaba resuelta ante la opinión pública, lo único que realmente parece moverles a actuar. No sólo infravaloraron el terrible drama que están padeciendo los ceutíes, también el de la capacidad de unas redacciones periodísticas que, aunque en mínimos, pero sin otra noticia relevante que colgar en titulares con los jueces que instruyen los casos de corrupción veraneando, han echado el resto para enseñar al mundo lo que está ocurriendo en la ciudad. Probablemente, en esas primeras horas tras la invasión, ni siquiera sabían a ciencia cierta cuál había sido el detonante de la invasión. Tal vez prefieran no saberlo, por la sima que se abriría entre ellos y el sultán del sur, el que parece estar al tanto de todos sus secretos. Ellos colgaron unos cuantos vídeos de TikTok con recomendaciones de libros, canciones o viajes y con eso pretendieron cambiar el tercio. Pelillos a la mar.

La realidad, sin embargo, suele ser tozuda. No acostumbra a ceder a los caprichos de los que gobiernan. Más si cabe cuando están en caída libre. En Ceuta, miles de personas sin techo bajo el que dormir, sin higiene, con hambre y con ansias de comerse el mundo deambulan por calles y plazas ante los móviles que graban y difunden al mundo la imagen. A poco que pase el tiempo, estarán dispuestos a casi todo. Es lo que tiene intentar sobrevivir, tampoco hay que estigmatizar. Pero los españoles que allí residen están justamente atemorizados. Así que, para darles respuesta, Producciones la Moncloa recuperó una de las líneas argumentales de la carpeta de los clásicos: el Partido Popular y Vox, que andan a la gresca –explican fingiendo preocupación y alarma los disciplinados ministros– tienen que hacerse cargo de los menores. Lo decían cuando ni siquiera habían hecho el recuento. Primero quinientos, luego mil, ahora más de mil quinientos. Y los niños ceutíes pronto tendrán que ir al colegio. De esos no se acuerda nadie. Ni de los médicos, desbordados, temerosos de que se desate una epidemia. Mónica García está ocupada salvando vidas en El Bierzo.

Entonces, llega el giro de guion. Prohibidas las fotos solazándose ante el eclipse. O en la playa. Ha sonado la alarma: puede haber una nueva invasión. Es el turno del ministro de Exteriores. Albares sale a escena: pierdan toda esperanza, todos y cada uno serán devueltos. Los que están y los que se atrevan a venir. Cruza los dedos, no vaya a ser que Margarita Robles eche agua fría sobre su discurso describiendo con parsimonia la cruda realidad en el Senado. Porque Rabat no ha abierto la frontera de vuelta. Sería la primera vez que aceptara un subsahariano sin pedir árnica a cambio. Saben que lo que están contando no es cierto. Hay que buscar un nuevo argumento, uno con el que Bolaños sepa manejarse ante las cámaras.

Seguirá la farsa. Hasta que aguante. O hasta que no queden cuentos que contar porque no queda nada que sostener. ¡Con lo bien que habrían quedado las fotos con el eclipse de fondo! Una pena...

comentarios

Más de Ana Samboal

  • Otra frontera caída

  • Ávila es España

  • ¡Grande, España!

  • El silencio de los corderos

  • Teatro en Ankara

  • Últimas opiniones

    Juan Carlos Girauta

    Mal

    tracking

    Compartir

    Herramientas